I
Acto del 17 de agosto, Colegio La Sallette, San Isidro. Bentham tenía el día libre, y Jackie le pidió que concurriera para que luego fueran a almorzar.
En un escenario montado en el patio del colegio, ocurrieron dos piezas: una perpetrada por niños de primario, en la que se dramatizaba de forma muy lúdica sobre la historia de San Martín. La otra, chicos de secundario, fue una re versión de San Martín pasado al comtemporáneo, en la que el mismo se metía en medio del debate político-económico entre kirchneristas y opositores. San Martín no era de ningún partido, era "de Argentina". Beautiful.
- ¿Te conté que cuando vengo a San Isidro me agarra no sé qué? No pertenezco acá.
- Sí, me contaste de tu alergia - dijo Jackie-.
- ¿Esta gente sabe que no somos sanisidrenses? Quizás pueden olernos...
- Shhhh, que ahí vienen ahora habla la dire. Es una vieja inglesa del toor que la odio. Tirale con algo.
Bentham señaló parte de la utilería del acto de primario, unas espafas de plástico y una cabeza de caballo de papel maché marrón. Dio dos pasos en esa dirección, pero Jackie lo detuvo clamando "no jodás che".
- Ufa, era para ponerle onda a la mañana.
En un momento aparecío el pibe de informática, Mathias, delgado y de ojos claros. Muy cariñoso con Jackie, la abrazó como si no la viera desde hacía dos años. Y se ven todos los días.
Entonces Jackie le presentó a Jim.
II
- No entiendo qué le vez a ese pibe.
- No tenés que entender nada, no seas desubicado, ¿querés? - protestó Jackie.
- No es para vos. Es soberbio, es infantil. Por favor, se puso a hablar con nenes de tercer grado, haciéndoles chistes de Perón. ¿Se cree que es gracioso?
- Es así, parte de su trabajo voluntario es desestructurar.
- Encima se hace el culto, el que sabe de todo. Es de esos que le hables de lo que le hables el tipo sabe. Y es un ignorante.
- Es su forma de socializar. Le pinta hablar complicado a veces, sí lo sé. Pero no es porque sea soberbio ni se quiera hacer el culto.
Ella no le dejaba pasar ni una. Él la miraba fijamente, intentando lo que sabía que no iba a lograr, que se olvidara de ese estúpido y ...
- Te lo pido por favor, no seas desubicado. Creo que de verdad se te está yendo la mano, ya ni tengo ganas de hablar más con vos, pensé que eras buen pibe cuando te conocí, pero la verdad que ahora sos cualquiera.
- Se estaba presentando a la gente como "Ingeniero". ¿Qué tiene de gracioso eso? No es para vos, se solamente un pendejo.
Jackie sonrió.
- Le gusta presentarse como "Ingeniero Bentham", es un chiste que hace para ver qué dice la gente. A mis amigas cuando lo conocieron les dijo lo mismo, se quedaron "wow".
- ¿Te parece gracioso que se ande presentando así ante todos? - dijo Mathias
Era la tarde, sonó el timbre del recreo y había que volver a clase.
III
- Hola - extendió la mano, para estrechar la de Jim.
- Mucho gustó. Ingeniero Bentham, para servirle.
- Así que vos sos Jimmy, Jackie me habla muy bien de vos. Cuidala que es nuestra mejor profe.
Jackie se sonrojó.
- Sí, yo la cuido mucho. Verás, soy un tipo correcto y coherente, que aplica la razón a cada instante para ver qué es lo mejor para Jackie - le pasó el brazo por la cintura firmemente al decir su nombre-. Porque la familia Bentham, sépalo joven, es garantía de seguridad y protección.
Mathias miró un tanto extrañado a Jim.
IV
- Mathias, me cansaste. Estás hablando de mi novio y no te lo permito. Además sos un tarado si pensás que así lo voy a dejar e irme con vos.
- Creo que tenemos más en común vos y yo que vos con él. ¿No la pasamos bien nosotros?
- Sí, cuando no te volvés un tremendo pelotudo y hablás mal de la persona a quien quiero. Sos buen muchacho, pero ahora, en este preciso instante, te estás para que te mande a la mierda.
V
- ¿Así que ese es el que te tira los galgos? - dijo Jim mientras comía su pollo a la Suiza.
- Sep, es un cargoso... Cuando se enteró que venías me empezó a hacer preguntas, lo terminé puteando.
- Creo que le noté cierto odio en la mirada. Es medio mala onda.
- ¿Mala onda? No, no, pero bueno. Te debe ver como un obstáculo.
- Bueno, la próxima que venga a un acto me agarro a las trompadas directo, ni hola.
Jackie se rio y le pegó a Bentham, que se hacía amenazaba al pollo con su puño cerrado para hacerse el malo.
El Serruchador
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[quit rehab]
(am i back?)
Es la última vez que trato de rehabilitarme.
Lo prometo.
