Leaving song, pt3

martes, 7 de septiembre de 2010

Porque irse de los lugares no siempre es fácil. No siempre se trata de sencillamente desaparecer y tirar una bomba de humo, desconectarse instantaneamente. Dicen que puedo ser un tipo frío, un "freezer" (Bella dixit). Y sin embargo cuando uno cambia de trabajo, siento toda una burocracia del abandono funcionando.

Así fue como nos quedamos con Guy planificando alguna vez una de mis últimas campañas, en claro estado de ebriedad, pero que resultó en una gran idea. Y menos mal que chequeamos la redacción de los documentos al otro día.

Más recientemente, Betina dijo "al fin!" al enterarse. Me mando a actualizar rápidamente mi LinkedIn y mi Facebook, porque según ella ahora hay que tirar la data más actualizada online. "Dale no seas salame", dice Brecht, omitiendo mi relación amor/odio con lo que hago.

En plena pelea con Jackie -se enojó porque no fui a almorzar con sus padres. Tiene algo de razón-, en el teléfono, le conté. Logré que se ofenda porque no le había comentado nada del cambio. También, tiene razón.

Entonces cuando uno está de salida en un trabajo, está entre cosas: por un lado todo ese futuro que se vendrá y que uno desconoce, y por otro lado, disfrutando de una nada hermosa, de una oficina que ya no es propia. Uno logra tomar una distancia de los problemas, ponerse en perspectiva.

- Total, vos ya estás afuera -me dicen mientras cae otro problema gran gran-. Lo que me preocupa es quién va a encargarse del Illustrator.

Illustrator, es una preocupación mayor. Y yo me pregunto quién hará los emoticones ahora en la oficina, porque hay que seguir haciéndolos. Contribuyen al clima laboral, lo juro.

Chejov esbozó una sonrisa al enterarse. Porque yo me enteré que en donde trabaja ella están buscando líder de redacción, y ella me iba a proponer a mi.

- No sabía. Pues, creo que he desbaratado tus planes.

- Lástima, pero te felicito. ¿Me llevás contigo?

- Me encantaría, pero no creo que aún tenga ningún tipo de poder de decisión sobre a quién traer y llevar. ¿Lo discutimos en un martes de Opera Rock?

- Encantada.

Rousseau está hablando demasiadas pestes de la directora. En una de esas, si ella es tan parecida a mi en eso, termina cambiando también.

- Es una cheta reventada - dijo Jackie-.

"Reventada" es una palabra que más de uno me ha afanado.

Y los amigos siempre están dispuestos a festejar, aunque no comprenden el ritmo al que he venido trabajando. Jorge dice que eso de que no duermo es cualquiera y Gilles que me preocupo demasiado. Y el maldito de Rolland, de viaje.

- En una de esas volvemos a trabajar juntos - dijo Guy-. Es un mundo pequeño. Recordá que ya compartimos trabajo en dos ocasiones.

Es cierto. En ambas ocasiones Guy tuvo que ver cómo me iba. Una vez fue como se debe. La segunda, asistió a un relámpago revolucionario. Y ahora, que lo miraba por tv, se trataba de una batalla política entre mi jefe y yo:

- Te crees el inventor de la dinamita acá, Jim. Pero acá somos todos los que trabajamos para mejorar las cosas.

Cuando me preguntan qué característica mía debería cambiar, contesto "la soberbia".

- Sos bueno en lo que hacés, pero tenés algunos issues con la autoridad.

No es para tanto, che. Pensá que no inicié ninguna revolución ahora, ni una revuelta, ni un cirquito. Tengo mala fama nomás.

Hacerme mala fama es una especied e hobbie que tienen Jorge, Gilles y Guy, para molestarme.

- ¿Cómo es que Bella sabe? - inquirió Gilles-.

Esa es una historia esporádica: me la crucé justo cuando iba a hacerme los malditos exámenes clínicos. Increiblemente charlamos como si nada. El 152 es un escenario curioso para charlar con juna ex.

And now, deeper into de wolves jaws, my friends...

Pregunta estúpida

domingo, 5 de septiembre de 2010

I
Fue así, de sopetón que me lo dijeron entre cervezas casi primaverales y una de las picadas más necesarias y peor equipadas que he visto.

- ¿Sabías que a Jenny la atropelló un tren?

Mi pregunta fue estúpida.

- ¿Y cómo está ella?

