Jon está trabajando en la siguiente secuencia de canciones:
Fase 1: Ignición
- La chica se enamora profundamente de alguien. Se siente intensamente atraída por esa persona, podríamos decir hasta cegada. Literalmente, ella es encendida por el acontecimiento de conocer a esa persona. Vive una relación muy apegada y se siente verdaderamente feliz y realizada.
(Es la canción más corta de la saga, la más ruidosa.)
Fase 2: Colisiones
- La chica se encuentra engañada por quien creía que era su amor. Descubre que él no le corresponde, por más que compartieron mucho juntos. Ella ve toda su historia, sus vivencias, destruidas. Se siente estúpida y toma un enorme rencor hacia su ahora ex enamorado.
(La composición más compleja de la saga, ya que no cuenta con una estrofa homogénea y su ritmo es "atípico".)
Fase 3: Siluetas
- Intenta reencontrar su rumbo, ya que luego del shock de verse abandonada, se encuentra errante. Sufre cambios en su personalidad, directamente siente de otra manera, debido a la desilusión ocurrida. De tal forma, se percibe a sí misma haciendo cosas que no se creía capaz, y fallando a sus anteriores mandatos de moral. Es ella divagando y sobrepasando sus propios límites.
(Es la canción más larga, y que contiene la mayor cantidad de referencias bibliográficas, entre las que se encuentran Flaubert, Ponty, Sartre y Stalin.)
Fase 4: Colapse
- Finalmente se junta con otra persona, con quien tiene un romance bastante importante y se pone nuevamente en pareja. Se cree en un principio feliz, pero en verdad es una relación forzada que intenta dar fin al ciclo depresivo anterior. Es ella intentando superar una situación que vino arrastrando con esa relación fracasada, que tanto la marcó.
(Sin composición.*)
Fase 5: Dinner & Wine
- La chica en una cena, habla con su pareja. Le expresa su tedio, su sinsentido. Se encuentra deprimida, porque va descubriendo algunas cosas de sí misma: que es infeliz. Esta canción contiene una frase ideada por uno de los personajes que no es Jon: "Honey would you pass me the wine, just another glass and I´ll be intact".
(Es la más tradicional de la serie, ya que se basa en estructuras pop ya conocidas.)
La Fase 4* es el bache en la secuencia: Jon aún no ha creado ni la música ni la letra. Sencillamente se sabe que existe porque sería la pieza faltante de la serie.
Se supone que podría haber una fase 6, en la que el conflicto se resuelva de una forma u otra. Pero eso es futurología.
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Notas de Bayton:
1. Probablemente haya que agregar algo, un impass, entre Fase 1 y Fase 2, ya que el pasaje de una a otra puede ser demasiado repentino. Eso podría ser como una Subfase, llamada Limbo.
2. Siluetas debería llevar el subtítulo de "Tus cielos azules niegan la evidencia".
3. La existencia de una Fase 6 sería buena, ya que sino la saga termina con lo que puede considerarse la canción menos arriesgada de todas.
4. Fase 5 a su vez tiene reconocidas similitudes con la olvidada Sunny Day.
5. Hablando de autorobos: Fase 3 contiene a modo de final el estribillo de otra canción antigua, que dice "Es tan real, es tan real: hasta estallar". Debería al menos retrabajar los arreglos. O directamente extirpar esa parte.
6. Ignición está en E. Colisiones está en D, basando su estructura luego en F# y A/E. Siluetas arranca en C, para posteriormente basarse en E. Dinner & Wine está en A.
Fases
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Etiquetas: IV
Y todas sus concatenaciones
I
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Uno (pedazo de...)
Durante toda la semana no supe nada de él. Era su especialidad: borrarse. Tuve que contestar con mi mejor cara de piedra a la pregunta "¿Y qué tal la pasaron con Jon?". Muchas veces mal intencionada, esa pregunta me molestaba. No tanto por la intención, sino porque no sabía que mierda contestar.
Publicado por T. en 2:47 0 comentarios
Diez
I
El que te quiere hablar no te habla y el que no querés que te hable te habla. Con el que hablás no te dice nada y con el que hablabas ahora es re copado y por último, uno que en verdad es mudo parece re locuaz.
II
Muchas de las voces que leí alzarse, aterradas, por lo que implican los términos y condiciones de Google Drive con respecto a propiedad del contenido, son las mismas que en tono progre te dicen que la privacidad ya fue. #consistencia
III
Había decidido prescindir del celular durante mi exilio. Lo más correcto, me pareció, sino no era un exilio. Aún así, no me aguanté y lo prendí un poco, al tercer día. Lo dejé sobre la mesa del bar, mientras me bebía mi segunda cerveza. Nada. Estuvo prendido como treinta minutos, y lo volví a apagar. No sabía si sentirme insoportablemente a salvo o condenadamente libre.
IV
Canalla, manipulador, mal tipo, asqueroso... pensé de todo al principio, Aproximadamente a las dos horas de insultarlo me di cuenta de que yo era la estúpida. Me ocurre a veces: estoy haciendo algo, pensando algo, de forma dramática, y clac. Algo cambia, como si mi perspectiva se corriera.
V
Sonará a ficción, pero el 75% de lo relatado en "Get the girl out" es cierto. Fue una secuencia muy divertida.
