Mal dicho: le posgrad.
Mal dicho, digo, porque así no es. Pero Jorge y Guy me insistieron en que era una buena idea agarrar el curso de Toulouse e irme unos meses. Y es increible como todo a mi me pasa por accidente, todo para que no pase nada. Porque yo no soy dueño ni de lo que me pasa.
Y a mi se me viene a la cabeza el George n Dragon, ese lugar tan impecable en la esquina de la rue donde servían un Russian no se qué que se bebía Debord mientras yo iba por la tercera cerveza. Y yo tenía en verdad una ansiedad del tamaño de St Etienne y el refugio de los jacobinos. Y pensaba en Jaqueline y en qué ocurriría en Italia.
- Pero a Toulouse tendrías que volver soltero - me dijo Debord.
Algo de razón tiene: está lleno de universitarias bonitas por todas partes, por la Garonne, por la ville, por le parc, por la Université de Sciences Sociales... ahí donde se supone que tengo que ir a solucionar todo.
- ¿Solucionar todo? - preguntó Jorge -. No seas boludo, si vas ahí es para vivir una especie de sueño responsable. Porque te harías el que estudiás pero en verdad te vas de joda.
- Anyways, no puedo ir ahora. No llego y además está el casamiento.
- Siempre el no, siempre el no - protestó Guy -. Sos un tipo con suerte y te quejás de que te sale el comodín, pedazo de pelotudo. El ahora no es una boludés, vos pensá en la posibilidad que tenés.
El George n Dragon es uno de los lugares más importantes del mundo. Porque ahí uno se junta a charlar con chicas y a hablar con gente que toma White Russian. Y no vi a ninguna leyendo a Zizek, pero sí había gente que escuchaba el White Album. Y eso es bueno.
Además del Happy Hour y del hecho de que entre la Sociales y el George hay solo unas cuatro cuadras.
Toulouse / Too Loose / Tu luz
Publicado por T. en 23:18 0 comentarios
Las evidencias
I
Mirá, yo creo que la mayoría no se da cuenta. Yo me veo entre los que me critican, ¿me entendés? Hace cinco años nomás yo me hubiera tirado con cualquier cosa, hubiera hablado pestes de mi. Y ahora esto. El tema es que cuando ascendés, en el mejor de los casos, tomás perspectiva.
II
1) Mon amour, Jimmy. J'adore marcher dans la nuit à Gaena. J'adore marcher dans la nuit à Carcassonne. La nuit c'est étoilé, J'aime vos câlins lors de la marche.
2) Oui, petite Jackie? J'aime aussi la nuit, et vous. Vous voyez dans l'avion? Le troisième qui arrive. Doit être une route aérienne.
1) Probablement. Vous aimons toujours regarder le ciel. Vous avez obtenu étoiles sur le plafond de votre chambre.
2) Mademoiselle, vous savez que je n'aime pas voler. Est un problème.
Sencillamente me tomó de la mano.
1) Demain, nous pouvons sortir avant midi dans le village? Nous avons déjeuné en face de la Garonne, si vous aimez.
2) Merveilleux, c'est une excellente idée. Alors ne pense pas que l'avion.
III
Cuando gente depende de vos, todo cambia. Cuando el trabajo de otros pasa a ser tu responsabilidad, todo cambia. Cuando te echan una mirada de "este" y pero después te vienen a pedir cosas, cuando estás en el medio de todo, defendiendo a veces incluso al que te acaba de pelear.
Uno se va acostumbrando, te das cuenta que el juego es ese. No te cagaron, es eso. Y algunos te cargan medio mal intensionado, que el teléfono rojo siempre suena para vos, que tu nombre resuena en todo el lugar. Que te llaman de cualquier facultad y que ahora te codeás con decanos.
Lo gracioso es cuando uno piensa que se vendió.
IV
Entonces ella se acercó, con cara de haber sido atropellada por la vida, o peor... la verdad, y me dijo: "Por favor, por favor, cuidalo en la despedida. Que no haga ninguna locura". Y yo me pregunté por qué se habrá acercado a mi a pedirme que le cuide al novio, yo que no soy un tipo con influencia en nadie, viste. Le dije "Vos tenés que confiar en tu futuro esposo, pero no te preocupes, no andamos planeando nada heavy".
Qué tipo mentiroso que resulté. No es nada grave, claro. Pero se lo dije con una seguridad de la que no soy dueño, porque no sé que habrán planeado los muchachos o en qué circunstancias puedo encontrarme en dos semanas.
Ahora, digo yo, ¿puede ser que siempre me quieran encajar la responsabilidad? Será que tengo cara de buen tipo. Pero dejé de ser bueno hace rato, che. Igual no le dije nada a ella, no quiero perjudicar a nadie.
Qué cosa todo che, ponerme en esta situación a mí...