- ¿Cómo? Fallecío, Allen.

Me sentí idiota por preguntar, pero en un principio me costó creerlo. Si bien hacía rato que no veía a Jennifer, saber que ya no está me cayó como una patada. Quizás la noticia me deprimió un poco, tomé de más, al otro día tenía dos corsódromos en la cabeza, no uno.

II
- Pero digo, ¿no te pasa que hay cosas que entendés perfectamente, como por ejemplo un deporte, pero tu cuerpo no las puede realizar? Eso es una dicotomía.

- Es que justamente, la verdadera comprensión es cuando lográs compenetrar en ese deporte al cuerpo y al alma. No es tanto desarmar los movimientos analíticamente, sino hacerlos carne.

Jen me miraba. Pensé que todas las charlas de Merleu-Ponty eran al principio para darme que hablar. Pero no, realmente se interesaba. En retribución, me comentaba la obra de su pintor preferido, Dalí.

Y cuando ibamos a por una cerveza cerca de Medrano, una vez nos interrumpió el gran carnaval de la avenida Corrientes. Era un despelote pasar, tuvimos que caminar cuadras y cuadras de más porque yo había dejado el auto al otro lado de La Casa del Queso. Y en pleno desorden, caminabamos entre nenes tirándose con esos aerosoles de colores, ella agarró uno y comenzó a tirarme en la cabeza. Se prendieron los nenes también, hasta que logré adueñarme de alguno de esos aparatos y comencé a cobrarme víctimas de la espuma carnavalezca.

Llegamos a La Casa del Queso un tanto desarreglados.

Creo que nos sentamos en el mismo lugar que aquella vez que comenzamos a salir, al lado del cuadro que a ella le gustaba, por surrealista. Era una cabeza sin ojos, en un desierto. Muy Dalí. Mientras yo probablemente elaboré una especie de monólogo en el que explicaba la necesidad de llevarnos una de esas patas de jamón que colgaban en el local.

Luego le hice la pregunta estúpida de "qué la hacía feliz"... Jamás supe por qué me despaché con eso, ya que ella nunca contestó.

III
Cuando me "peleé" con Jen, al principio la extrañé un montón. Siempre me dio curiosidad qué le habría pasado, si me había tenido miedo, si le habría aparecido el ex, si se había dado cuenta de que yo no era para ella. Cualquier explicación hubiera estado bien, sólo me hubieraq gustado escucharla.

Cuando nos cruzamos en una salida todos juntos, casi ni me habló. Se notaba que intentaba tomar distancia. Supe desde comentarios de otros acerca de sus vacaciones, de su ascenso, de su mudanza a capital. Eso, antes se tomaba el colectivo en Medrano, para llegar a Lanús. Ahora... ¿a donde?

Ella había quedado maravillada con la banda sonora de Amelie. Luego de que viera la película, le regalé el disco. Era cuando comenzabamos a salir. Le había prometido regalarle el DVD, pero jamás llegué a entregarselo.

- ¿Cuándo querés que la veamos? - fue mi pregunta estúpida.

IV
Me la imagino caminando distraída, sin darse cuenta de la proximidad del tren. No me animé a preguntar estúpidamente en cuál estación ocurrió.

Character

miércoles, 1 de septiembre de 2010

[I actually like this quote!]

Jim Bentham entra al escenario caminando rápidamente. Se detiene en el centro:

Bentham: Tengo la extraña sensación de que mi rol en este escenario, mi personaje, mi "character" -ríe brevemente-, es el de aquel sujeto que cree que se las sabe todas pero en verdad no entiende una mierda.

[From the original: "I got the strange feeling that my role in this stage, mi character, mi "personaje" - laughs a little bit-, is the one that is a know-it-all but really doesn´t get shite about anything".]

El Serruchador

lunes, 23 de agosto de 2010

I
Acto del 17 de agosto, Colegio La Sallette, San Isidro. Bentham tenía el día libre, y Jackie le pidió que concurriera para que luego fueran a almorzar.

En un escenario montado en el patio del colegio, ocurrieron dos piezas: una perpetrada por niños de primario, en la que se dramatizaba de forma muy lúdica sobre la historia de San Martín. La otra, chicos de secundario, fue una re versión de San Martín pasado al comtemporáneo, en la que el mismo se metía en medio del debate político-económico entre kirchneristas y opositores. San Martín no era de ningún partido, era "de Argentina". Beautiful.

