Ver morir a JB

lunes, 7 de enero de 2013

Mi tren arribó a las cinco y trece. Amo los Renfe, funcionan tan bien, tan perfectos. No como los malditos trenes franceses o alemanes.


Vi la pequeña jungla interna en el centro de Atocha, ese gran amor que tengo por ella. Hojas verdes, pajaritos, luz. Me imagino que entre esos árboles hay de todo: tucanes, serpientes, pumas, chimpancés, velociraptors. Nada que ver con la porquería de Termini.

Lo que no esperaba ver entre la jungla era a Jackie. Ella no me había visto, porque yo venía del lado contrario del que ella me esperaba, pero entre las ramas la vi. Miraba el panel, intentaba ubicar en cuál plataforma arribaría yo. Se calzó los anteojos, un amor.

Cuando me encuentro en ciertas situaciones ocurre alguna de las dos cosas, que no sé si son la misma: o mi cerebro empieza a procesar y reaccionar a una velocidad abismal, o mi cuerpo empieza a tomar decisiones con la precisión de un láser.

Me agaché un poco y me fui para el lado de la entrada de la derecha. Le envié un mensaje.

"¿Por qué no me avisaste que estarías acá?"

Tardó cinco minutos, pero cuando agarró el teléfono pude ver su cara de desconcierto. Odio que a mi me tomen por sorpresa. Yo tomo a la gente por sorpresa, no ellos a mi. Entonces Jackie comenzó a mirar, pero yo ya no estaba a la vista, ella podía mirar para cualquier lado que no me iba a encontrar.

Entonces me mandó un mensaje:

"Es que no hice a tiempo de avisarte. ¿Dónde estás?".

Jackie guardaba completa corrección gramática, incluso en los mensajes de texto: tildes, aperturas de signos de interrogación, exclamaciones, todo.

Yo guardaba completa corrección protocolar, incluso en los encuentros post relación, con los acentos en lo bueno, las interrogaciones en los por qués y las exclamaciones en los reclamos.

Entonces la llamé.

- La verdad que no entiendo esta emboscada, Jackie. Hace cinco días que no sé de vos y ahora me venís a esperar acá. Eso, o soy más idiota de lo que creo, porque en una de esas estás esperando a otro y tenés tanta mala suerte que llega en el mismo horario que yo.

- Jimmy, escuchame. No te voy a mentir, ni te voy a dar vueltas. Vine así porque no quería hacer gran escándalo ni nada. Pensé que era mejor para los dos si todo aparecía como fortuito.

- Creo que vos y yo no tenemos el mismo concepto de fortuna.

- ¿Dónde estás?

- Voy a mantener la ventaja de la invisibilidad, me parece.

- No seas ridículo por favor, ya está. Si querés me desbarataste la sorpresa pero no por eso tenés que vos hacerte el sorpresivo.

Off topic...

- Pasame el blog tuyo.

- ¿Qué?

- Eso. Quiero que me pases el blog, me interesaría leerlo. Leí el cuento y quiero saber quién es Michelle.

- Ah, bueno, cuando pueda te lo paso.

- Dale, decimelo ahora. No te cuesta nada.

- No recuerdo la url. Después te la paso.

Hubo un breve silencio, como si a ambos nos hubiera desconcertado ese breve lapso de reclamo.

- ¿Me podés decir dónde estás?

Entonces se escuchó el bocinazo de un camión que hizo temblar todo. Como se escuchó por el teléfono, Jackie supo en dónde me encontraba: del lado de afuera, a su izquierda.

Pensé en reubicarme para perderla, pero me di cuenta de que no quería.

Entonces ella salió y vi su silueta dibujarse con la luz del sol que se ponía. Me pareció hermosa. Me saludó a la distancia, unos cuatro metros. Quería mantener mi actitud de rudo, pero no pude. Una leve sonrisa se me escapaba, pues me encantaba verla y tenerla en frente y escucharla de vuelta.

Jackie lucía una sonrisa tenue, casi de lástima diría. Tenía pinta de estar estresada, de no haber descansado bien. Como si hubiera estado todo el día afuera, caminando.

- No entiendo igual por qué no me avisaste. Si querías, me hubieras enviado un mensaje de texto ayer, u hoy a la mañana.

- Sí, lo sé. Perdón, es que no sé. No quise, o no sabía si venir, medio que lo decidí a último momento.

