Yea beibi!
The shock of the lightening - OASIS
Love is
a time
machineee...!
Son pequeñas observaciones de hechos cotidianos excepcionales, que se disputan entre pequeñas islas de ilusiones, una racionalidad que ha perdido la cabeza y una realidad que se deshace y se rehace a pedazos cada vez que intervenimos en ella (...y esperemos que nadie salga herido).
Yea beibi!
The shock of the lightening - OASIS
Love is
a time
machineee...!
Publicado por T. en 17:44 0 comentarios
Etiquetas: essay
- ¿Quién es Carina?
- ¿Mmmm?
- ¿Quién es Carina? Eso. Vi que te manda mensajes.
- Una amiga. ¿Por? ¿Anduviste revisando mi celular?
- Es que lo dejaste ahí cuando saliste. Justo te llegó un mensajito.
- Bueno, es una amiga de la facu. No me gusta que revises mi celular.
- Dice que te extraña...
- Es así ella, no te vas a creer que...
- Te escribe seguido.
- Es que está al pedo y me manda mensajitos, ¿ok? No es nada. Si querés un día te la presento así la conocés.
- Pero ella sabe que salís con alguien, ¿no?
- Se lo comenté. Ella también sale con otra persona. Tanto interés por Carina, resulta que anduviste viendo mi celular. La verdad que no me parece. Algo más de confianza no estaría mal.
- Yo confío en vos. En ella no porque no la conozco. Eso de que te extrañe me parece raro, si te escribe todo el tiempo. Tenías como diez mensajitos de ella, todos de esta semana.
- Sí, todo el tiempo me escribe. Mirá, no le voy a pedir que me escriba menos. Tampoco es que me anda haciendo propuestas por teléfono. Bah, no, por ahí directamente le digo que vos me lees el celular, a ver si la inhibís.
- Ah, si le decís eso y no manda es porque algo hay. Se va a dar cuenta que es una desubicada esa Carina, seguro que no te escribe tan seguido y hasta te cambia el tonito.
- Me parece que vos te estás desubicando, linda. Ella solo me escribe para ver en qué ando, nada más. Yo no te ando controlando las cosas, te dejo tranquila. Es más, te hablás con tu ex y yo ni mu.
- Porque lo pasado pisado. Además vos ya lo viste, no me anda diciendo que me extraña, es otra relación. Y no soy desubicada, solo me pregunto que onda esa Carina, vos te pusiste así también. Nunca la vi, no sé quién es...
- Uff.... de la facuuuuuu.
- No me hagás uff. No digo que andés con ella, pero quizás ella quiere andar con vos y eso no me gusta. Aclarale de última.
- ¿Aclararle qué? Hola sí Carina mirá, mi novia me revisó el celular y considera que tus mensajes tiene un tonito desubicado y que me escribís demasiado seguido. ¿Podrías acotar tus mensajes a dos por semana y que sean los más fríos posibles? Dale, que sino piensa que nos acostamos.
- Dale, satirizá, que tanto te gusta. Algunas son así de turras, no les importa que el pibe que les gusta esté de novio. No me pongas esa cara que la conozco, solo opiné... (...) No, no soy así, yo te dejo hacer tus cosas. Vos lo que pasa es que no entendés, pensás que lo hago de celosa y controladora. Pero es que me encontré con tu celular y...
Publicado por T. en 22:24 0 comentarios
Etiquetas: anonimos
(Voy establecer cruces entre tres personajes. También voy a fracasar en ello.)
Publicado por T. en 23:05 0 comentarios
Hmm... Uno viene a hacer acá no se sabe bien qué. ¿Honrar? ¿Recordar? ¿Un intento de recuperar? Creo que es un poco de todo eso. No sé en qué momento habrá venido July, pero acá me inmiscuí yo porque me siento de hace rato entremetido. Entonces Orlando y yo nos quedamos mirando la lápida. Y se nos mezcla eso de honrrar, de recordar e intentar recuperar.
