Bueno, en primer lugar, deberá enfocarse la presente lección en alguna muchacha con la que uno tenga contacto periódico, por no decir diario.
Lo primero que debe hacer es aceptar la propuesta de salida de la susodicha, con la excusa que hubiérase planteado, sea reunión post trabajo para trabajo, sea simplemente "tengo hambre" o "quiero ver la nueva película de Tarantino".
Puede ocurrir que la muchacha, que cuando eramos nuevos en la empresa, se demostraba arisca para con nosotros (quizás incluso con el resto del mundo también), en esta oportunidad nos sonría e incluso remarque que la está pasando bien con nosotros. Simplemente lo que debes hacer es retribuir los cumplidos, sin mayor efusividad que la demostrada por ella. Todo irá tranquilo, ambos la pasarán bien.
Luego de la actividad X (sea comer, charlar de trabajo o ver la película, si se ha dado alguno de esos casos), podrán pasar a charlas más amenas y personales. Quizás en este momento te comiences a preguntar "qué onda". Más allá de todo, como a esta persona la vez todos los días, todo irá tranquilo, liso, sin grandes aventuraciones.
Es probable que entonces, a partir de ese primer encuentro se genere un segundo encuentro. Las excusas, gracias al afianzamiento de la relación, ya no son necesarias: simplemente puede optarse por charlar de la vida o compartir mesa en cualquier lugar. En este caso podrás hacer vos la invitación, o esperar a que ella lo insinúe, cualquiera de las dos formas irá bien.
Vale preguntarse el momento de la invitación, en caso de que debas hacerla: Para saber cuándo es el momento exacto, ejemplicifamos: si van ambos dos caminando a las diez de la noche con futuro incierto, y se genera un silencio de unos 67-134 segundos (aprox.). Si ella hace comentarios sueltos como "que loco tal cosa" o "vamos a conocer la facultad de medicina", quizás sea el momento.
Sentados nuevamente en cualquier lugar, preferentemente tomando alguna bebida alcohólica, podrán retomar debates personales tales como "¿Cómo te llevás con tus viejos?", "¿Por qué estudiate lo que estudiaste?" o "¿A qué lugar tenés pendiente viajar?". Quizás las preguntas suenen un tanto trilladas, pero las respuestas enriquecerán la salida.
Si en algún momento tu compañera estrena una agarrada de brazo, entonces es el momento de continuar elucubrando hipótesis sobre aquel "qué onda" planteado en el cuarto párrafo de este instructivo. Si la chica fue algo osada, aunque le haya costado, al caminar por la calle antes de ingresar al local te habrá tomado del brazo. Ante todo, no seas descortés y no la rechaces.
Tras un buen rato de charla y algún roce de brazos, lo más probable es que la chica comience a jugar con tu pelo, porque dice que le gusta. Cabe la posibilidad de que haga dicha observación entre risitas. Acto seguido, quizás un poco entonada o quizás porque finalmente se está animando, podrá llegar a decir que le "parecés una persona interesante". A lo que vos, entrenado en el arte de la inmutabilidad, simplemente responderás con una sonrisa. Si la sensación es de hostilidad total -cosa que no creemos, porque este instructivo no es para esos casos- no deberás emitir gesto alguno.
Una buena frase para contestar, en algún momento cuando ya esté avanzada la conversación es: "A todas las mujeres les pasa lo mismo". Esta frase es un excelente detonador de crisis. Ejemplo:
- A mi El Padrino me parece un tanto fuerte -dice Verónica-.
- A todas las mujeres les pasa lo mismo con esa - responde Allen-.
- Hey, ¿así que ahora soy como todas?
[Nota: Puede utilizarse cualquier tipo de generalización por más insostenible que sea.]
Para este momento habremos detectado cierto desencanto. Quizás incluso arremetase algún ataque del orden de "qué feo lo que me dijiste". Pero supongamos que el carácter de la individua femenina es lo suficientemente paciente como para volver once again a intentar retomar la amena charla.
Quizás la candidata, entre alguna risa retomada, diga algo así como "dejame ver ese anillo", y tome tu mano, para luego compararla con la suya, recorrer brevemente los dedos. También puede llegar a ocurrir la frase "Para mí que somos muy parecidos", la cual en una de esas haga bastante ruido. Nada de pánico.
