Problemas técnicos

viernes, 7 de enero de 2011

Según:

I
- En definitiva, creo que no sé hacer nada. Digo, o sea, no me destaco. No... tampoco me emociono demasiado con las cosas hoy en día, te soy sincero. Seguro para vos es distinto, estás acostumbrada a vertelas con el mundo.

- Te juro que no. Una se lleva cada palazo. Pero el tema es ser fuerte, vio. ¿Cómo va tu madre?

Me callé porque sinceramente no quería hablar de eso. Sé que ella estaba al tanto de todo, pero necesitaba poner una distancia y además no quería hablar de mi madre, de ninguna forma.

- Bueno, lo que quieras. Pero vas a tener que hablar con alguien. Eso de dejar las cosas así no va a ningún lado, Jim.

Me pregunté por qué estaba nuevamente en esa situación donde Betina me pasaba algún tipo de reclamo. Debo ser un pelotudo bárbaro. Fue ahí cuando ella me dijo:

- Extraño a mi hermana. Me contó que la quisieron asaltar en Sidney. La verdad es que me puse loca. Me mata que esté tan lejos, tanto tiempo y sola.

Cambio de tema. Seré paranoico, pero ¿estategia? Apoyó su cabeza en mi hombro. Fui tan idiota que la abracé. Le sentía el corazón latir rápido, y encima el mío también. Y Antonella me hubiera demandado por idiota, por no aprender nunca las cosas.

Nos acercamos de a poco, pero mi cabeza iba rápido, quería meter el freno de mano sin ser grosero. Y entonces, todo se detuvo. Ni ella se acercaba ni yo. Evidentemente, estana esperando a que yo concretara la situación. Y:

Sonó mi celular, rescatado por un mensaje. Así es.

II
Es característico de mi estos últimos tiempos llegar tarde, así como es característico de vos ponerme siempre la misma sonrisa cuando nos saludamos. ¿Y viste que casi soy un tipo normal? Casi.

- Ahora bien, te ponés nerviosa.

- ¿Nerviosa?

- O lo que sea. Quizás fuera la sorpresa, pero cuando te ofrecí servirte y cerveza, te temblaba a mano.

- ....

- Decí lo que quieras, pero me di cuenta. Y también me di cuenta que mientras te servía, estabas tan tensa que no dejaste de inclinar el vaso y que entonces la cerveza se chorreó. Pensé en hacerte un comentario lúdico y todo.

- ¿Ahora me hacés comentarios lúdicos? Bueno, ¿por qué no lo hiciste?

- Estabas nerviosa, decidí dejarte tranquila. Pensé que si encima te ... bueno, yo qué sé. Fue como un no hincharte. Además en frente de todos, no sé, pensé en ahorrarte cualquier reacción, a ver si te ponías más nerviosa.

- No estaba nerviosa, ¿vale? Y quizás tenga derecho a que me descoloque un poco tu actitud.

- Como quieras. Sostengo que fue así.

- Jim, no me contestes como a los locos. Te lo pido por favor, no estoy para eso. Menos ahora. No sé que habrás visto vos, yo estaba charlando entre asado y amigos. Pero queda claro que vos siempre querés dar la nota conmigo.

Silencio.

- Ok, bueno... -prosiguió ella- eso de que cuando vos decidís las cosas estén todo ok no me cierra del todo. No me mal interpretes, me parece bien que tengamos una relación algo más coherente, pero solo te invito a darte cuenta de tu arbitrariedad.

Silencio.

- En fin... Sea lo que fuera ya pasó.

- No me puse nerviosa, y menos por vos.

- Como quieras. Anyways, queda entre vos y yo y no hablamos de esto nunca más. El cuerpo revela cosas, yo lo sé, vos deberías saberlo. ¿Te acordás cuando discutíamos sobre la verdad de lo gestual?

III
- ¿Sabés que? Uno no puede siempre tener a todos contentos. Uno siempre, por a o b, la frega con alguien. Y a nosotros nos toco bastante, ya la verdad que no sé qué hacer con vos, o no sé qué hacer con nosotros, porque me ...

El tema con ella es que cuando quiere quemarte la cabeza, saca todo su napalm disponible.

- ... falta quizás resolver algunas cosas a mí, Jim. No con vos, sino con otra persona y si hay algo que aprendí es a hacerme cargo de mis acciones, de mis errores, y... no me malinterpretes.