Entendí perfectamente. No quería generar tanta expectativa. Aunque si bien conmigo tuvo éxito, ella no lucía como que le haya hecho tan bien.

Las conversaciones con Jackie Rousseau estaban signadas por la negociación: conseguir que ella me diga lo que le está pasando. Y a su vez, ella siempre quería saber qué se me cruzaba a mi por la cabeza. Eramos como una especie de test de Rorschach recíproco, intentando observar al otro, midiendo sus palabras, examinando los gestos.

Mis manos temblaban un poco. Mis ojos la observaban todo el tiempo, mi ritmo cardíaco estaba levemente acelerado a cien pulsaciones por minuto. Lo sé porque me lo tomé en ese momento.

- ¿Cómo estás?

- He tenido mejores días.

Ella trataba de que el sol lo le quite la vista, miraba un poco para abajo, respiraba profundamente porque probablemente intentara relajarse. Respiración abdominal. Inhala en cuatro tiempos. Retiene el aire cuatro tiempos. Exhala en cuatro tiempos. Repite.

¿Qué vemos en la figura? Ella ve al mercenario venido a menos. Yo veo a la princesa desarreglada. Ella ve una mancha que no se espeja, porque es todo una: un animal. Si es salvaje, significa miedo. Yo veo un paisaje que sí se espeja, como si fuera la superficie de una laguna, con árboles. La apertura del espacio.

- ¿Porque nos íbamos a ver?

- Cómo saberlo, la verdad. Definitivamente no esperaba esto.

Pasó una pareja que discutía sobre si ir a Málaga el fin de semana o no. Se detuvieron unos cuántos metros atrás, porque parecía que el tema venía tenso.

Es muy importante la fecha en la que nace uno. El signo, la época del año, todos tus futuros cumpleaños. Tus años, todas tus declaraciones juradas, tu estándar de vida, el carnet de conductor, beber legalmente. Me pregunté cuán importante sería la fecha en al que muere uno.

- ¿Dijiste que querías hablarme?

- Sí. Podemos ir a algún lado si preferís.

- No.

Era como si estuvieramos midiendo las armas de cada uno. ¿Ella sabía? ¿Yo sabía? A veces tengo la impresión de que cualquier persona que viera nuestras situaciones de afuera sabría qué hacer mucho mejor que nosotros.

Como me di cuenta que ella no pensaba acercarse, caminé yo en pos de reducir esos cuatro metros.

- Ya no sé qué hacer con vos - le dije -. ¿Viste cuando alguien te marca en la vida? Bueno, eso. Hasta nuestras peores conversaciones me hacen sentir de otra forma, como más ligero. Quién dice, hasta contento.

- Lo sé. Es un tema.

- A veces pensé que ya ni te acordabas de mi.

- ¿Cómo me voy a olvidar de vos? Sos la relación más importante que he tenido en los últimos siete años.

Entonces me acerqué más a ella y la abracé.

- Entonces deberíamos volver a hablarnos, a...

- No, Jimmy. No podemos. Ya esto fue.

Se alejó.

- Esperaste demasiado tiempo, me parece.

- Quiero que volvamos y que resolvamos todo. Creo que podemos.

- No Jimmy. Porque no me amás y yo no te amo. Y no importa, ya no podemos cambiar eso. Tenemos que olvidarnos el uno del otro. Vos estarás con otra, yo conoceré también a alguien. Pero mientras nos rebolotemos el uno al otro, aunque sea fantasmagóricamente, no podremos avanzar.

Silencio.

A lo lejos, la pareja que discutía sobre si ir a Málaga o no, sin saberlo, verían morir a Bentham.

El día que muere uno deja de ser importante el día que te morís. Porque en los días de tu vida, los previos a tu muerte, te podés preguntar sobre el tema. Pensás cómo serás de viejo, quizás te acuerdes del último día de la vida de alguien, pensarás si será así el tuyo. El día de tu muerte es, durante toda tu vida, esa tragedia que minimizás sin darte cuenta: "el día que me muera". Pero cuando te morís, el día de tu muerte pasa a ser la pura nada para vos.

Recording process

When you start a recording process, this means that you will hear the same song over and over again. It also means that you will play as horrible as you ever played.

