I
Fue así, de sopetón que me lo dijeron entre cervezas casi primaverales y una de las picadas más necesarias y peor equipadas que he visto.
- ¿Sabías que a Jenny la atropelló un tren?
Mi pregunta fue estúpida.
- ¿Y cómo está ella?
- ¿Cómo? Fallecío, Allen.
Me sentí idiota por preguntar, pero en un principio me costó creerlo. Si bien hacía rato que no veía a Jennifer, saber que ya no está me cayó como una patada. Quizás la noticia me deprimió un poco, tomé de más, al otro día tenía dos corsódromos en la cabeza, no uno.
II
- Pero digo, ¿no te pasa que hay cosas que entendés perfectamente, como por ejemplo un deporte, pero tu cuerpo no las puede realizar? Eso es una dicotomía.
- Es que justamente, la verdadera comprensión es cuando lográs compenetrar en ese deporte al cuerpo y al alma. No es tanto desarmar los movimientos analíticamente, sino hacerlos carne.
Jen me miraba. Pensé que todas las charlas de Merleu-Ponty eran al principio para darme que hablar. Pero no, realmente se interesaba. En retribución, me comentaba la obra de su pintor preferido, Dalí.
Y cuando ibamos a por una cerveza cerca de Medrano, una vez nos interrumpió el gran carnaval de la avenida Corrientes. Era un despelote pasar, tuvimos que caminar cuadras y cuadras de más porque yo había dejado el auto al otro lado de La Casa del Queso. Y en pleno desorden, caminabamos entre nenes tirándose con esos aerosoles de colores, ella agarró uno y comenzó a tirarme en la cabeza. Se prendieron los nenes también, hasta que logré adueñarme de alguno de esos aparatos y comencé a cobrarme víctimas de la espuma carnavalezca.
Llegamos a La Casa del Queso un tanto desarreglados.
Creo que nos sentamos en el mismo lugar que aquella vez que comenzamos a salir, al lado del cuadro que a ella le gustaba, por surrealista. Era una cabeza sin ojos, en un desierto. Muy Dalí. Mientras yo probablemente elaboré una especie de monólogo en el que explicaba la necesidad de llevarnos una de esas patas de jamón que colgaban en el local.
Luego le hice la pregunta estúpida de "qué la hacía feliz"... Jamás supe por qué me despaché con eso, ya que ella nunca contestó.
III
Cuando me "peleé" con Jen, al principio la extrañé un montón. Siempre me dio curiosidad qué le habría pasado, si me había tenido miedo, si le habría aparecido el ex, si se había dado cuenta de que yo no era para ella. Cualquier explicación hubiera estado bien, sólo me hubieraq gustado escucharla.
Cuando nos cruzamos en una salida todos juntos, casi ni me habló. Se notaba que intentaba tomar distancia. Supe desde comentarios de otros acerca de sus vacaciones, de su ascenso, de su mudanza a capital. Eso, antes se tomaba el colectivo en Medrano, para llegar a Lanús. Ahora... ¿a donde?
Ella había quedado maravillada con la banda sonora de Amelie. Luego de que viera la película, le regalé el disco. Era cuando comenzabamos a salir. Le había prometido regalarle el DVD, pero jamás llegué a entregarselo.
- ¿Cuándo querés que la veamos? - fue mi pregunta estúpida.
IV
Me la imagino caminando distraída, sin darse cuenta de la proximidad del tren. No me animé a preguntar estúpidamente en cuál estación ocurrió.
Pregunta estúpida
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Etiquetas: jen
Character
[I actually like this quote!]
Jim Bentham entra al escenario caminando rápidamente. Se detiene en el centro:
Bentham: Tengo la extraña sensación de que mi rol en este escenario, mi personaje, mi "character" -ríe brevemente-, es el de aquel sujeto que cree que se las sabe todas pero en verdad no entiende una mierda.
[From the original: "I got the strange feeling that my role in this stage, mi character, mi "personaje" - laughs a little bit-, is the one that is a know-it-all but really doesn´t get shite about anything".]
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Etiquetas: the rationals
El Serruchador
I
Acto del 17 de agosto, Colegio La Sallette, San Isidro. Bentham tenía el día libre, y Jackie le pidió que concurriera para que luego fueran a almorzar.