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Etiquetas: estupidos
Desacuerdos
I
El día que Gilles y Clarise se pelearon, ella lloró como una condenada toda la tarde, se encerró en su cuarto y siempre que la madre tocaba su puerta, para ofrecerle la cena o algo de comer, ella contestó que no. El teléfono sonó un par de veces, y ella lo miró sin atenderlo, pensando que era él.
Nada que ver, se trataba de la tía Clota. Claro, él llamaría a su celular. Pero cualquier posibilidad abierta de contacto le parecía que podía ser él.
Al día siguiente, Clarise llamó al trabajo para decir que le mandaran a un médico, que se sentía mal. Vio Start Wars II y III, para dispersar su mente. Recibió tres mensajes por celular:
"Personal que conviene! Si recargás 30 o 50 pesos hoy, tenés el doble para hablar toda la semana".
"¿Te llamó"
(¿cómo preguntás eso hija de puta?)
"Hey, estoy cerca de tu casa. ¿Te visito un rato?"
II
- Estaba tan preocupado, que le ofrecí de fumarnos uno para que se distendiera - comenté, para finalizar abruptamente mi relato sobre Guy y sus problemas.
No pensé que Jackie se lo fuera a tomar tan así. Hay gente que realmente reacciona mal, pues puedo recapitular casos puntuales, incluso de gente aún más reaccionaria.
- Te desconozco.
Esa fue una gran frase.
- Ya no sé de qué sos capaz.
Otra gran frase. Se armó.
III
El día que Gilles y Clarise se pelearon, él llamó a Jorge y le arrojó la primicia justo después del "hola".
- Dice que se peleó con Clar - le dijo Jorge a Jim.
- ¿Dónde andan? - dijo Gilles.
- En el Carrefour - dijo Jorge mientras agarraba unas bandejas de milanesas-. Taco´s nite. ¿Te venís?
Al llegar del super a la casa de Bentham -templo oficial de taqueadas-, Gilles ya estaba esperándolos en la puerta. Había una asamblea del edificio, en la que Jim no pensaba participar, así que entre el tumulto del hall lograron hacerse camino hasta el elevador.
- ¿Saben lo que creo? Yo en verdad jamás quise a nadie. Y eso me da por las pelotas en verdad, aunque no lo crean.
Jorge escuchaba con toda atencón, asintiendo. Jim no podía creer cómo Gilles tenía dibujada una sonrisa cuando decía todo eso.
- Si encuentran a alguien que realmente quieran, muchachos, no la dejen ir. Porque pasan un montón de pelotudeces en esta vida.
Filosofía. Porque todo esto, la vida, qué pretendemos el uno del otro, en donde te ves dentro de tres años, qué nombre le pondrías a tu hija, si nos mudamos juntos, ¿de qué se trata la comunicación? ¿Dos personas que se quieren son quizás una figura perfecta?
- Tranqui, Gilles - dijo Jorge-. Mirá, la cosa es que estés con la que quieras estar, el tiempo que quieras estar. Me parece que vos a esta altura no la estabas pasando bien.
- Nada debe reemplazar la sensación de levantarte junto a la persona que amás... - continuó Deleuze sin escuchar.
- Casi que hay un quiebre - dijo jim-. Igual, a todos nos agarran esos momentos de... devoción a la nada.
Un leve silencio.
- Por favor, salgamos. Tengo que conocer a alguien hoy - dijo Gilles -. Creo que la piba esta del sábado iba a Bangalore, porfa vamos.
IV
- Explicame por qué no me hablás.
- Todo bien, te quiero, la paso bárbaro con vos, pero la verdad es que no te puedo dar lo que necesitás ahora.
- Pero... ¿qué necesito? No te reclamé nada.
- Simplemente deberíamos tomarnos un tiempo, no quiero que haya mala onda cuando nos volvamos a hablar.
- Ah, genial. Yo soy la enamorada. Yo que jamás te pedí nada.
Entonces una se siente una pelotuda, porque el pibe es el correcto y yo acaparo todo. Y encima se da el lujo de dejarme de hablar de repente y yo tengo que andar mandándole mails para pedirle de hablar. Es ridículo.
- Está bien, dejá nomás. No hablemos más.
Andate a la mierda, quería decir. Pero si digo eso soy una resentida, entonces contesto con altura che.
Heart Condition
Odio los electrocardiogramas, no me gusta que me enchufen cosas en el cuerpo. Y además, todo "parece normal", cuando justamente las apariencias revelan que no todo está tranquilo.
Es increible cómo en estas ocasiones uno empieza a sentir las referencias al corazón de otra forma. Frases pasatistas como "¿nadie pone algo de música para alegrar el corazón del lunes?", o "le rompió el corazón" toman otro matiz completamente diferente.
Mientras tanto, uno intenta descifrar por qué mierda un músculo es tan emocional. Todo se relaciona con todo, pero ahora leo la metáfora emotiva del corazón de otra manera, tengo que decirlo.