A few tips:
When recording, don't drink
And try to go to your recording session after a good night sleep
If the first take fails, keep going. It's training.
Always check your tuning before the session
If you want to try new arrangements, first do a take as you always do. Then, use the followings to experiment.
If your sessions are extremely limited, rehearse the songs before going to the studio.
Always start your eq at flat.
Go to your session relaxed, and knowing that a few takes will surely go wrong
Don't ever ever ever do just one take. Doesn't matter if you think the first you did went perfect.


Now, the songs:

01. War boy
      (Music: Bayton/Singier/Mr. X. Lyrics: Proust)
02. Violence goes
      (Music: Bayton/Singier. Lyrics: Proust)
03. Keep out
      (Music: Bayton. Lyrics: Proust)
04. And there is nothing like taking your bullets in the morning, baby
      (Music & Lyrics: Bayton)
05. I'm lost when she's out of bed
      (Music & Lyrics: Bayton)
06. Leviatan
      (Music: Bayton. Lyrics: Proust)
07. The easy life
      (Music & Lyrics: Bayton)
08. Wake up and revive her
      (Music & Lyrics: Bayton)
09. Ponty
      (Music & Lyrics: Bayton)
10. Fire in my soul
      (Music: Singier. Lyrics: Proust)
11. Tv show head
      (Music & Lyrics: Bayton)
12. Rebels
      (Music: Singier/Bayton. Lyrics: Proust)

Personel.
Solange Proust. Sang lead vocals. Attitude.
Matin Singier: Played electric and acoustic guitars. Efx. Production and recording. Magic.
Jonathan Bayton: Played bass lines, some electric guitar and ukelele. Complaints.
Mr. X: Beated the dumkit, percussion. Happiness.

All songs arranged by Singier/Bayton/Mr. X/Proust.

el anti post

viernes, 4 de enero de 2013

Buscando entre archivos encontré un cuento sin finalizar. No importa de qué se trataba, lo que importa es un recurso que usé: en el cuento había muchas notas al pie, las que no agregaban data, sino que eran pequeños cuentos y relatos adentro del cuento.

Por ejemplo, un doctor recibe una carta. Pero como debe irse apurado, no la abre. Eso totalmente anecdótico. En ese caso, la nota al pie nos cuenta que la carta se la escribe un hijo de él al que ni conoce y lo está buscando.

Un pequeño cuento adentro de otro cuento.

Cuestión, más allá de todo, que tengo ocho borradores sin terminar, ya sea porque no me gustan o porque pierdo interés en lo que estoy escribiendo.

Así que no sé, vamos a hablar de otra cosa. Voy a hacer comentarios idiotas, aquí voy.

Les cuento algo: quiero deshacerme de JB, pero no puedo. En serio lo sigo. Mi idea era borrarlo al pasar a la nueva temporada, para comenzar a utilizar a Jonathan Bayton como personaje central. Como habrán visto, fracasé.

Hay algo que siempre recuerdo de este blog. El primer post se llama "Final". Es decir, inicio esto con algo que indica un cierre.

No sé si se dieron cuenta, pero cuando utilizo números para indicar los interlocutores, se trata más de pensamientos que de diálogo. Y cuando aparece el número 3, ese indica que ambos personajes coinciden en lo que están pensando.

Me encantaría poder retomar la modalidad del inicio, en la cual listaba los personajes que iba a utilizar en el post. Era como un inventario, suele utilizarse en las obras de teatro.

También comenté en reiteradas ocasiones que si bien las cosas que aquí relato son todas mentira, los personajes toman elementos o facetas de personas que conozco. O sea que no invento nada, sino que lo robo.

En pocas ocasiones, pero algunas al fin, gente que ha leído este blog le ha tomado cierto cariño a algunos personajes. También ocurre que cuando alguien sabe que tiene un personaje, o descubre que de alguna manera está presente en X personaje de acá, lo siguen.

Hablando de personajes, por favor si alguno me indica se lo agradeceré: ¿por qué los personajes femeninos son más populares que los masculinos? Es decir, las etiquetas más cliqueadas acá son las de Jackie, o Day, o Solange, o July , etcétera. Eso me despista un poco.

También me ha ocurrido que me comentan que no les gusta lo que le pasó al personaje X. Por ejemplo, recuerdo que me habían dicho "Che, pobre Veronique".