En un escenario montado en el patio del colegio, ocurrieron dos piezas: una perpetrada por niños de primario, en la que se dramatizaba de forma muy lúdica sobre la historia de San Martín. La otra, chicos de secundario, fue una re versión de San Martín pasado al comtemporáneo, en la que el mismo se metía en medio del debate político-económico entre kirchneristas y opositores. San Martín no era de ningún partido, era "de Argentina". Beautiful.
- ¿Te conté que cuando vengo a San Isidro me agarra no sé qué? No pertenezco acá.
- Sí, me contaste de tu alergia - dijo Jackie-.
- ¿Esta gente sabe que no somos sanisidrenses? Quizás pueden olernos...
- Shhhh, que ahí vienen ahora habla la dire. Es una vieja inglesa del toor que la odio. Tirale con algo.
Bentham señaló parte de la utilería del acto de primario, unas espafas de plástico y una cabeza de caballo de papel maché marrón. Dio dos pasos en esa dirección, pero Jackie lo detuvo clamando "no jodás che".
- Ufa, era para ponerle onda a la mañana.
En un momento aparecío el pibe de informática, Mathias, delgado y de ojos claros. Muy cariñoso con Jackie, la abrazó como si no la viera desde hacía dos años. Y se ven todos los días.
Entonces Jackie le presentó a Jim.
II
- No entiendo qué le vez a ese pibe.
- No tenés que entender nada, no seas desubicado, ¿querés? - protestó Jackie.
- No es para vos. Es soberbio, es infantil. Por favor, se puso a hablar con nenes de tercer grado, haciéndoles chistes de Perón. ¿Se cree que es gracioso?
- Es así, parte de su trabajo voluntario es desestructurar.
- Encima se hace el culto, el que sabe de todo. Es de esos que le hables de lo que le hables el tipo sabe. Y es un ignorante.
- Es su forma de socializar. Le pinta hablar complicado a veces, sí lo sé. Pero no es porque sea soberbio ni se quiera hacer el culto.
Ella no le dejaba pasar ni una. Él la miraba fijamente, intentando lo que sabía que no iba a lograr, que se olvidara de ese estúpido y ...
- Te lo pido por favor, no seas desubicado. Creo que de verdad se te está yendo la mano, ya ni tengo ganas de hablar más con vos, pensé que eras buen pibe cuando te conocí, pero la verdad que ahora sos cualquiera.
- Se estaba presentando a la gente como "Ingeniero". ¿Qué tiene de gracioso eso? No es para vos, se solamente un pendejo.
Jackie sonrió.
- Le gusta presentarse como "Ingeniero Bentham", es un chiste que hace para ver qué dice la gente. A mis amigas cuando lo conocieron les dijo lo mismo, se quedaron "wow".
- ¿Te parece gracioso que se ande presentando así ante todos? - dijo Mathias
Era la tarde, sonó el timbre del recreo y había que volver a clase.
III
- Hola - extendió la mano, para estrechar la de Jim.
- Mucho gustó. Ingeniero Bentham, para servirle.
- Así que vos sos Jimmy, Jackie me habla muy bien de vos. Cuidala que es nuestra mejor profe.
Jackie se sonrojó.
- Sí, yo la cuido mucho. Verás, soy un tipo correcto y coherente, que aplica la razón a cada instante para ver qué es lo mejor para Jackie - le pasó el brazo por la cintura firmemente al decir su nombre-. Porque la familia Bentham, sépalo joven, es garantía de seguridad y protección.
Mathias miró un tanto extrañado a Jim.
IV
- Mathias, me cansaste. Estás hablando de mi novio y no te lo permito. Además sos un tarado si pensás que así lo voy a dejar e irme con vos.
- Creo que tenemos más en común vos y yo que vos con él. ¿No la pasamos bien nosotros?
- Sí, cuando no te volvés un tremendo pelotudo y hablás mal de la persona a quien quiero. Sos buen muchacho, pero ahora, en este preciso instante, te estás para que te mande a la mierda.
V
- ¿Así que ese es el que te tira los galgos? - dijo Jim mientras comía su pollo a la Suiza.
- Sep, es un cargoso... Cuando se enteró que venías me empezó a hacer preguntas, lo terminé puteando.
- Creo que le noté cierto odio en la mirada. Es medio mala onda.
- ¿Mala onda? No, no, pero bueno. Te debe ver como un obstáculo.
- Bueno, la próxima que venga a un acto me agarro a las trompadas directo, ni hola.
Jackie se rio y le pegó a Bentham, que se hacía amenazaba al pollo con su puño cerrado para hacerse el malo.