Para la salida, seguramente más tarde de lo que ambos planeaban volver a sus respectivos hogares, ella destacará que te quedes esperándola. De esa manera, quizás ella llegue a opinar que como tu colectivo tardará en llegar sería mejor que la acompañes a la casa de ella. Ese movimiento sería totalmente antitáctico, ya que no viven para el mismo lado. Simplemente se hace caso omiso del ofrecimiento. En breve o no, según cuán garca sea el bondi, podrá estar viajando o no. (O quizás intervenga algún taxi, en fin, son variables irrelevantes).
Ambos se irán cada uno por su cuenta. Fin del instructivo.
Caso de éxito:
Cuando Allen Jana ingresó a la oficina, Verónica aún no había llegado. Ambos habían vuelto tarde la noche anterior, luego de haber compartido la cena. Simplemente prendió su ordenador y deseó que no hubiera estallado nada. Si bien Verónica siempre llega más tarde, esa vez fue peor, pues casi no ingresó al trabajo hasta las once de la mañana.
Esta muchacha, que los últimos días había saludado sonriente a Allen, en esa ocasión casi no emitió más que un seco "hola" a la distancia. Además, ante cualquier intercambio con el sujeto, ella ya no sonreía en lo absoluto y no buscó sostener la conversación en lo más mínimo. Contrariamente, se mostó más afectiva con el resto del staff -cosa evidente para los implicados-, mientras que las intervenciones de Allen fueron descartadas.
Por más que Verónica trabaje exactamente al lado de Allen, ella no le dirigió la mirada en todo el día. Valeria acotó cuestiones como "te dije que esa era una malco", mientras que Luna dirá algo así como "Y bueno, la chica quería que pasaran cosas y vos la dejaste solari".
En síntesis: Lo que antes era buena onda, hemos logrado degradarlo en cualquier otra cosa que no le sirve a nadie.
[PD: tanto peor si te espían escribiendo el relato]
Instrucciones para hacer enojar a una dama
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Etiquetas: veronique
Melodramática
Verán, no es tan fácil. O sea, haces tu vida, estudias una carrera, ves que no te gusta, conocés a alguien maravilloso, te ponés de novia y pam. Un día te das cuenta de que sos la persona más aburrida del planeta. No es que una no aprecie lo que tiene, por favor, nada de eso. Pero sí se trata de una pérdida, de una especie de llanto.
Cuando me desperté él me estaba mirando, jugaba con mi pelo, me lo acomodaba. ¿Tan despeinada estaba? Creo que es la antítesis de Richard, él es bastante dulce y atento. Quizás sea que los hombres pierden eso con el tiempo, pues no creo que Richard haya sido siempre así. Ya casi ni lo recuerdo.
A veces siento que Richard ni me registra, me doy cuenta que me pasa por alto, que se olvida de mi. Cuando él advierte que se mando una se disculpa, es un caballero. Pero por favor, se olvida de mí. Eso me angustia, por más que se disculpe, me angustia. Teniamos una cena con las chicas y se olvidó. También se olvida de sonreirme cuando me ve.
Entonces Allen me dice "¿Y por qué seguís con él si sufrís tanto?". Mientras se viste, sin mirarme, yo no puedo dejar de verlo. Quiero abrazarlo, consolarlo, pero no me lo permite. Intenté tomarle la mano, retenerla entre mi palma y las sábanas. Pocas veces me miraron con esos ojos tan aniquiladores, tanto que tuve que soltarlo y dejarlo ir.
Quizás Richard sepa. Lo más probable es que hiciera como si nada. Pues mientras su orgullo se mantenga intacto y el mundo no sepa, no le importa ser cornudo. Es la primera vez que le soy infiel. ¿Él? Probablemente me haya engañado más de una vez. ¿Y yo entonces tengo que pagar así?
Allen me lo había advertido: "tengo mal carácter". Definitivamente. Lloro, sus manos se detienen, deja de ajustarse el cinturón. Pero no hace nada. Es como si quisiera abrazarme él, pero no se lo permite. No puede porque no soy lo que él creía, y no me lo va a perdonar. Me siento tremendamente mal, hacía años que no me sentía así.