Este blog era más popular en la temporada 1 y la 2. Luego no sé, me fui al tacho... Por algo será. Esto es el anti post.


Hit girl

jueves, 27 de diciembre de 2012

Well, she arrived at my place around nine, and I was trying to get dinner done. I was supposed to help her with some studies about Merleau-Ponty, cause some friends told her that I was good at that stuff. The thing is that she came in, we talked and shortly after she was pushing me to bed.

Literaly, she took me to my own bedroom and threw me into the bed. As I was laying there, she jumped on top of me.

- Well, here we are.

- Certainly. So, was all this Merleau-Ponty stuff just an excuse?

- Yes and no. I mean, I should study. But If I have to choose, I'll have you instead.

She smiled and gave me a kiss. Then started licking my neck, while she was holding my hands so I couldn't move. Crazy girl.

So, as I could, I freed my hands and started touching her back, letting her know that I was going to soon remove her shirt.

By soon I meand that ten minutes later, let say, she was half naked.

And i had to be in control, so I turned things around: she had to lay on the bed because I was going to take my time. It was mandatory that I spent some real time on her neck and her chest. And her arms, and her legs, and her ears.

She was acting kinda crazy, she dfinitely liked it. She complained that I still had my shirt on. It took her thirty seconds to throw it at the side of the bed.

- And please, let me check you buty - she said.

It was weird to hear that request, but well. That meant that I was totally naked and she was smiling.

- Let me bit it.

- Oh, really.

It hurted a little. But she was trying to be nice and gentle. Or something like that.

She then said that she really liked my back, and she had already spoted me two weeks ago, at a concert we all went together.

- And what do you want now? - I asked, while I was pulling of ther pants.

- Well. It would be great if you lick my nipples.

I certeainly agreed. She had quite good breasts, so I took a tour around them. And then went back to her neck, and then her ear, and then...

- Oh, I have to fuck your brains out.

So she turned me over and put herself on top of me again.

- Have you got any protection, boy?

Had to fetch my pants, my wallet, to get some. This girl really liked to be in control. It was as if she just wanted to let herself go, and didn't care that much if I agreed or not with what she was doing. She actually moved quite wildly, and sometimes it hurted. If you know what I mean.

That's was certainly not good for my sex drive.

But we managed to go on for twenty minutes or so. Hit girl just graved my arms and scrarched her nails on my chest. Moved hard, said some things. I don't know if she really meant those words.

The bed was a mess. The whole room was a mess. And I still had to cook dinner, we ate at midnite.

La guerilla

martes, 25 de diciembre de 2012

I

Caminaba en dirección a Sol, una tarde de semana, calle llena de gente y un calor notorio. Me pararon como tres veces los de Green Peace diciéndome "Dale hombre, échanos una mano", mientras yo pensaba en llegar al Fnac a por el último disco de los Posies.

Y la vi. Corrí.

- ¡Jackie! - grité.

Se dio vuelta y allí estaba, esa chica de anteojos y jeans rotos. Me sonrió sorprendida. Me detuve jadeante frente a ella.

- Jonny, hey. ¿Cómo andás? Te ves... cansado. ¿Cómo haz estado?

Ella me hablaba en neutro, como si precisara hubicarse en el mismo espacio lingüístico que yo. Había olvidado cómo sonaba un argentino tratando de hablar como español.

- Yo bien, ¿vos? Digo, ¿tú? Bah, hablemos en argentino, ¿está?

El pique corto me dejó con las manos apoyadas en las rodillas, tratando de sostenerme. Me di cuenta de lo fuera de forma que estaba.

- Está bien, tenés razón. Es que se me pega, viste. Yo estoy bien, acá yendo para la estación. 

- A la estación. ¿Estás de paso? Podemos ir al 100 Montaditos a por unas cañas, ¿o estás justa de tiempo?

- De hecho, tengo tiempo de sobra. Vale.

Vale. Creo que a ella le gusta mezclar cuando modismo idiomático pueda. Como ella es profesora, debe tener que seguir las reglas gramáticas y ortográficas al pie de la letra durante todo el ciclo lectivo en el colegio. Y entonces son pequeñas venganzas que ella ejerce durante sus estadías afuera.

El sol me pegaba directo en la frente. Si no entrábamos rápido al bar me iba a derretir. Pedimos unos montaditos y dos cañas de cerveza.

