Seamos simples, y olvidémonos de toda esta estupidés, pero acordemonos de quiénes somos. No me gustan estas evasivas, ni las ideas que te haces de que te odio y esas cosas. ¿Tengo que venir hasta acá para hacerte este tipo de aclaraciones? No señorita, no mires para otro lado, no. Esto es lo suficientemente difícil para mí como para nodejarte escapar así nomás.
Entiendo que pensás que esto no va, pero sé perfectamente que por algo nos entendemos con una sincronía destacable. Cuando mirás el piso, todos están mirando arriba, a la pista de baile, quizás a los parlantes o a la otra forma de ser. Pero yo, chiquitina, veo el mismo piso que vos ves.
Creo que en ese momento recién ella pudo verme a los ojos, quedarse al menos cinco segundos mirándome directo. ¿Qué te pensás? ¿Qué a mi me da lo mismo? No, no me da lo mismo, pero te cuento, ya he perdido a demasiada gente por no resolver las cosas, así que vamos a hablar. Conozco tus angustias, yo muchas veces he sido esas mismas, pero la verdad es que...
No, pará, no es que quiero de vuelta ver si pinta. No, no, nada de eso, me interesa lo que pensás. Bueno, ya que preguntás, no me arrepiento de lo del barco. Uno tiene que enfrentar cosas en la vida y no son fáciles. Enfrentame, por favor. Te pido al menos un cachetazo entonces.
Las revoluciones a veces son esas cosas que molestan, que se nos tatuan en la piel sin permiso de nuestros padres. A claro, somos menores.
Supe dar la vuelta e irme en ocasiones anteriores, en desastres que tienen otros nombres. Pero no ahora, me gustaría quedar bien acá, poder hacer las cosas bien y preguntarte cómo andás.
Entonces ella me contestó:
Claro. Sí, sabés perfectamente que me quiero quedar. Jugás con esas ganas de quedarme que tengo, me haces sentir tan mía pero tan tuya a la vez tan... maleable... Sí, acá estoy, acá me quedo, estamos los dos parados el uno frente al otro en la lluvia. La escena te suena repetida, unas tantas veces. ¿Pensás que la historia va a cambiar porque nos quedemos acá, porque nos digamos algunas verdades y otras tantas no tan verdades esta tarde?
Entonces ella y yo nos pusimos al tanto...
Seamos simples
Publicado por T. en 23:28 0 comentarios
Etiquetas: Lisa
Vegetables
Quizás entre las góndolas esté la respuesta, al lado del queso roquefort (llevemos uno grande), seguro antes de las aceitunas. Me costó media hora decidir qué cervezas llevar, pero debía respetar el mandato de Orlando:
Orlando: Nada de boludeces. Algo de cerveza belga.
Y Jan se reía, se mensajeaba con Luna, seguramente diciendo que yo estaba loco y que tenía un problema. Aunque ella fue bien rápido a traer algunas Heinekenes. Qué bueno que estés aquí, ¿sabés? Los chicos nos van a matar, ya son casi las diez de la noche. Los del super nos miran con odio, aún tenemos que pasar por caja, pero tenemos que optar entre queso mar del plata o dambo.
Jan: Dambo.
Mozzarella es un must, sino Esthershack se nos enoja. Jumbo es un mundo, ajá ¿Viste la pata de jamón crudo? Por favor, menos mal que no vino Oliver porque iba a intentar pasarla de alguna forma.
En el aire se respiraba algo extraño. No sé qué, pero la chica parecía tener la cabeza en otro lado. Sus hombros me lo decían, y su pelo largo y castaño no caía con la misma intensidad, sino que lo hacía con cierta timidez, como intentando explorar una caída a la que no estaba acostumbrado.
Jan: Bueno, creo que te lo puedo decir ahora. Es tonto, pero bueno…
La miré como si me fuera a decir que era lesbiana o yo qué sé, aunque su cara risueña le restaba importancia al asunto. Orlando se me cagó de risa, maldito bastardo. Luna ya lo sabía, no sé cómo, pero yo no entendí por qué tanto secreto con esto de que…
Jan: Soy vegetariana.
Bueno, ¿qué puedo decir? Es extraño, hace un año que vengo conociendo gente que elige comer solo plantitas. Ehmm… Me descolocaste corazón… después de los debates sobre la milanesa (¡¡qué debates!!), resulta que sos vegetariana. Si, no tengo problema. De repente me siento yo solito con la picada que vamos a armar.