Seguramente iremos a lo de mis suegros con Richard. Voy a encontrar la voz que no tiembla, la sonrisa de la felicidad, mis risas de primavera. Montaré nuevamente una representación. Allen dice que es todo un montaje, que él en su época (no sé precisamente a qué hizo referencia) era un gran montajista. Yo estoy quizás un tanto harta de no poder llorar cuando quiero, sólo porque a Richard se le ocurre destapar un Chandón con motivo de que su padre ha ganado ese maldito juicio.
Allen ya ha dejado de hablarme hace rato. Sólo me mira ocasionalmente, me apunta que le abra. Quisiera no abrirle, pero no puedo dialogar con él, ha cancelado todas las vías de comunicación.
Él me decia: "¿Para qué estás con él? Tenés miedo de estar sola, sos tan cobarde que no te animás a dejarlo todo para volver a ganarlo todo". Le dije que no era fácil. Me contestó que ya lo sabía, que él había optado por hacer las cosas de otra manera. Me dijo que lo peor de estas cosas es negarlas, pensar que un aplazamiento nos salva. "Con tal de no pasarla tan mal, te resignas a no pasarla bien en absoluto".
¿Y si te hubiera conocido soltera? ¿Qué nos hubiera pasado? ¿La felicidad? Que estupidez, no puedo seguir creyendo en esas cosas...
"Soy tremendamente estúpido", se dijo. Le dije que no, que él era genial. Que hacía rato que no me divertía tanto con alguien, que me gustaba jugar con su pelo y sus comentarios sarcásticos. Pero su pelo estab fuera de mi alcance y sus comentarios eran un silencio arrollador.
Y así le abrí la puerta. Bajamos por el ascensor en completo silencio. Era lamentable. No pude evitar darle un beso al salir, tomarlo por sorpresa. No me importaba que me odiara más, pero quería al menos roce más. Cómo será que él simplemente me miró, sin sentimiento alguno, se subió al Gol, y arrancó. Observé cómo se alejaba para doblar en la esquina y olvidarse de mí.
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Etiquetas: Rocio
There´s no I in threesome
Me desperté súbitamente, como ocurre cada vez que no duermo en mi cama. Ella me abrazaba sonriente, quizás hubiera tenido un sueño lindo. La acaricié, inmediatamente sentí mi necesidad de café, mis papilas gustativas recordaron ese sabor como si se tratara de un recuerdo melancólico. ¿Tendría ella café aquí? No quiero nada de instantáneos, por favor.
El departamento de ella está lleno de plantas. Se ve que le gustan. Es bastante más prolija que yo, le gustan las cosas enmarcadas, nada de posters ni boludeces. Se trata de una mujer adulta, coño. Hay una lámina con una caricatura de Cortázar colgada sobre la cabecera de la cama. Me encanta.
Una tele lcd, dos celulares, parece que esta chica es un éxito en su trabajo. Se supone que es contadora. No entiendo por qué les va tan bien a los contadores, pues se trata solo de sumas y restas. Creo que cuando pensé eso ella se despertó. Se habrá dado cuenta de mi interrogante, quizás acuda a resolverlo.
- Buen día - le digo-. ¿Dormiste bien?
No contesta. Sonríe. Me gusta eso, no hace falta que diga nada. Sólo que se estire, cierre los ojos. Según ella, le gusta como recorro su cuerpo suavemente, rozándolo, casi sin tocarla. Me gusta ser así de microscópico porque no me da tiempo a preocuparme por las cosas, porque me incita a olvidarme de quién soy.
Me abraza. Quisiera seguir durmiendo. Más allá de que el día esté soleado, no hay demasiada intensión de salir de la cama.
Cuando sonó uno de sus teléfonos la interrupción fue algo grosera. Creo que los celulares son esa especie de maleficio moderno, la irrupción del elemento externo en nuestra intimidad. Estiró su brazo para alcanzar el aparato desde la cómoda. Su cara había perdido la sonrisa. Evidentemente yo era mucho más amable que aquella porquería y su ringtone.
- Hola. Sí, ¿cómo andás corazón? Bien, acá me acabo de despertar.