VI
Mientras escupía algo de sangre, arrodillado en la banquina, miró a July que estaba en pleno llanto, puteándolo como nunca en la vida. Las luces destellantes de la autopista, algunos autos que pasaban. Recordaría ese momento como un quiebre, quizás, la primera vez que Julieta se percató de que él le podía hacer grave daño.
VII
Si y no al mismo tiempo. Ella funciona en su nuevo sistema bifónico, capaz de emitir señales contradictorias en cuestión de segundos. De tal forma, así como te deja plantado con la cena que vos mismo te ofreciste a cocinar, aparece a la semana - sí, una semana después -, invitándonos así, como si nada, al BAFICI. "El BAFICI ya terminó, corazón". "Bueno, igual yo lo decía por tirar algo para hacer".
VIII
Que no te enorgullezca haberme herido de esta forma. Odio que de alguna forma, te nutras de mi dolor. Y tu nueva noviecita me tiene las pelotas llenas conque está re contenta, descubriendo algo nuevo en el amor. ¿Cómo puede interesarte esa cursilada? Yo me pregunto por qué carajo me sigo haciendo mala sangre por un tipo cagador como vos.
IX
Primero, hay q saltar el pollo en aceite - muy poco -, de forma que se selle. Luego, llegado ese punto, hay que agregar las cebollas de verdeo y la cebolla. A los dos minutitos ya habrá largado el jugo, ergo, hay que agregar las papas. A ojo, mas o menos - como para orientar - no más de diez minutos, ahí le pueden agregar el vino blanco. De ahí, unos quince minutos tranquilos. Mientras pueden ir haciendo un poco de caldo, que les va a servir cuando se haya evaporado el alcohol. En este punto, más que nada, se continúan cocinando las papas. Cuando la cosa ya bajó, es el momento de agregar la crema. Y pum, al plato y a la mesa.
X
¿No quiere el boleto de vuelta? Oh, menudo detalle se estaba olvidando usted. ¿Para qué momento lo desea? Mire, puede coger los trenes cada media hora. Le salé siete euros, tal cual la ida. Si quiere coger un billete abierto, eso le saldrá un euro más, porque no es de Renfe. ¿Se siente bien señor?
Dos
I
Llegué a Madrid dos días después de lo que en principio pensé, dos días antes de lo que realmente charlé con Solange. De alguna forma, Atocha me recibió como un hombre incapaz de elucubrar planes y mantenerlos. "La jungla interna", pensé, mientras veía esa especie de bosque que tanto me gusta adentro de ese tinglado.
Mi idea de arrancar la semana sobrio fracasó en seguida, pues terminé en 100 Montaditos frente a la estación, y ya me puse ebrio a las dos de la tarde. Y Solange regresaría pronto y todo se me empujaba adentro, porque yo sabía las cosas que iban a pasar, las determinaciones que debía tomar.
Me reí entre un lagrimeo, mientras pedía un montadito más y mi tercera cerveza. Tenía una semana antes de volver al trabajo, ergo, la idea de escapar a Toledo me resultó no solo brillante, sino necesaria. Reí. Sería genial volver a la cité medieval, la tierra del Quijote, sentirme algo héroe un rato.
Retorné a Atocha y adquirí, entre balbuceos que provocaron la sonrisa de la cajera, un ticket para quijotear al día siguiente.
Era un requisito para que el sistema siguiera funcionando, al menos los dos días subsiguientes.
II
Cuando lo dejé en Matabiau me sentí en paz. Estaba tan tranquila que hasta me amigué con la ciudad, comprendí porqué le gustaba tanto a Jon. Fue una despedida casi emotiva, me dispuse a recorrerla un poco, a darle importancia. Y también volví al George & Dragon.
Fue al otro día, al despertar, se me cerró el estómago, signo irrefutable de que algo andaba mal. Mi cuerpo sabe más que yo de estas cosas: toda la semana anterior a la muerte de mi padre, me la pasé vomitando. Los médicos le encontraron explicación. También, cuando me bocharon en historia, ya dos días antes de que me dieran la nota, lo mismo.
Traté de no pensar en Jon y un final abrupto. Eso fue peor, porque cuando me planteo que no tengo que pensar en algo entonces me pongo obse, no me lo puedo sacar de la cabeza.
III
Regresé de Toledo por la noche casi, después de un día de intensas caminatas y media tarde en el museo militar. Además, me peleé con la recepcionista del castillo de San Servando, porque no me daba toda la información que le pedía con un mínimo de amabilidad.
Por la noche, chequeando correos, fue que opté nuevamente por exiliarme en Brujas al menos hasta el sábado. Ella llegaría mañana, mi avión salía a las doce del mediodía. Es decir, tenía unas horas para empacar nuevamente e irme.
Pensé en escribirle un mail a Solange explicando, pero no tenía explicación. Tenía el sentimiento ridículo de que no podíamos estar en la misma ciudad. O no me sentía preparado. ¿Explicar qué? Ella volvería a clases la semana siguiente, ergo, debía evitar que venga a la ciudad belga.
Lo mejor era no decirle.
IV
Llegué a Madrid tal como lo había planeado, dos días después de la partida de Jon. Me encontré a esa ciudad tal como la había dejado: insulsa, aburrida, sistemática, cuadrada, como un cubito de hielo que se mueve para todos lados. Extrañé Toulouse.
Por alguna razón Jon no me contesta los mensajes.
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