V
Y un día estas discutiendo con esa piba con la que te llevabas bárbaro, esa que era tu compañera. Y discutís por pavaditas, por si prende o no la compu, por si le mandaste o no el mail, por si la web está actualizada o no, por si salieron a almorzar juntos o te quedaste charlando con la otra reventada.
VI
Tengo todas estas evidencias ahora sobre mi mesa. ¿Y?
Publicado por T. en 22:53 0 comentarios
Nunca pasa nada
I
- Hey, Jimmy... - dijo ella.
Me desperté muy lentamente, algo que es anormal en mi. Ella me miraba, lucía preocupada, como si hubiera estado diciendo cosas al dormir, o si hubiera gritado entre sueños.
II
La figura de Bajtín está trastocada. Lo digo porque aparece bajo el personaje de Micaela, pero si vamos a los tantos, se trata de alguien que atraviesa todo los posts de este blog. La válvula de escape. Lo dije varias veces pero jamás le di el tenor que realmente tienen las cosas, como también lo tiene que se trate de Jimmy Bentham, que Bataille sea Bataille, que por momentos cuente cosas como si fuera Debord, que Chejov sea Antonella, que Rousseau golpeara como un Leviatan (mal, porque la hubiera tenido que llamar Hobbes), que Ponty sea Male. Todo pareciera cobrar no un nuevo sentido, pero sí al menos una nueva fuerza, como dije: otro tenor.
III
Ya me había perdido. Ya estaba en cualquier lado. Esto podría ser Inglaterra, podía ser Amsterdam, pero era Buenos Aires. Y era lo mismo, me daba lo mismo. Las luces estroboscópicas y el piso fosforescente me volcaban hacia adentro, mientras una chica me pedía disculpas por haberme pisado y se me quedaba mirando.
Le pregunté por su collar de yin-yan. Ella me dijo que era por el balance de las fuerzas. Yo pocas veces me había sentido tan desbalanceado. Y eso que estaba limpio, lo juro. Pero Roland ya me habló del efecto diferido, acumulado de algunas cosas. Todo esto me pasa por pelearme con la química.
Discontinué mi charla con la chica porque no encontraba el hilo. Creo que en algún momento hablamos de pistas y yo llevé la conversación no a las pistas de baile, sino a las pistas de aterrizaje. Y ahí creo que perdimos interés.
Porque de repente todo es insostenible, todo es demasiado normal. Todo es demasiado cotidiano y se me hace insoportable porque lo veo todos los días. Y es ahí cuando armo operativos para sustraer cuadros de boliches de dos pisos, o un cartel de Heineken tirado en el baul, o una valla de máxima velocidad de Nordelta.
En este caso: una colección de pintas de Heineken. Todo había perdido interés salvo conseguir eso. Mi experiencia me indicaba que era difícil hacerme con le juego, que estaba al lado de la barra. Una vez intentando algo así se me rompió un vaso en el bolsillo al salir de un lugar, terminé con la mano ensangrentada en una esquina de Libertador y no sé qué.
Logró su objetivo. Sin problemas esta vez. Por suerte. Porque a él le hubiera encantado contar una anécdota complicada, decir que fue una misión difícil. En verdad, su realidad es otra. No paso nada. Nunca pasa nada.
IV
Dislocado. También me di cuenta de la cantidad de paliativos que utilizo. Y empiezo a creer que no vale la pena pasar por todo esto, que quizás debería nuevamente partir, irme, diluirme. Eso.
V
Le dije a Jimmy que precisabamos hablar, que no podía ser. Que sus arranques se estaban volviendo más fuertes. Le pregunté si había vuelto a probar eso. Me juró que estaba limpio desde hacía dos años totalmente, nada de experimentos raros como los que solía hacer. Porque las células generan receptores y los receptores le piden al cuerpo eso. Así que no jodas.
Efectivamente, se preocupó mucho por su colección de vasos que ahora tiene en la casa. Es así, tiene que romper las reglas, delirar, atacar. Después Jimmy estás al otro día llamando quebrado que querés desintoxicarte, te ponés loco. Jackie no pudo por eso. Jimmy odia que le digan eso, que le hablen de Jackie y sus arranques.
Pero nada. Nunca pasa nada.
Publicado por T. en 22:41 0 comentarios
Etiquetas: estupidos
Despegar
I
Aproximadamente a la altura de Rivadavia se puso intratable. Quería que frenáramos a toda costa el coche, ahí nomás. Claramente desorientado, Bentham se retorcía en el asiento trasero mientras con Roland tratábamos de contenerlo.