Eso, todas me piden que no malinterprete. ¿Qué les pasa?

- Pero yo qué sé, me siento con miedo, un miedo tremendo. Y no tengo ni ganas de salir últimamente por esto, es como que quiero encerrarme y dejar pasar todo. El otro día en el trabajo me puse a llorar en el baño, y no sé por qué.

Escuché esta historia antes, lo juro. O una similar.

- Hice quilombo, Jimmy. Con vos, conmigo, con todos. Y no te merecés tampoco que... Sos muy dulce, y eso creo que me pudo, pero tampoco puedo omitir que no quiero hacerte daño ni que las cosas terminen para el orto.

Bueno, evidentemente estamos coleccionando una serie de problemas técnicos estos días. Desde mi incompetencia para manejar a una chica "que obtiene lo que quiere", pasando por una ex a la que desconozco ya, y llegando a una cita que en definitiva es:

- ... loca, pero quiero creer que podemos estar tranquilos así. ¿No? Hay muchas cosas que no sabés.

Esa frase tirenlá a la basura. "Hay cosas que no sabés". Sí, y vos no sabés todo de mí tampoco. ¿No sería más útil deshacerse del miedo y largar lo que sea? Porque en el peor de los casos, ya estás tirando todo a la mierda, corazón.

- Y que me encantaría saber de vos, quiero seguir viéndote, aunque no tengo mucha esperanza de ello.

- Hey, chica, mirá. A esta altura del partido, uno se de cuenta que no puede evitar lastimar. Las cosas no se hacen por malicia, sino porque uno va descubriendo lo que uno es. Y te juro que voy a ir encontra de mis intereses, pero claro, andá y hablá con quién debas. Pero armá lío en serio.

Ella se quedó callada. Me estaba escuchando.

- A ver. Si todo esto es para que no hagás nada, la verdad es una mierda. Ahora, vas a incinerarte para resolver tus asuntos con ese alguien más, por favor, quemate en serio. O sea, no te garantizo que va a salir bien, sino que te vas a tener que jugar.

- Sí lo sé. Aunque no tengo todo tan claro como para definirme.

- Uno de vueltas muchas veces no por indeciso, sino por miedoso. Ojo con eso. Te lo digo por experiencia, si no vas y quemás todos los cartuchos, entonces no vas a resolver jamás. Si al menos te tirás el combustible encima, bueno, que el otro lleve el fósforo.

Era raro que yo le estuviera dando ese tipo de consejos. Rarísimo, pero no me costó para nada.

- Lo decís como si fuera fácil, como si uno supiera lo que quiere. Y la verdad es que no sé, porque no sé si me quiero quemar o si prefiero que me llames mañana para ver cómo ando.

- Yo lo único que veo es que tenés un tanque de combustible. El tema es quién realmente querés que tenga el fósforo.

IV
En medio de la noche.

Sin razón aparente.

- Jim - dijo Bella.

- Mmmm...?

- Quiero preguntarte algo.

- Sí mi amor, ¿dime?

- ¿Te acostaste alguna vez con Antonella? No ahora, pero ponele, ¿antes de que vos y yo salieramos?

Piba obse. El otro día me hicieron la misma pregunta, y me acordé de este momento.

Un poquito de explosiones

jueves, 30 de diciembre de 2010

Una conversación que puede ocurrir en avenida Córdoba a las siete de la tarde:

- Yo qué sé, se me escapó. Ella dijo algo de los antepasados Brits, y se me escapó.

- ¿Entonces?

- Se lo tomó como el orto. Dice que la abandonás, que cuánto tiempo te vas, que con quién te vas, de dónde sacaste la plata, qué va a hacer ella.

- Pero la puta. Se pone tan...

Entonces uno se detiene para esperar que el semáforo de Mario Bravo le de paso. Y los taxis pasan como locos, y el 92 brama bocinazos. Y así empieza el dolor de cabeza que sube.

- Jimmy, estás tratando de tener conversaciones racionales con alguien que no puede. Es así mamá. Vos quedate tranquilo, vas a irte y ya. Se le va a pasar, fue el shock. Y bueno, que se enterara por accidente y no de tu parte fue no ayudó.

- Se lo iba a decir.

- ¿Cuándo?

- Cagate de risa: mañana.