Entonces empezó él, y ¿Qué vas a comer? Papafritas solas no, te conseguimos algo. Me haces reir de repente. No es que me haya sentido esta ni ninguna otra vez mal con mi condición de herbívora, pero no sé, será que nos quedamos hablando tanto aquella primera vez…
(Orlando se reía, se reía al cántico de “es vegetariana, es vegetariana”. No sé, pero su reacción frenética me hizo reir a mí también, no tanto a Esthershack. Somos una manga de pelotudos.)
Entonces Allen me dio un beso improvisado de clara aceptación. Tenemos que apurarnos. Saca una oscura y la otra verde, pero no de la Heineken, que ya tenemos de litro, sino de otras. Me pregunto si se está fijando los precios o sus ojos simplemente hacen zoom en las burbujas.
Vamos che, los chicos esperan en lo de Luna, armamos toda la parafernalia, la tabla, pongan música(¿Lyla se acordó de llevarme el cd de Floyd?), que nos toca comer rico. A claro, yo me quedo con los vegetales.
Decime que llevamos para vos, Janis. No, dale. Tenés acá para elegir y encima no sale caro. Zanahorias, lechuga, algo de pasta de la rotisería. Yo pienso en ensalada cuando me dicen que alguien es vegetariano, pero mi mente no es de lo más amplio que digamos.
Jan: Llevemos pizzetas, me vienen bárbaro y seguro alguien va a robar un poco.
los escapistas
Oliver: Y empezó el show nomás.
A veces creo que evadís demasiado los accidentes, que querés pero no te animás. Casi tengo esa seguridad, aunque Dani me dice que ni a palos y Zunny desearía vernos juntos.
Zunny: Es una piba demasiado seria y creo que eso le molesta a ella misma. Va con vos Allen, te vendría bien.
Soy cabezadura para leer tus insinuaciones, pero además, sabrás que no pienso hacer nada... Dani dice que me olvide, que vuelva a lo mío. Sería una idea genial, porque lo desubicados que somos pasaría más desapercibido si.
Carla: Tomé prestada tu compu. Perdón que no te pedí permiso, lo lamento. Ya te la devuelvo, es que la mía no me abre esto.
Tomaste prestada más que mi compu, mi atención, quién sabe qué más. Y ni vos ni yo sabemos cómo. Otro Illus. No te preocupes, mirá, el archivo se abre así. Entre tanto Oliver me mira, me dice cómo haces para ser tan frío. Por eso le caes bien, porque sos frío como una heladera Jana.
Zunny: Es que sos así, te dejás manipular por este tipo de estrategias femeninas Allen. Jennifer te dejó patas para arriba con dos boludeces que hizo.
Zunny es la clase de amiga que tira la verdad así nomás, en la cara, cruda, para que se nos estrelle porque la verdad es que le importa poco si nos hiere o nos importa un bledo.
Allen: Bueno, no puedo evitarlo. Casi chocamos y terminaríamos en una situación incómoda, pero creo que ella lo vale. Perdón, qué estoy diciendo, tremendo tarado resulto a veces.
Zunny: Sí, tremendo tarado, pero no por lo que decir lo que sentís, que es lo que sostenes vos. Tarado por no hacer lo que sentís.
Oliver: Es que no estaría bien, pues Carla...
El gesto me resultó lapidario, pero justamente ya me había advertido Daniel que no se podía, que no habría caso. Aunque los avances en la materia me habían dejado engañar, aunque me caía mal algunas cosas que se me cruzaban por la mente, era cierto.
Dani: Bueno, al menos le caes bien.
Zunny: Jan se puso las pilas y tomó el timón. Lo poco que la conozco, Carla juega al mismo juego que Allen y entonces se queda en lo seguro. Peor, no arriesga ni por equivocación. Al menos vos, Allen, te equivocas y haces lo correcto cuando se te zafa un tornillo. Pero tengo la idea de que ustedes dos se deben un roce, una visita, un accidente en plena oficina o por qué no, frente al jefe nomás.
Dejá de decir boludeces... Vamos a terminar el maquetado de este puto sitio.
conversaciones III
Yo creo que Orlando se lo tomó bien, pero lo conozco, no es como si nada. Quizás volví, quizás le dije a Ludi que se quedara, quizás le prometí (sabiendo que en realidad no, claro) que todo iba a estar bien. Felipe iba a parar la ceja, Oliver iba a preguntar lo que nadie preguntaba (¿y qué onda?), pero Orlando, Orlando simplemente no diría nada.