II
Lo dije en algún momento antes: una de las principales alteraciones a nivel perceptual es el tacto. Uno está como expandido, lo que uno tocara pareciera tener zoom y un eco sensorial un poco extraño. Usualmente caigo, me doy cuenta de esto. Es por eso que se genera como una especie de autismo, o algo así, porque uno se encuentra totalmente concentrado en lo que el tacto le ofrece, esa emancipación sensorial de...
III
Se agarró del asiento y no paraba de mover la cabeza, miraba para todos lados. Se agarraba el estómago. Ahí entendí que tenía vértigo, que el movimiento del auto le parecía insoportable. Le pregunté si se sentía bien. Qué pregunta pelotuda.
Ahí le dije a Guy que fuera más despacio, porque sobre todo cuando había alguna cuneta o algo así, Jimmy la pasaba mal. La hipersensibilidad, brother. Se expanden los sentidos y entonces cada movimiento parece una recorrida de kilómetros.
Luego, dijo algo como: "la química es irracional". No sé qué quiso decir.
IV
Eco.
Is there anybody out there?
Tan entumecido me encontraba que no sentía los pies, pero caminaba. De alguna forma me encontraba en el tercer piso y escuchaba la música que venía de algún lado. Era evidente que en una de esas yo provenía del cuarto piso. Pude razonar los números. Es raro: uno duda de sus sentidos y entonces empieza a razonar las cosas, como si estuviera bien de la cabeza.
Entonces bajé, pero me di cuenta de que no podría salir. ¿Para qué? Necesitaba el aire libre. Y fue en ese momento que llegaron Guy y Roland, me preguntaban cómo me sentía, qué hacía ahí. En ese momento tengo una laguna en la memoria.
V
Resulta que él insistía con salir. Hacía un frío de la puta madre, le dijimos se volver a subir, lo llevamos. No entiendo cómo los vecinos no nos putearon, porque hicimos un quilombo padre. Lo dejamos en la cama de Nora un rato, estaba casi conciente. Al toque roncó, pero le duró poco.
Igual, de todas formas la fiesta era medio desastre porque las amigas de Nora estaban todas casadas y creo que hasta nos entretenía más cuidar a Jimmy que charlar con esas. En seguida apareció algo despeinado, con cara de casi dormido, se sentó al lado de una y le habló de lo lindo que era el Mediterraneo.
Lo mejor era que la piba le contestaba. Estaba un poco borracha, de hecho al rato terminó vomitando. Nosotros pensamos que por ahí se le había pasado, pero nada. Después nos armó el quilombo en el auto, cuando lo estábamos llevando a la casa.
VI
En cuanto me tensionaba, era una puntada y un ataque de pánico. Y Roland ya no sabía cómo pedirme que pare y Guy simplemente me decía que me tranquilice. Yo estaba tranquilo, el tema es que se me movía todo.
In a momentary lapse of reason, un ataque de lucidez, entendí que sólo era cuestión de relajarme, de dejar que la sensación me recorriera por completo. La sensación se había ido pero el corazón me latía a mil. Uno mide el despegue, pero no sabe qué turbulencias hay y a veces se olvida de chequear si hay tren de aterrizaje.
Publicado por T. en 22:26 0 comentarios
Etiquetas: bentham
Drain the blood, the hardest way
Usualmente los doctores son poco receptivos. Subestiman al paciente, lisa y llanamente. Después me preguntan por qué soy foucultiano, bueno, digamos que ahí está parte del fundamento. Por otro lado, observación no menor, en definitiva el doctor debería ser alguien que sabe escuchar y ocurre en el 80% de los casos que no saben.
Hay de dos tipos, creo: los que no quieren hacer nada, los que indican pelotudeces: "cambiá tu estilo de vida". Y otros, los que hacen la fácil y te enchufan la primer pastilla que pueden.
Yo, que soy un tipo bastante esquemático, sencillo, rústico de pensar, polarizado al extremo en opiniones, noto la ausencia de términos medios. Pensé que me equivoqué de profesión, que en verdad debería haberme dedicado a la psiquiatría. Pero para eso hay que estudiar medicina y no me copa, yo no puedo trabajar con cadáveres. Yo necesito abstracciones, .
Aún así, sigo siendo víctima de ese excesivo relativismo que muchos han notado, eso de no poder ser sólido en nada, no poder comprometerme con nada, no tener una creencia más que lo volátil e irrelevante. Esto se demuestra en ese intento constante de contextualizar todo para explicarlo todo, como si estuviera casado de forma indivorciable con esa utopía de la comprensión, o lo que supongo yo debería ser. Pobre.
Los médicos son conductistas: causa efecto. Lo he charlado incansablemente con el señor Roland, y siempre obtuve la respuesta "el ser humano es un animal de hábito". Supongo que están más interesados en la repetición que en los cambios, leerían más a Bourdieu que a Castoriadis.
Publicado por T. en 23:17 0 comentarios
Etiquetas: bentham