Cuando comenzó a hablar la noté huir, habíamos iniciado el camino de regreso a donde fuera evidentemente. Creo que ella hubiera deseado que me fuera, pero no hice ademán de salirme de la cama. Y eso que realmente quería un café.
- Bueno, a las cuatro. Claro, podemos. No, dejá que voy para allá y de ahí salimos. Podríamos llevar facturas. Sí, dale. Yo también. Besito.
Evidentemente...
Cuando cortó la comunicación su sonrisa seguía desvanecida. Yo permanecía inmutable. Entonces:
- ¿Te tenés que ir?
Su mirada estaba esquiva, se refugiaba de mi. Aún así, no pensaba dejarla ir así nomás. Sin buscarme me encontró.
- ¿So? - insistí-.
- Era mi novio, tenemos que ir a lo de mis suegros en un rato.
Creo que desde ese momento la habitación se llenó de interferencia, ya no lograba captarla como antes. Quizás fuera ese sin sabor de no saber exactamente dónde me había metido, y sobre todo, de haberme dado cuenta de un lindo error a estrenar.
- ¿Novio? Detalle...
- Sí, lo sé, perdón que no te lo dije. Es que...
Su cara era toda la falencia de explicaciones que pueden ocurrirseme de aquí a que me muera.
- ... Las cosas no... Mirá, me gustás en serio. No hago estas cosas, pensé que no me fijaría en nadie más. Viste como es esto, uno le dice al otro que lo va a amar para siempre. Pero últimamente no es así. Él y yo estamos menos... bah, me imagino que no es lo que querés escuchar ahora, ¿verdad?
Creo que su intuición femenina se había tomado el palo, ya no estaba. Repentinamente tuve esa sensación de que ella no me había escuchado para nada, que no tenía idea de con quién estaba. Y yo preocupándome por si había café.
- ¿Qué pasa? Estás enojado. Me odias.
- No te odio, pero... creo que una vez más descubro que soy un idiota -contesté-.
Debí haberlo sabido desde principios de semana, que nada saldría bien. Y si alguna extraña te dice algo sobre una remera que lleves puesta, algo anda mal. No es buena onda, es que algo potencialmente puede salir mal.
- No sos idiota. Pensé en decirtelo, pero yo qué sé. No puedo explicarlo. Un día te encontrás con alguien lindo y no querés hecharlo a perder, y pensás que si le decís algunas cosas de vos, esa persona se va a ir. No tenía ganas de que te fueras.
Me abraza, pero siento tanta distancia que ya no me importa quien sea. Poco a poco uno va aprendiendo a lo largo de la vida a ser menos sensible, a olvidarse de la niñez para sobrevivir a los tortazos.
- Hey... - dijo ella con ese tono tan dulce, tan falso, tan...-. Perdón. No sé qué decirte.
La evidencia de que soy un imbécil es cada día más fuerte. Creo que me he ido acostumbrando paulatinamente a esto, a ser una copia un tanto berreta de cualquier otra sensación que pueda yo llegar a ser.
Ella me mira, pero yo me siento muerto. Pienso en él, en aquel tipo que no conozco pero sí conozco a su mujer. Pienso en que nada nos conecta, salvo la carne de otra persona. La farza de él, la infidelidad de ella y mi estupidez se cruzan en una única trama, el punto ideal donde ellos podrán seguir con su pequeño montaje pero yo, una vez más, me vuelvo el único factor asesinado por su propia irrelevancia.
Obtuve mi café, pero casi una hora más tarde en Havanna. Fue doble, con crema y una torta de chocolate.
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Etiquetas: anonimos
Rehearsal diary no1
[Luego del éxito de "diario de un tesista", publicado en FB, ahora llega esto. Que no se va a publicar diariamente como el antes mencionado, porque no tengo ganas.]
Es probable que terminemos nuevamente a las puteadas, como solía ocurrirnos allá por el 99, y eso que antes nosotros eramos mejores pibes. Ahora ni hablar, somos más cascarrabias que nunca.
No quiero tocar "El muelle de San Blás", porque me parece una tremenda cagada. Entonces, Matías comenzará con su mecanismo de presión política, una especie de negociación. Quizás deberíamos quitar Plush, dice. Nadie la juna.
