I
Jimmy retornó a Marsella exactamente al otro día, en el vuelo de RyanAir LRA0045, Barajas-Provenza. No retornó a If ni a St. Nicholas, pero se hospedó en un pequeño hotel en el Vieux-Port.
Dedicó los días subsiguientes a pasearse por bares y recorrer el resto de esa ciudad enorme valiéndose del metro.
Una noche salió bastante borracho de uno de los bares que hay cerca de la Prefecture, y por alguna razón terminó caminando para el lado del Arco del Triunfo en las lowlands. En la rotonda casi lo atropellan unas dos veces, pero él insistía en buscar una casa de música llamada "LeRoy". Probablemente la información que tuvo era vieja, pues sólo encontró los bares y casas de comidas del barrio bajo.
Vale aclarar que eran las tres de la mañana. En caso de dar con dicho local, estaría cerrado.
Estuvo vagando un poco por la calle lindera a La Fayette, cuando se topó con dos tipos que le quisieron robar. No perdió ninguna de sus pertenencias que le pedían: ni billetera, ni celular, ni reloj. Fiel al temperamento de Jimmy en estado semi-ebrio, logró meterle un cross a la mandíbula a uno. El otro sacó un cuchillo. Eran unos ladrones de segunda.
El cuchillo le rozó el brazo a Jimmy, que consiguió patear al tipo justo donde no le da el sol. Ambos estúpidos se fueron corriendo como pudieron. Jimmy los insultó. Estaba demasiado cansado ya como para correrlos, la oscuridad era ridículamente negra.
Continuó su caminata para retornar al hotel. Su humor era tétrico.
Al llegar al Vieux-Port nuevamente, algunos autos tuvieron que esquivarlo. Algunos botes del puerto se preparaban para salir a por la pesca del día. Aún el sol no aparecía, era de noche. Entonces Jimmy escuchó que uno de los marineros que le gritaba, que le decía algo. Le hizo señas de que se dejara de molestarlo. El tipo se le acercó y le insistía, le hizo señas a sus compañeros de que vinieran.
- Monsieur, êtes-vous d'accord?
El hombre lo iluminó con una linterna. Jimmy se miró el estómago y descubrió una gran mancha de sangre. "Bueno, llegaré a mi habitación y me pondré algo de alcohol". Trataron de ayudarlo pero él insistió en que podía solo, que vivía a sólo una cuadra de ahí y que allí lo asistirían.
El conserje lo vio entrar y quedó perplejo. Le preguntó qué le había ocurrido. Jimmy le dijo que subiría a su habitación y si le podía dar un poco de hielo. El conserje le dijo que era mejor llamar a la ambulancia. Jimmy subió por el ascensor sin reparar en lo que el hombre le decía.
Quince minutos después el conserje ingresó con dos agentes de policía y un médico a la habitación de Jimmy.
II
Probablemente se pregunten - o no- qué fue de Jackie. La verdad, no sé demasiado. Sé que no se enteró de lo que le ocurrió a Jim. Todo ocurrió para ella como si finalmente él jamás la hubiera buscado de nuevo, como si de una vez por todas ambos renunciaran.
Convengamos que de alguna forma, eso fue lo que ocurrió.
Después de Madrid sé que se dirigió a Dublin. Sé también que no retornó a Buenos Aires más que para visitar a su familia en algunas ocasiones, pero por lo demás, creo que se perdió por Gaena o donde sea. Probablemente, pensando que encontraría a Jimmy ahí, evitó Holanda, Bélgica y el sur de Francia. Porque ella era tan paranoica que pensaba que por estar en el mismo país, podía llegar a encontrarlo.
O quizás fue a buscarlo sin querer. Sea como sea, lo cierto es que jamás dio con él.
It´s is mandatory to say one last thing: Jim really loved her. He realized that a little bit late. I cannot be as certain that Jackie loved him.
III
It´s true. When you die, your life flashes in front of your eyes. I think it´s a way to feel how you did all those years. It´s amazin how things that were almost forgotten come to your head.
I think it depends on how it happens: some people want to be alone, some people want to have company. I must say that I would really liked to be around her, just her. Not anyone else, not Rolland, not George, not Justine, not Gilles. I was ok with all of them, they were all in my memories.
But Jackie... me acordaba de su fleco, sus mirada temerosa pero tierna, su sonrisa. Quería preguntarle qué pensaba de mi, si se arrepentía de haberme conocido, si había sido algo medianamente bueno en su vida. Quería que me contara todo, desde sus dos años hasta el día de ayer.
In my case, I was not aware that my time was up. When I realized what was going on, I had mixed feelings: resignation, sadness, gratefulness, love, peace.
In felt as if existence was dull, pointless. But totally worthy to experience. That amount of time you have to do right, wrong, love, hate, cry, laugh. Or whatever you want.