Ludi Ludi, por favor no termines creyendo que fue adrede. Si, los hombres podemos hacer imbecilidades, pero déjeme decirle como representante del género aquí que ustedes también nos las hacen a veces.
Gallagher se había convertido otra vez en ese fiel espectador, gran opinador sobre cuestiones tan relevantes como una vida entera. Al menos algunas sonrisas se le escapaban a la chica, lo cual en ese momento me era importante. Felipe me mandó un mensajito de que me estaba perdiendo la joda.
Ludi) Pienso que está con otra y me revuelve el estómago.
Allen) Sí, mirá, una sensación inigualable y encima no se te va a pasar con una Buscapina.
Ludi) Vos lidiaste con dos sopapos al respecto, Day y Guille.
¿Qué decir? De Guillermina ni hablar. Gallagher sostiene que me la debía y entonces se la cobró. Y dolió. Con Day aunque no lo crean, hemos podido reestablecer algún diálogo, aunque a veces corremos el riesgo de...
Day) Estemmm... Me alegra que al menos estés menos revolucionado, más tranquilo.
Allen) No voy a negar que de momentos sonrío cuando me acuerdo de tu planillita de excel con los regalos navideños, separados por categorías.
Day) Te vi pasar por Cabildo la otra vez... ¿Ibas a ver a alguien?
Gallagher paró la oreja. Vuelvo a la pregunta: ¿Qué decir? Creo que le contesté que me parecía mal que me pregunte.
A Ludi le molestaba esa sensación de que la habían olvidado así nomás, que Orlando era más Orlando que nunca. Gallagher a todo esto había comenzado a tomar leche, signo de que planeaba quedarse a escuchar toda la conversación.
Ludi) Decime, ¿por qué ustedes hacen de todo para conquistarnos y luego cuando les damos bola, al rato pierden ese entusiasmo? Recuerdo que Orlando se llegó a enamorar de mí.
No sé que responderle a la chica. Es estúpido simplemente contestar que no es así... Lo que no significa que sea así siempre... Otra vez, sostiene el gato que algunas veces bastante seguidas es así, depende de la gente, el día de la semana y el déficit fiscal.
Ludi) Poné algo de música.
Le dije que elija ella, y que no ponga nada depre. Comenzó a sonar Led Zeppelin. Gallagher tenía los bigotes con leche, hacía rato que no escuchaba ese disco.
Decirte que sí, que te entiendo, es solo parte de lo que te puedo decir sin meterme. Además, claro, vos conoces parte relevante de mi historia y asumo que por eso viniste. Orlando es Orlando, yo qué sé. Pero sí, a veces la persona que queremos tanto nos hace mal y termina haciéndonos tan mal que nos vamos, o se van, o nos fuimos.
Ludi) July me preguntó por vos la semana pasada.
Quedamos en que nada de eso, no nos odiamos con July. Por favor, no arriesguemos todo eso, que es frágil como un cristal.
Ludi) ¿Orlando me quiere? No fui otro de sus jueguitos, no fui como las otras... Allen, me siento mal.
Creo que la abrazé y le ofrecí que cambiara su jugo de naranja por cerveza. Sorprendentemente aceptó. Gallagher reclamó comida. Ok, no me pongas esa cara, gato tramposo. ¿Por qué te acordás de Jen, que no tiene nada que ver? Ciertamente la otra tampoco tiene nada que ver. Bueno te pongo comida y no jodas más.
Paralelos
(Intentaré relatar dos sucesos que no tienen nada que ver, pero asumo paralelos...)
Reencontrarnos así de fácil, en medio del living de mi casa a la noche. ¿Te imaginabas que era más difícil? Yo sabía que no, que era más una idea mía. Entonces me dijiste que me relajara, que la contractura se me iba a ir, pues me llevaste a la cama y me depositaste. Luna me sugirió:
Dejala que maneje ella, me parece que es lo que quiere.
Jan) Entonces recostate, boca abajo, dale. Sin historias. Eso, relax, vas a ver. Pero para hacerte los masajes te tenes que sacar la remera, así que marchele. ¿Sabías que tenés linda espalda? Nunca la viste, pero es suave, me gusta.
Mientras mi contractura había durado hasta ese viernes...
Ludi no se encontraba bien, miraba sin querer ver de más. La entiendo, los y las ex a veces no tienen corazón che. El Roxy se imponía, se desplegaban las canciones, las pistas se llevanban casi por si solas.
Lisa) Podrían haber dicho que venía, no te preocupes, no va a pasar nada. A él le importa poco todo, pero bueno.
Luna) No entiendo de qué hablan...