- ¿Te conté que cuando vengo a San Isidro me agarra no sé qué? No pertenezco acá.

- Sí, me contaste de tu alergia - dijo Jackie-.

- ¿Esta gente sabe que no somos sanisidrenses? Quizás pueden olernos...

- Shhhh, que ahí vienen ahora habla la dire. Es una vieja inglesa del toor que la odio. Tirale con algo.

Bentham señaló parte de la utilería del acto de primario, unas espafas de plástico y una cabeza de caballo de papel maché marrón. Dio dos pasos en esa dirección, pero Jackie lo detuvo clamando "no jodás che".

- Ufa, era para ponerle onda a la mañana.

En un momento aparecío el pibe de informática, Mathias, delgado y de ojos claros. Muy cariñoso con Jackie, la abrazó como si no la viera desde hacía dos años. Y se ven todos los días.

Entonces Jackie le presentó a Jim.

II
- No entiendo qué le vez a ese pibe.

- No tenés que entender nada, no seas desubicado, ¿querés? - protestó Jackie.

- No es para vos. Es soberbio, es infantil. Por favor, se puso a hablar con nenes de tercer grado, haciéndoles chistes de Perón. ¿Se cree que es gracioso?

- Es así, parte de su trabajo voluntario es desestructurar.

- Encima se hace el culto, el que sabe de todo. Es de esos que le hables de lo que le hables el tipo sabe. Y es un ignorante.

- Es su forma de socializar. Le pinta hablar complicado a veces, sí lo sé. Pero no es porque sea soberbio ni se quiera hacer el culto.

Ella no le dejaba pasar ni una. Él la miraba fijamente, intentando lo que sabía que no iba a lograr, que se olvidara de ese estúpido y ...

- Te lo pido por favor, no seas desubicado. Creo que de verdad se te está yendo la mano, ya ni tengo ganas de hablar más con vos, pensé que eras buen pibe cuando te conocí, pero la verdad que ahora sos cualquiera.

- Se estaba presentando a la gente como "Ingeniero". ¿Qué tiene de gracioso eso? No es para vos, se solamente un pendejo.

Jackie sonrió.

- Le gusta presentarse como "Ingeniero Bentham", es un chiste que hace para ver qué dice la gente. A mis amigas cuando lo conocieron les dijo lo mismo, se quedaron "wow".

- ¿Te parece gracioso que se ande presentando así ante todos? - dijo Mathias

Era la tarde, sonó el timbre del recreo y había que volver a clase.

III
- Hola - extendió la mano, para estrechar la de Jim.

- Mucho gustó. Ingeniero Bentham, para servirle.

- Así que vos sos Jimmy, Jackie me habla muy bien de vos. Cuidala que es nuestra mejor profe.

Jackie se sonrojó.

- Sí, yo la cuido mucho. Verás, soy un tipo correcto y coherente, que aplica la razón a cada instante para ver qué es lo mejor para Jackie - le pasó el brazo por la cintura firmemente al decir su nombre-. Porque la familia Bentham, sépalo joven, es garantía de seguridad y protección.

Mathias miró un tanto extrañado a Jim.

IV
- Mathias, me cansaste. Estás hablando de mi novio y no te lo permito. Además sos un tarado si pensás que así lo voy a dejar e irme con vos.

- Creo que tenemos más en común vos y yo que vos con él. ¿No la pasamos bien nosotros?

- Sí, cuando no te volvés un tremendo pelotudo y hablás mal de la persona a quien quiero. Sos buen muchacho, pero ahora, en este preciso instante, te estás para que te mande a la mierda.

V
- ¿Así que ese es el que te tira los galgos? - dijo Jim mientras comía su pollo a la Suiza.

- Sep, es un cargoso... Cuando se enteró que venías me empezó a hacer preguntas, lo terminé puteando.

- Creo que le noté cierto odio en la mirada. Es medio mala onda.

- ¿Mala onda? No, no, pero bueno. Te debe ver como un obstáculo.

- Bueno, la próxima que venga a un acto me agarro a las trompadas directo, ni hola.

Jackie se rio y le pegó a Bentham, que se hacía amenazaba al pollo con su puño cerrado para hacerse el malo.

[quit rehab]

jueves, 19 de agosto de 2010

(am i back?)

Es la última vez que trato de rehabilitarme.

Lo prometo.