El calor. ¿Qué me dicen del calor? Realmente es agotador arreglar este tipo de cosas en cualquier lado, pero en la calles de esta ciudad, ni hablar.

Y por más que uno corte, el tema le sobrevuela la cabeza un buen rato. Y entonces, llama otro:

- Che, ¿me traés una Lomo de Londres?

- Claro, total, la pago en Euros.

- Yo te doy la guita. Quiero la que saca secuencial.

- Depende, si doy con ella sí. Pero no pienso andar recorriendo las calles londinenses en busca de tu puta cámara. ¿Cómo está el Euro?

- Vos tenés que saber eso, no yo. Creo que está en cinco algo.

- Pero ya sé, boló. Ese "algo" quería saber cuánto era.

Corté directamente porque me aburrí.

En el colectivo de vuelta, ocurre lo siguiente: mensaje de texto de JR.

"¿Cómo andás? ¿Cómo está tu mamá?"

Las escenas de Brecht

I
Digamos que Bertolt Brecht era un gran dramaturgo por lo siguiente: lograba, con historias mundanas, ilustrar una profunda crítica al orden establecido. Mostraba la corrupción desde su interior, de una forma pintoresca, grosera, desfachatada.

II
Fue dicho varias veces: "esa chica no es tu amiga". Será que soy un iluso entonces, o que realmente hago las cosas mal y no me doy cuenta. Y Antonella ya me dijo que con Betina pequé de pelotudo, porque según ella "está hasta las manos con vos, y lo peor es que ni ella entiende por qué".

Es que no nos llevamos en nada, en verdad. Jimmy, te decís racional hasta el ridículo. Pero sacás un pasaje aereo en pedo, en horarios que en verdad no podés volar por el laburo. Y contestás "son cosas que pasan".

Yo no leo, vos tenés tu bibliotequita acomodada. Yo no tomo cerveza, vos me cargás con mi agua ser. Escuchás "bandas grosas", yo muero por David Bisbal. Evidentemente estamos destinados al fracaso.

Pero no sé por qué quiero estar contigo. Y sé que al menos en algún momento, aunque no me lo confesaras, vos también sentiste algo por mí. Aunque fuera temporal, aunque fuera efímero, aunque sólo me quisieras dar. La puta madre, qué pendejo pelotudo que sos.

Quizás haya sido excesivo enviarte cinco mensajes por día. Y quizás haya estado un poco demandante. ¿No me querías? ¿Me explicás para qué tomaste mi mano? ¿Me explicás por qué salimos juntos?

Y te vas. ¿No merezco algo más que un mail? ¿No merezco algo más de consideración? Pelotudo.

[Según Chejov: "Esa Betina es aún más demandante que Bella, que al menos era tu novia. No tiene derecho en verdad. Está hasta las pelotas.]

Eso. Cuando me lo dijiste, así de repente en Vuelta de Obligado y Juramento, me congelé. Caminaste dos pasos más hasta darte vuelta porque te diste cuenta de qué algo andaba mal. Y mi cara de ojete debe haber sido astronómica.

Y después me dijiste que no querías esas "escenitas en la calle". Me jodió, sabelo. Me jodió y no entiendo, creo que todo lo que hacés y decís me jode. Y aquí estamos, ¿no?

Pensás que era ridículo. Pensás que era cualquiera. Me dijiste "desubicada". Me dolió. Y encima pensé que me ibas a llamar para disculparte. Ni chance, ¿no? Pensé que eras más sensible vos. Me tendría que haber dado cuenta cuando me hiciste eso en la clase de Analytics, cuando me mandaste a callar en frente de todos. Te quise matar.

[Según Chejov: "Lo que en una de esas le gusta es que vos no te dejás. Es una mina linda, encima de ventas, está acostumbrada a que los hombres le den bola y conseguir lo que quiere. Y vos, te las arreglás bastante bien para llevar la contra.]

Te quise matar, pero también fue a partir de ese momento que empezamos a hablar más. Y me contaste de tu madre y yo de mi ex. Y vos de tu ex y yo de mi madre. Y nuestros hermanos, nuestras cosas y... pero había cosas con las que me esquivabas. Como cuando te pregunté cuál era tu posición preferida.

- ¿Qué? - Preguntaste sorprendido.

- Cuál es tu posición preferida. Digo, para hacer el amor.

