Entonces Day se levantó y fue a buscar un poco de agua. Las noches de verano le sentaban bastante mal, y sabía que era cuestión de tiempo para que Allen se levantará sediento y gracias a su insomnio.
- Cuatro de la mañana y no me puedo dormir.
Yo jamás me dormí. Ella pensaba que estaba durmiendo, pero no, sólo logré cerrar los ojos y dejar volar mis ideas un poco más lejos. Si no mal recuerdo, cuando esto ocurrió ella estaba realmente enamorada de mi, se lo notaba en los ojos, y en esa compulsión a llamarnos todo el tiempo. A veces creo que ella era una autopista donde yo iba, tan rápido o lento como quería.
Cuando llegó con el vaso de agua yo la esperaba con los ojos abiertos. Ella dejó el vaso y me miró. Me imagino que veria mi silueta, mis contornos, mis límites físicos. Se acostó, me abrazo, nos reencontramos, luego ella arrojó su cuerpo suavemente sobre el mío...
Allen tenía algo de eso, pero su historia lo había vuelto saboteador de sus propias precisiones, un artífice que se empeño en dedicarse a atentar contra las estructuras que él mismo había forjado para sí. Es sabido que padece una ciclotimia aguda, tiene el hábito de hablar solo para plantearse sus propias ideas y de analizar todas las decantaciones posibles que un hecho equis puede tener.
Encantos eran los de antes, pues otra vez me encargué de hecharlo a perder. Y todavía no entiendo cómo. Tanto que nos gustaba corretear en los brazos del otro, o cómo no te dabas cuenta cuando yo te miraba mientras mirabas tele y no te dabas cuenta de cómo yo te miraba mientras no te dabas cuenta. O cuando te olvidabas tu mochila por salir tan apurada y entonces estabas de mal humor y yo me aparecía, te la traía, y entonces terminabamos en Plaza Francia eligiendo al pájaro más pintón.
- El colorado.
- Pero la cotorra me gusta más.
- Lo de sobervia lo agregaste vos, yo jamás dije eso. Pero si, me acuerdo. Es que, corazón, no sos bueno para las presentaciones. Sos muy arisco, y después te la pasas haciendo chistes todo el tiempo. Pero sos inteligente y bonito (beso).
No tardó en llegar el cataclismo. Que la hacía llorar, que yo no era un tipo serio, que ella necesitaba que me estuviera más. Corazón, siempre estuve, estuve ahí todo el tiempo. ¿Pero recién ahora te enterás que soy un dibujito animado?
Day) ¡Pero bastante malo!
Fue hace tanto ya. Era increible, pues ahora que lo recuerdo, era imposible que nosotros funcionaramos. Puedo decir que había inmadurez de ambos, que quizás obviabamos cosas, los problemas. Day y yo jamás resolvimos un pleito, sólo nos hacíamos los que nos olvidabamos las cosas, y entonces...
Orlando) Tu problema es que sos un utopista. Un maltido utopista.
Allen) Maldito utopista, ese título me gusta. Siento que me da status. Pero Orlando, me es imposible, pues no encuentro sino excusa para meterme en semejante problema de polleras.
Orlando) Vení, yo te digo que este finde salimos y detonamos todo. No te preocupes. Pero te pido una cosa: deshacete de tus sentimientos un rato, necesitas ir para otro lado. Si siempre girás para la derecha, ahora girá para la izquierda nene. Vivi un poco más al día, dejá las utopías
Allen) "Si siempre girás a la derecha, ahora girá para la izquierda". Me gusta la figura retórica...