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[quit rehab]
(am i back?)
Es la última vez que trato de rehabilitarme.
Lo prometo.
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Etiquetas: estupidos
Desacuerdos
I
El día que Gilles y Clarise se pelearon, ella lloró como una condenada toda la tarde, se encerró en su cuarto y siempre que la madre tocaba su puerta, para ofrecerle la cena o algo de comer, ella contestó que no. El teléfono sonó un par de veces, y ella lo miró sin atenderlo, pensando que era él.
Nada que ver, se trataba de la tía Clota. Claro, él llamaría a su celular. Pero cualquier posibilidad abierta de contacto le parecía que podía ser él.
Al día siguiente, Clarise llamó al trabajo para decir que le mandaran a un médico, que se sentía mal. Vio Start Wars II y III, para dispersar su mente. Recibió tres mensajes por celular:
"Personal que conviene! Si recargás 30 o 50 pesos hoy, tenés el doble para hablar toda la semana".
"¿Te llamó"
(¿cómo preguntás eso hija de puta?)
"Hey, estoy cerca de tu casa. ¿Te visito un rato?"
II
- Estaba tan preocupado, que le ofrecí de fumarnos uno para que se distendiera - comenté, para finalizar abruptamente mi relato sobre Guy y sus problemas.
No pensé que Jackie se lo fuera a tomar tan así. Hay gente que realmente reacciona mal, pues puedo recapitular casos puntuales, incluso de gente aún más reaccionaria.
- Te desconozco.
Esa fue una gran frase.
- Ya no sé de qué sos capaz.
Otra gran frase. Se armó.
III
El día que Gilles y Clarise se pelearon, él llamó a Jorge y le arrojó la primicia justo después del "hola".
- Dice que se peleó con Clar - le dijo Jorge a Jim.
- ¿Dónde andan? - dijo Gilles.
- En el Carrefour - dijo Jorge mientras agarraba unas bandejas de milanesas-. Taco´s nite. ¿Te venís?
Al llegar del super a la casa de Bentham -templo oficial de taqueadas-, Gilles ya estaba esperándolos en la puerta. Había una asamblea del edificio, en la que Jim no pensaba participar, así que entre el tumulto del hall lograron hacerse camino hasta el elevador.
- ¿Saben lo que creo? Yo en verdad jamás quise a nadie. Y eso me da por las pelotas en verdad, aunque no lo crean.
Jorge escuchaba con toda atencón, asintiendo. Jim no podía creer cómo Gilles tenía dibujada una sonrisa cuando decía todo eso.
- Si encuentran a alguien que realmente quieran, muchachos, no la dejen ir. Porque pasan un montón de pelotudeces en esta vida.
Filosofía. Porque todo esto, la vida, qué pretendemos el uno del otro, en donde te ves dentro de tres años, qué nombre le pondrías a tu hija, si nos mudamos juntos, ¿de qué se trata la comunicación? ¿Dos personas que se quieren son quizás una figura perfecta?
- Tranqui, Gilles - dijo Jorge-. Mirá, la cosa es que estés con la que quieras estar, el tiempo que quieras estar. Me parece que vos a esta altura no la estabas pasando bien.
- Nada debe reemplazar la sensación de levantarte junto a la persona que amás... - continuó Deleuze sin escuchar.
- Casi que hay un quiebre - dijo jim-. Igual, a todos nos agarran esos momentos de... devoción a la nada.
Un leve silencio.
- Por favor, salgamos. Tengo que conocer a alguien hoy - dijo Gilles -. Creo que la piba esta del sábado iba a Bangalore, porfa vamos.
IV
- Explicame por qué no me hablás.
- Todo bien, te quiero, la paso bárbaro con vos, pero la verdad es que no te puedo dar lo que necesitás ahora.
- Pero... ¿qué necesito? No te reclamé nada.
- Simplemente deberíamos tomarnos un tiempo, no quiero que haya mala onda cuando nos volvamos a hablar.
- Ah, genial. Yo soy la enamorada. Yo que jamás te pedí nada.
Entonces una se siente una pelotuda, porque el pibe es el correcto y yo acaparo todo. Y encima se da el lujo de dejarme de hablar de repente y yo tengo que andar mandándole mails para pedirle de hablar. Es ridículo.
- Está bien, dejá nomás. No hablemos más.
Andate a la mierda, quería decir. Pero si digo eso soy una resentida, entonces contesto con altura che.