La pregunta "¿consumís drogas?" es recurrente. Mi informante dice que ese tipo de desórdenes son característicos de la abstinencia. La medicina aún no logra deshacerse de los presupuestos watsonianos.
- Precisás ir al cardiólogo, para descartar cualquier arritmia que no esté saliendo acá.
Perfecto, despues de una hora de espera en la guardia, no me dicen nada. Sólo que vaya a otro tipo, que va a ensayar otra respuesta sobre por qué ese músculo en particular ha decidido que la vida era demasiado lenta para él. O lo que sea.
Todo a las 8 am. Total, dormir es para los débiles. Al menos me hubiera dispensado de la oficina, maldita sea.
Y ahora si me disculpan, tengo que ir a pelearme otra vez porque consideran que me tomo demasiado tiempo en decidirme a ir al médico.
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Etiquetas: estupidos
Bentham in mute
Por favor, agarrame de la mano. Qué divertidas las luces azules, las luces violetas, las filas y filas de bolas disco. Agarrame la mano, ayudame a esquivar las mesas, que sino mi risa se va a notar más. ¿Se darán cuenta todos que mi estado es...?
Entonces yo apoyo mi cabeza en to brazo, mientras me agarrás, mientras me llevás al baño de mujeres, pero en la puerta de digo "pará que vos acá no podés entrar". Y entonces voy, pero prometeme que me vas a esperar.
¿Tanto me estoy tardando, que preguntás desde afuera si estoy bien? No necesito que se anden fijanto, simplemente que me ayudes a caminar. Que me ayudes a quedarme con vos, a que lleguemos nuevamente al salón, a los sillones, a la pista de baile donde dimos vueltas durante diez cancones al menos, donde me tomabas del brazo y nos divertiamos, donde me abrazabas de vez en cuando, donde...
Menos mal que me esperaste. Menos mal que ahora tomo tu brazo y voy saludando a los mozos, y cuando pasa Xavier ni se ofrece a ayudarte conmigo, a arrastrarme hasta un asiento. ¿Tan obvio es todo? ¿Tan obvia te resulto? ¿Cuán obvio sos vos?
Las fiestas de casamiento son un buen lugar para conocer gente, pero vos y yo no necesitamos conocer a nadie más, nos conocemos a nosotros. Y por favor, quedate que no tengo donde apoyar mi espalda, donde... dejame descansar un poco en vos. ¿Hace cuánto que no estás tomando vos?
Me gustaba cuando bailabamos, cuando hacíamos lío, cuando el licor de melón no me había pateado la cabeza de tal manera y vos te quejabas de que tomabas el peor destornillador del mundo: vodka malo con Fanta.
Y dimos vueltas y vueltas y aparecimos en las fotos con la novia, y vos insistías en seguir presentándote como "Arquitecto Bentham, mucho gusto". Los dos bailamos mal en una de esas, pero no nos importaba. Y entre los abrazos me hubiera gustado darnos un beso. Pero eso, con vos pasa eso, una distancia que podés explicar pero jamás justificar del todo.
¿Y si estamos un rato juntos? Ahora estás sentado mi lado, yo reposo sobre tu brazo, para no caerme. Me abrazás. Me gustaría dejarme llevar con vos al menos una vez. Me gustaría que cuando te hablo en lugar de acercar tu oído acercaras tus labios. Pero no, sos un cabeza dura, un tipo al que no entiendo.
Siento tu que tu corazón va más rápido. ¿En quién pensas? ¿Es por mi? Me encantaría que me dijeras algo, pero vos sos un muchacho extraño. Te alejás. Vos decís que al principio no le caes bien a nadie, pero cuando uno te conoce la verdad es que caes bien, y hacés esto. Cuando una se acerca, te alejas.
Y las luces siguen destellando. Y aunque no me tenés que llevar más esquivando las mesas de los invitados, para llegar al baño tambaleando, aún así, sigo agarrando tu mano. Y nos miran como si fueramos la pareja perfecta, como si la novia fuera a arrojar el ramo y cayera sobre nosotros. Estoy borracha, ¿qué estoy pensando?
Me dijiste que tengo olor a licor de melón. Te confesé algo que no tenía que ver con nada, que no sabía de quién era la foto de la banda que tenés en tu living. Me dijiste que ya sabías que no sabía. Me acordé de tu póster de los Ángeles de Charlie también, y te dije que si tuviera que ser una de ellas sería la rubia.
¿Y todo para? Todo para nuevamente hablar mucho con vos, pasarla muy bien, bailar, todo para que sigamos siendo la misma insignificancia de siempre, no vaya a ser que algo nuevo asome en el panorama: dos ex compañeros de trabajo.
Y mañana te vas a levantar nuevamente con el corazón latiendo a mil, sin saber por qué. Tu cabeza te va a doler todo el día, porque no tomaste precisamente poco. Y cuando llame tu novia le vas a contar y nuevamente van a tener una discusión sobre el tema de que vos vayas al hospital.
Publicado por T. en 21:35 0 comentarios
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