Time is something that belongs to you. But also, time owns you too.
Bye
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Viajar sin equipaje
I
Ella se levantó después de una pésima noche de sueño. Mientras él seguía durmiendo, fue a la cocina a prepararse café y unas tostadas. No se tomó la molestia de ir a peinarse frente al espejo del baño, como todas las mañanas. Sólo quería que la cafetera terminara su labor, le descontara esos cinco minutos de la mañana.
La noche anterior el le había mencionado las vacaciones, que había visto que podían hacer algo diferente, ir a Cuba o a la isla de San Andrés.
En cualquier otro momento de su vida la idea de irse tan lejos la hubiera vuelto loca de alegría. Mientras bebía su café se imaginaba a sí misma caminando por las callecitas de la isla, rodeada de autos viejos y lugareños en bicicleta. Todos vestidos más o menos igual.
Para ella Cuba era eso.
El café era ese pequeño rescate de todas las mañanas. Eso que era siempre igual pero no le molestaba. Ese pequeño pedazo es estabilidad que había logrado adorar.
Lo escuchó roncar desde la habitación. Pensó en ir a acomodarlo o a despertarlo, pero en seguida todo retornó al silencio.
"Si me quitan el café me mato", pensó. "Oh, pero qué dramática que te volviste".
II
L'observatoire:
Hace ya unos meses que Facebook ha preestablecido que las fotos de perfil sean públicas por defecto. Pensé que los usuarios habrían notado, pero pareciera que no. Prueba de esto es que sólo las fotos de perfil más recientes de muchos usuarios aparecen como públicas, pero las más viejas no.
Esto, asumo, debe devenir de que no se dan cuenta de que el álbum de fotos de perfil perdió la configuración que el usuario le presetea (supongamos lo obvio, a "amigos").
Si conjugamos esto con el newsfeed que aparece arriba del chat, en la parte derecha de la pantalla, there you go: a leak.
El comentario obvio es "¿Pero qué me importa?".
El tema es, truth to be told, que una foto esté configurada como pública deja ver comentarios y amistades. El problema no es la información que aparece ahí, sino los cruces que pueden realizarse de la misma. Pues una actualización de foto de perfil indica, por ejemplo, fecha y destino de vacaciones.
III
Con Bentham fuera de combate no sé demasiado qué hacer. Quizás Jackie pueda ayudarme a continuar:
"Honey would you pass me the wine. Just another glass and I´ll be intact."
Mi problema es escapar a los clichés.
IV
- Sé que Cuba te va a encantar, tengo un amigo ahí que incluso nos consigue coche. Igual la isla no es grande, con una semana creo que vamos a estar bien.
Ella estaba tomando sol en la reposera, los mediodías de verano eran como caer dormida de vuelta. Nada pasaba, nada tenía que pasar. Tampoco quería que nada pasara.
- Dicen que incluso allá te ofrecen plata por tu ropa, porque no saben lo que son las marcas, viste. Allá nadie se distingue con la pipa de Nike o con unas Adidas. Las identidades son otras.
- Ajam.
Ella abrió los ojos y miró a su alrededor. Se acordaba de cuando se despertaba a esa hora y algo de la noche anterior la perseguía. Se acordaba de los bares, de las salidas, de hablar con un desconocido, de la decisión de si darle o no su número telefónico.
Es cuando el tiempo pasa que uno cobra noción de que el tiempo pasa, de que las cosas no están para quedarse. Y un día te encontrás con una persona con la que ni te imaginabas que ibas a estar, definiendo un viaje a Cuba y pensando en almorzar carne a la parrilla.
- Hay un lomo en la heladera - dijo él.
V
- ¿Y qué sensación tenés al despertarte?
- Me despierto, pero tengo ganas de seguir durmiendo. De hecho, hago el esfuerzo. El problema es cuando no tengo nada que hacer, ahí son motivos los que me faltan.
Por un momento pensó si su psicólogo estaría dibujando elefantitos.
- El problema es que veo lo que tengo y no me gusta. Y no es que no tenga nada, sino que me doy cuenta de que estoy acá por seguir algo que creí que me iba a hacer bien, pero lo veo en retrospectiva y no es así.
- ¿Por ejemplo?
Elefantito, casi seguro que estaba dibujando eso.
- No sé. Como si mi imperativo hubiera sido formar una familia antes de los 35. Como si, al terminar con mi ex, hubiera automáticamente buscado un plan b, sin importar si era bueno. Y ahora me doy cuenta de que en ciertas cosas sólo puede haber un plan a.
- Es un cuadro depresivo. Mi duda es hace cuánto que sentís esto con precisión, ¿te acordás de la primera vez que te sentiste agotada, que empezaste a tener esos pensamientos de... de... estem...