Las manos de Jan recorrían una serie de caminos que conocía poco o casi había olvidado, ya que jamás salí con una buena masajista. Ella parecía entrenada en el asunto, pues sus dedos hacían firuletes, se clavaban un poco en mi piel. Creo que le gustaba tenerme a su merced.
Allen) Me han dicho que yo también doy buenos masajes.
Jan) Perfecto, porque cobro en especie yo.
Felipe sentía nuevamente esa necesidad de rebolear un trago al dj, mientras Ly y Orlando...
Ly) ... bajar de lo que me gusta, aunque no es fácil, sabés. Luna es bastante compinche y me da bola con esas cosas. Me encanta filmar el cielo y las estrellas, mientras escucho Pink Floyd.
Orlando) Es una suerte lo que contás, pues cuando uno disfruta su trabajo es mucho mejor, vive más relajado, más atento a la felicidad.
Ly se había dejado invitar un daikiri de frutilla por Orlando, que le daba al vodka con Speed. Luna seguía la situación, se daba cuenta.
Luna) Parece que van a chocar che.
Allen allen, soltá un poco los músculos. Eso, ahora vamos a probar algo. Si, mirá, tengo este pañuelo y vamos con un juego que me enseñaron.
Entonces me levanté un poco, y el pañuelo resultó en un vendaje para mis ojos.
Jan) Tenés que confiar, y esto es un ejercicio. Nada, yo seré tus sensaciones, quizás hasta tus ilusiones.
Si Ly está mareada, Felipe sostiene que Orlando se tira nomás. Bob se ríe, porque conoce todos los datos. Orlando va a jugar, Orlando va a jugar. Luna no seas aguafiestas, seguí tomando Coca.
Luna) Basta de hablarme al oído, maldito extraño. Estas son las cosas de boliche, una no puede estar tranquila.
Ludi) Quizás me sea terapéutico. Aunque no puedo evitar esas ganas de un cachetazo por tarado.
Entonces Jan me iba llevando, mano tenida, demos una vuelta. Me levantó de la cama y mis ojos no lograban ver nada. Mis pies estaban en la tierra, que ahora era tierra de Jan y no mía. Sostenernos a nosotros mismos sin la evidencia que nos arrojan los ojos parece más difícil de lo que creía, pues...
Orlando) Teníamos que darnos esta visita, a todo esto, me debés una partida de pool de la otra vez.
Ly) Te ganaré nuevamente. Soy buena, pero no te tendré lástima, lo jugaremos cuando tu digas.
Orlando se acercó a Ly, apretando el acelerador, mientras Jan me había dejado casi sólo pero estaba al lado mío, y mis ojos seguían sin ver. Orlando tenía a Ly casi en sus brazos, ya sin disimular al buscapleitos, mientras Jan era más una presencia que Jan, tan cerca que Ly se apartó mirando a Orlando, declarando que no, un no tan diferente a los labios de Jan que se habían adueñado de la situación, que se habían vuelto intrusos en tanta ceguera y me dejaban más lejos de mí y más cerca de nosotros.
Ly) No... gracias. Hubo una confusión creo.
Orlando) ... ¿Es sólo la sonrisa lo que me quedaré esta noche? El miedo a la partida de pool podría disiparse fácilmente.
Ludi) Estúpido, que ni se me acerque.
Lisa) Que maestra, lo sacó carpiendo. Él se cree infalible.
Luna ya sabía que Orlando iba a intentar chocar, pero Ly me fue clara en que no le da corte a él. Además de esto, se preguntaba si Lisa había aparecido porque Allen no estaba. La pregunta sondeo había sido "quienes van". Tengo que preguntarle a Jana que pasó.
Ludi) Me alegro. Sé que no debería pero me alegro. Estas cosas pasan, con éxito o no, esté yo o no esté.
Jan estaba parada enfrente mío, soltándome un poco de mí. Sus manos continuaban ese viaje que comenzó por mi cuello contracturado y ahora paraba en mi espalda aliviada y mis ojos más sinceros. Orlando no dejaría de divertirse esta noche, pero...
Orlando) Cosa que no entiendo, pues estaba todo bien.
Bob) Está medio loca esa, cuidemos que Feli no de meta en problemas con esa otra que está con el novio. A todo esto Ludi está con cara de orto al dos mil quinientos. Falta tequila acá.
Jan) Un poco de confianza Allen, nada de amarrarse demasiado al piso. No necesitamos convencernos de estar parados mientras nos olvidamos. Necesitaba que bajaras la guardia un poco, para besarte con toda comodidad.