- Bueno, ¿qué contás? - me preguntó ella.

- Bien, vuelto al trabajo y pensando en volver a los estudios. Y...

- Me parece una excelente idea, sos muy inteligente. No te oxides como yo. Ni bien regrese a Buenos Aires tengo el mismo plan.

- ¿Por qué desapareciste?

Ella me miró. Siguió sonriendo pero con algo de tristeza.  Entonces nos avisaron que ya estaban listos los montaditos, así que fui a buscarlos. Y así la dejé pensar para cuando volviera yo con el pedido.

- Perdón Jonny, digamos que nos encontramos en una etapa particular de mi vida donde yo necesitaba no pensar las cosas. Y cuando no pensás las cosas hacés todo por impulso, y me fui. Lo sé, te pido disculpas, no entendiste nada.

- Mas vale que no. Aunque luego fui armando el rompecabezas - le contesté, intentando demostrarle lo más claramente posible que no estaba enojado.

- ¿Sabés? Cuando realmente querés a alguien le bancás cosas que al resto no. Y a veces, cuando la relación pasa momentos de tensión aguda, una se pregunta si no está cediendo demasiado. Bueno, en plena crisis me conociste.

- Algo me dijiste. Que estabas tratanto de terminar un noviazgo largo, o empezando a terminarlo.

- Sí. Eso pensé. No me caracterizo por mis procesos claros. Yo misma no me doy cuenta de lo que quiero, o me asusto de lo que quiero. 

- ¿Y ahora volviste para irte? ¿Volvés ya a Buenos Aires? ¿O te vas para otra ciudad de acá?

La ametrallé con preguntas. Quería que se quedara, o en realidad quería que finalmente se sintiera tranquila. Me hubiera gustado tomarle la mano al menos.

- Voy para Atocha porque espero en una hora aproximadamente encontrarme con Jimmy.

II
Rolland Barthes ingresa al escenario, luce un traje desalineado, con la camisa afuera y la corbata desarreglada. Parece que hubiera salido de un casamiento a las seis de la mañana. Tiene una copa de champán o sidra o algo en la mano, que sacude mientras habla.

- Vieron que Jimmy de momentos parece un personaje omnisciente. Tiene respuesta para todo, aparece como si nada, sabe lo que pasa, sabe qué le van a decir. Saca conjeturas, utiliza a más no poder su teoría de las ecuaciones.

Se escucha brevemente música de los años cincuenta: Guilty.

- Bueno, pero Jimmy jamás pudo poner en su cuadrilla a Jackie. Jimmy sabe algunas cosas, teoriza sobre ella, pero sabe perfectamente que no llega a más que quimeras. Ella está afuera de su dominio. De la misma forma, Jackie se pensó que tenía a Jimmy al dedillo y cuando se dio cuenta de que no era así, todo se desmadró.

Rolland toma un poco de lo que sea que haya en la copa.

- Esto está caliente - dice con cara de asco, y vuelve a tomar-. El hecho de que ambos estén dirigiéndose en este preciso instante a Atocha no es casual.

Se saca la corbata, que le resulta insoportable.

III
- ¿Entonces? Te vas a encontrar con él. ¿Él te llamó? ¿Vos lo llamaste?

Jackie se puso un poco incómoda. Habrá sido porque hablar del otro conmigo no le parecía del todo correcto. Pero contestó.

- Él dijo que quería verme.

- Y vos querías verlo, pues sino no hubieras accedido a encontrarte con él.

- No accedí a nada. Él no sabe que estoy acá y no sabe que nos vamos a encontrar. Sencillamente le contesté que sí, y él me dijo que llegaba hoy a Madrid desde Tarragona. Solo busqué el único tren que conectara directo, y aquí estoy.

La miré extrañado. Pues hubiera sido más fácil que arreglaran antes todo. Incluso Jim podría haber cambiado el pasaje, o haber hecho una combinación. Además me imagino que ella lo dejó sin respuesta desde hace días.

- No sé qué ocurrirá, trato de no pensar. ¿Vos en qué andás, Jonny?

IV
I was searching through my files, looking for nothing, when I found this pice of lyric:


I´ve escaped your ideas a life time,
Suddenly I found out that you stole them from me...
 

I really don't know what to do with it, but I should definitely use those two lines.