Lo cual obvia una serie de hechos fácticos ocurridos hace más de diez años:
- Habíamos logrado un muy buen nivel de ejecusión de Plus. Sólo nos había falta que él mismo Matías se pusiera las baterías para cantar como Weiland.
- El muelle de San Blás no fue tocado con myself en la formación, simplemente porque no hubiera permitido tal aberración. El tema es que el guitarrista que me reemplazó (Rodrigo "Cabeza") no va a venir, ergo, tienen que negociar conmigo.
Matías: Tenemos que tocar en español, y esa es fácil.
Allen: Es una muy linda frase a ser escuchada por alguien que no quería que tradujeramos las letras originales del inglés al castellano.
Creo que no nos dimos cuenta, pero mientras nosotros discutíamos, Felipe tocaba el piano. Y lo hacía maravillosamente, nada que ver con esos dedos un tanto incompetentes de hace diez años. Se ve que alguien mejoró.
En lo que nos pusimos de acuerdo fue en tocar "Quiero tener tu presencia". Fue sorpresivo, pero bueno, tenemos eso de insólito.
Más allá de todo, Stereodinámica suena un tanto más ordenado que los pibes esos del secundario que eramos. Quizás porque todos, yo inclusive, tenemos más entrenamiento al respecto. Hasta ahora, levemente tocadas fueron:
- When I come Around
- Primavera 0
- Presente
- Don´t look back in anger
- ¿Qué ves?
- Under the bridge
- Mr. Jones
Ampliaremos el presente reporte cuando Matías y yo hayamos encontrado solución a la disputa explicada más arriba.
Matías ahulló casi entonado, mientras los parches de Orlando podían detonar los tímpanos de cualquiera. Allen se quejaba del maldito Marshall mientras Mr. Fredric no encontró mejor forma de evadirse que enchufarse unas escafandras a los oídos para prestar atención a la mesejante prolijidad con la que estaba ejecutando todo. Y Felipe, claro, el niño prodigio que se destapó sólo una década later.
La formación hasta el momento es:
Matías: Lead vocals / Political manipulation
Fredric: Bass / Backing vocals / Smile
Allen: Guitar / Backing vocals / Bad attitude
Orlando: Drumkit / Chicks levantation
Felipe: keyboards / eventually guitar / Alcohol & drugs
A confirmar algunos:
Beto: Drumkit
MaryStarOfTheSea: Lead vocals / female touch
Pendientes:
Rodrigo: Guitars
Un domingo así no levanta. Nos ha costado más tiempo ponernos de acuerdo lo poco que nos pusimos de acuerdo, antes que ponernos en la práctica. Todo porque algunos decidieron dictatorialmente que había que festejar que ahora somos diez años más viejos que cuando nos egresamos.
Futuras discusiones estúpidas incluirán:
- Tema de apertura
- Tema de cierre
- Tema acústico
- Los Beatles vs. Rollinga Stones
- ¿Más temas de Soda? No pibe.
- La sala de ensayo es como un bar, así que SÍ se puede tomar cerveza mientras uno toca
- No se les ocurra volver a proponer un ensayo un domingo a las 15, porque los mato
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StereoDinámica
I
(Let´s put this shit together)
Diez años se nos vienen encima cuando en Facebook nos arrojan nuestras fotos de egresados. También se nos vienen encima todas esas ganas de ser buenos los unos con los otros y reirnos de las cagadas que hacíamos, que podíamos hacer, que valió la pena haber hecho. Y esas cosas.
Entonces un día aparece Yamila diciéndo que hagamos una fiesta, que organicemos la barra, que invitemos gente, que la hagamos en el colegio. También sugirió reunir a esa manga de incompetentes a tocar nuevamente.
Saint Claire College, Olivos, lunes, 8pm:
- La verdad que no tengo ganas de ponerme a bucear en todo esto - dice Allen arrojando un manojo de papeles-.
Mientras Orlando intenta seguirle el ritmo a la situación, intentando también recordar cuándo era que entraba la batería en Under The Bridge, Matías DeLamare y Allen Jana discuten sobre si las canciones deben ser ejecutadas exactamente como las tocaban de antaño o si cabe alguna renovación.
Esthershack mientras desvaría en el teclado. Le importa tres carajos. Pero Matías y Allen encontraron nuevamenta las razones que llevaron al segundo a abandonar la banda del primero.