- Sí, escuché. Qué sé yo, creo en la variedad, no sólo en una.

- Pero dale. Todos tenemos una. A los hombres les gusta estar arriba por lo general, claro. ¿Pero cómo?

Entonces me terminaste la conversación. ¿Y para qué te echás atrás así?

[Según Jim le dijo a Chejov: "El tema no era hablar de sexo con una mujer, sino con ella. Porque yo sé que me tiene intensiones, entonces no la quise seguir. Porque con vos puedo hablar de eso, ponele, con Rose también. No hay drama. Pero con Betina no daba, así como tampoco le contaría de mi salida con Micaela."]

["Pero entonces, Jimmy, sos un boludo. Porque le diste cabida pero en eso ya no. O sea, te entiendo y estoy de acuerdo. El tema es ¿por qué no aplicaste esa lucidez antes? ¿Por qué ahora te ponés en quisquilloso? En eso tiene razón ella un poco."]

[Toda estas consultorías, todas estas revisiones, me recuerdan a Bella diciendo: "Todo se lo contás a Antonella. Parece que estás enamorado de ella, todo lo audita, opina, tiene voto siempre. ¿Por qué no te la encamás y ya?" Está ese leve presentimiento de que Bella llegó a odiar a Antonella.]

Y entonces me voy poniendo triste, pero después salgo adelante. Porque soy una mujer con bastantes pilas, bastante actitud. Y hoy salgo con uno que conocí el fin de semana pasado y no tiene nada que ver con vos, Jimmy.

III
Brecht era bueno porque lograba montar guiones dramáticos fuertes, imágenes duras, ridículas, mersas.

Creo que quizás lo mejor de Brecht sea la crudeza y la pasión con la que ese tipo hacía lo que hacía.

Imitador (plot)

Me lo recordaron nuevamente ayer:

Alguien imita. el imitado se asusta xq no se cree modelo a seguir y recurre a soporte tecnico inadecuado.

Visitas

miércoles, 22 de diciembre de 2010

- ¿Cómo te está yendo en el trabajo? ¿Cómo estás del corazón? ¿Viste al médico? ¿Tu padre qué te dijo? No lo entiendo a tu hermano, me trata como a una desconocida. Dice que me hago la víctima. Hablá con él.

Varias cosas me apabullan. Desde las desgastantes conversaciones con mi madre, que parece no entrar en sí ("Trae helado. Pero si ustedes van a comer que sea más de un kilo, porque sino no alcanza". Mi hermano y las opiniones diametralmente opuestas que tenemos. Curiosamente, el que más viene ayudando es mi viejo.+

Sobre todo fumarme al doctor. Eso sí que no me gusta.

- Está tomando el emotival, que es de lo mejorcito les diré. Y no está tomando poco. Quizás vendría bien que hagan algunas sesiones con ella, porque parece que el problema los inv...

olucra. Sí, doctor, hombre de ciencia. Decime algo que no sepa.

Y cómo será que el tema me satura, que hasta charlarlo con Rolland de repente me desanima. Son esos momentos donde quiero desechar la conversación, incinerarla, resetearla, quemarla, porque me inunda ese sentimiento de querer estar en otro lado.

- Quizás sería mejor que nos tomaramos un tiempo.

Si, esa frase que en verdad uno piensa la va a escuchar de una novia, me la dice mi madre. Esto está todo al revés.

- Creo que estamos todos muy enojados. Yo no entiendo qué tienen contra mi, qué les hice...

¿Conversación desgastante? Por eso. No es más que un mecanismo un tanto insano, otro tanto paranoico. Pongamos alguna distancia, en una de esas un oceano.

Todo esto para que Betina, mi principal soporte al momento de la internación, me caiga con cosas como "llamame, tengo que contarte algo". ¿Y saben qué? Nada del enojo que tenía contra mi, nada de con quien anduvo. Sino de su nuevo emprendimiento de venta de ropa, idea que le surgió porque se anda pasando con los gastos de la tarjeta.

- ... do comprarlas en una fábrica de un conocido. Y luego armo las reuniones. No sé si comprar de hombre, quizás algunos boxer.

- Claro. Así podés ayudar a algunas que tienen la mala suerte de que sus novios usen slip - le contesto.

- Exacto.

Mientras le mando un mensaje a Jorge: Venite a casas urgente que armamos unos tacos.

Visitar consume muchas energías.