Si el paisaje no hubiera sido lluvioso esto hubiera sido peor. Porque no habría gotas que se escuden en el pasto ni estas verdades medio empapadas que se nos ocurre cuestionarnos. Será.
Orlando se acuerda de la vez que fuimos a plaza francia, que ella se quedó mirando un payaso que hacía un show. Tengo algunas imágenes perdidas, seguro July tiene otras tantas. Si juntamos las de los tres igual ni siquiera llegamos a reconstruir la escena que en su momento tanto disfrutamos.
Los caminitos de los cementerios hacen un ruido único creo. Vas pisando y las piedritas son piedritas de paz, serenidad o algo parecido. En algún momento se me ocurre mirar al cielo, que las gotas se estrellen directo contra mi cara.
Precisamente no sé de qué hablabamos. Creo que ni Orlando ni yo registramos nuestra charla previa a llegar al lugar, pero estoy seguro que lo que estuvieramos diciéndonos se fue apagando cuando ibamos caminando a la tumba. Nuestras palabras ya eran otro cadáver cuando nos paramos frente a la lápida. Honrar, ¿Es así que se hace esto? ¿Matando nuestras palabras?
Rememorar: Hacerlas vivir. Porque en las palabras se puede revivir también. El tema es que hay que alejarse unos cuantos pasos, porque no se puede hablar frente a la lápida, en presencia de quien no puede articular ni siquiera un vocablo.
Rememorar: Nos hacemos un dibujito tan lindo. Era ella, eramos nosotros, eramos el mundo entero. Eramos en plaza, en cualquier heladería o en el living. Sobre todo el living. Aún así, sostengo que para los dibujos pierdo pericia, pierdo nitidez y mis trazos son toscos. Y cuando era chico decían que dibujaba bien.
Orlando la recupera de a ratos. Creo que por sus caras ve ciertos gestos de ella en las cosas, como si dijeramos, el paquete de chocolinas o la tele con los Thundercats en pantalla. Yo no me creo eso de recuperar, me parece que me manejo más con la pérdida y ya.
Las miradas no pueden alzarse. Pasto, piedra, pasto, piedra, flores, piedra. De negro, beibi. Nos ponemos serios cuando queremos, ¿no Orlando? Parecemos gente grande y todo. La lluvia nos hace compañía.
La lápida es una presencia tan fuerte, tan solemne. Dice Milagros Cinadi, dice 1991-2007, dice Sólo la libertad es tiempo real. Ya ni me acuerdo de dónde sacamos eso.
Publicado por T. en 23:34 1 comentarios
- ¿Eh? No, es cualquiera eso - le dije a Paula mientras salvaguardaba mi taza.
- Mirá, queda re rico.
- Malísimo. Ya tiene azúcar, ¿para qué le ponés más?
- No tiene, eso que dice ahí es mentira. Siempre se le pone azúcar al Nesquick.
- Queda empalagoso nena.
- Vos lo tomás sin gusto, que es otra cosa. Mirá, le pusiste mucho vos.
- Es que vos le ponés poco, te va a quedar re pálido. Por eso decís que no tiene gusto el tuyo. El Nesquick va solo, pero en cantidad.
Los chicos me hubieran dado la razón, pero era yo solo contra esta cabezadura.
- Si tiene gusto - me contestó, con cara de puchero.
- Que no. Es un acto criminal lo que estás haciendo -traté de arrebatarle el azúcar, fracasé-. Es como ponerle melón al jamón, salame a la sandía.
- Uh, sos un pesado.
IV
Debatíamos qué iba a ocurrir después del quinto tequila de Felipe:
Orlando: Vomita.
Allen: Toma un sexto.
Paliers: Va y toca en el piano La Rubia en el avión, de Los ladrones Sueltos.
Feli levantó la vista, dijo que era buena idea y se sentó frente a las teclas.
Diseño por Arcsin | A Blogger por Blog and Web