- Siempre lo mismo -vomita Matías no sin rabia-, te agarra la loca de querer cambiar todo. Tenemos todo acá, cerrado, y vos pensando en...
- Simplemente no tengo ganas de aburrirme haciendo las mismas pelotudeces que de pendejo porque a algunos rayados se les ocurrió tener un momento mágico.
- Encima vos escribiste esto - decía Matías, agitando los papeles-. Y ahora no descartás. Está bien que pasó tiempo, pero vamos, no te ponés de acuerdo con vos mismo.
- ¿Podemos simplemente ensayar? - dijo hastiado Orlando-. Parecen dos nenes.
- Digo, sugiero, sostengo - decía Allen testarudo-, que me parece una boludés no cambiar las canciones, mejorarlas ahora, antes que repetir la misma basura... Además acá hay cosas en inglés, no quiero cosas en inglés.
- ¡Las escribiste vos, imbécil! - puteó Matías.
II
<-- intro: vox + gtr-->
Raindrops
A beautiful bad day
Perfect to
Feel alive
Brain storm
A beautiful bad dream
What could make things wrong?
Not this time… my dear
<-- phase1: alltogether-->
Which lie do you crawl? Which lie do you crawl?
A truthful mind means cloudless skies
If you get away you´ll never learn
Try harder with this, go further with this
Our violence is natural
You own blood get on you way
III
Reunion e-mail:
From: Sonia
Subject: Vuelve StereoDinámica?
Hola compañeritos, cómo les va? Qué crecidos (viejos) que están!!
Bueno, les escribo para ver si contamos nuevamente con la banda del cole, la míticamente reconocida (por nosotros al menos) StereoDinámica.
Queremos nuevamente a la banda!! Temas a pedido, que toquen "la cumbiecita" y el resto de las canciones. También el público esperará versiones de Primavera Cero, Don´t look back in anger, y When i come around.
Bueno, armensé un show como los que supieron tocar. La época en que todas las bandas vuelven, uds tienen q volver.
Los quiere,
Sonia, para Rock n Pop
IV
No puedo creer que estoy nuevamente en una habitación toda acustizada con estos sujetos, yo con la guitarra colgada, en plena discusión con Matías. Todo un gran dejabu. Y detesto que le hayan puesto "La cumbiecita" de apodo alguna canción nuestra.
- Bueno, no seas tan inflexible - me dice Orlando-. Igual, ¿vos te crees que voy a tocar la batería exactamente igual que hace diez años?
Se me zafan los tornillos, me siento bastante pelotudo tocando todo esto devuelta, que para colmo de males, ya no me identifica en lo absoluto. Tengo argumentos sólidos para creer que no debemos desperdiciar el hecho de volver a tocar juntos en "replicar esa mierda que hacíamos".
- En realidad, podemos hacer cualquiera - dijo Matías-. Ya nadie se acuerda, ya fue.
Entonces hizo esa movidita con el micrófono, y comenzó a cantar "Yellow submarine", con vos potente. Segundos después lo estabamos siguiendo.
Empecinado. Sé que lo vamos a hacer a mi manera. Matías parecía haber perdido momentaneamente el interés en su ridícula defensa del pasado, pero a mi me costaba horrores ceder mi ridícula postura de nene que creció.
- Me siento y veo cómo mejorar esto - digo mirando el manojo de letras, de cosas que ni yo conservaba la copia-.
V
- Anyways - dice Sonia-, es bueno verlos de nuevo juntos.
- Solíamos pedir de irnos de clase para ensayar, antes de los actos. Sobre todo ese 25 de mayo, o lo que fuera, que me tuve que aprender "Qué ves" en un día porque al rector le había copado y le parecía la ocasión.
- Me causa gracia verlos así reunidos - decía ella-. Están grandes, todos más gordos, definitivamente. Matías y vos se llevaban a las patadas a lo último.
No es de extrañarse. Juntás a un Matías un tanto pedante con otro Allen que se cree un intelectual, y obviamente, no llegás a ningún lado. Puf, y yo solía ser tan buen tipo.
(A colgarse la guitarra, total, es sólo hasta el sábado consignado por la comisión del dejabu).
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Etiquetas: orlando