- ¿Hartazgo? ¿Tedio? ¿Hastío?
El elefante tiene memoria. El elefante además prueba qué palabras usa su paciente para describirse a sí mismo. El elefante es sólo un dibujo en una hoja, figura fondo, teoría de la percepción. Ver es interpretar, pero no hay una única interpretación.
- ... en principio, me parece que necesitás hacer algo que de verdad te guste. Pensá en alguna actividad que disfrutes y a la que no le dediques tiempo. Aunque no sientas muchas ganas, comenzá a hacer esa actividad.
- ¿Pintar? ¿Escribir? Dejé ambas porque no soy buena. Lo pensé doc, pero siempre que llega el momento no tengo ganas de hacer nada.
- Puede ser algo que no hayas hecho nunca. Viajar es una buena opción, pero evidentemente no a Cuba, y quizás no con tu pareja. ¿Tenés ganas de conocer algún lado en particular?
- Me encantaría ir a Rusia, aunque es carísimo, en exceso, hablamos de lo imposible. Sino, me gustaría volver a Roma, es una ciudad hermosa.
- ¿Y es imposible? ¿Realmente?
El elefante es ese empujón que, por más que me hace dudar de su sinceridad, al menos está ahí, me cuestiona. Reafirma lo que yo digo a medias. Mi "quizás" él lo pone en tela de juicio, me lo quiere cambiar por un "definitivamente sí". Yo me asomo, él me dice desfilá por la pasarela.
VI
Llevo ya semanas buscando una cita de Foucault que dice "Las personas son más libres de lo que creen", o algo por el estilo.
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scraps
Seré sincero:
Con Bentham muerto no sé qué hacer. Es como quedarse sin matriz de pensamiento, núcleo organizador, o lo que sea. Creo que la dinámica entre él y Jackie me resultaba relativamente fácil de llevar.
Pero también es cierto que me encontré en un callejón sin salida.
A su vez, podría ocurrir que todo siga igual. Puedo de hecho elegir otro personaje y listo. Pero las chances de que se pareciera a JB son muchísimas. De hecho, los paralelismos entre Allen y Jimmy creo que son evidentes.
Punto muerto, entonces.
Revisando mis notas, encontré esta:
Los Inexpertos
(Esto podría ser una de las primeras partes)
Recuerdo cuando Clarice me dio mi primer beso. Ella tenía un año más que yo: ocho, pues yo tenía siete. Ella llevaba esos anteojos de marco negro, con aparatos. Yo tenía ese corte de casquito que siempre le reproché a mi madre, pues me hacía cortármelo así desde los tres años. Cuando iba al peluquero ella me decía "No te rapes, Allen. No te rapes". Jamás me rapé como hasta los catorce.
Bueno, les cuento: Aquel día Clarice llevaba unos jeans medio gastados y una trenza larga que le llegaba casi hasta la cola. Yo siempre fui un desgreñado. Mis pantalones rotos por la rodilla, mi camperita que había sido de mi primo. Ella y yo eramos dos sujetos raros perdidos en ese bosque de pinos, justo al lado de las canchas de fútbol y del cole. Las ventajas de haber crecido cerca del puerto, en zona norte.
Nos habíamos escabullido un momento de los juegos del día de la familia. El equipo rojo le iba ganando al equipo azul por veinte puntos. Pero aún faltaba que yo corriera velocidad, y era el más rápido de todos. Clarice y yo nos habíamos entretenido charlando, caminando, ella comía una hamburguesa recién salida mientras yo aún no probaba bocado. Sin querer nos metimos en el bosque de pinos, al lado de las canchas de fútbol, ese lugar del cual yo escribí un cuento un año antes.
El papá de Clarice andaba por ahí, supervisando el asado para que saliera perfecto y cagando a pedos al encargado porque la madera para el fuego no era buena. Pero era genial que él estuviera entretenido en ese fuego Pensé que si el papá de Clarise nos veía me iba a meter en problemas.
Caminamos, nos perdimos por ahí. Yo jugaba con una rama que usaba de bastón, espada y escopeta. Me sentía en una excursión de aventura con ella. De hecho, lo recuerdo, me sentía raro, sabía que algo pasaba.
"Querés que te de un beso", me dijo ella de repente. Se la notaba nerviosa, o sin saber exactamente cómo decirlo. No supe qué responder. Hacía dos segundos charlábamos de los grandes, de cómo no tenían asaltos sino reuniones, de cómo no veían dibujitos. Y así nomás, eso. No me tuvo misericordia, así como me lo dijo me estampó un beso.
Sentí cosquillas en la panza. Sentí mi cabeza volar por las copas de los árboles. Pensé en qué loco sería que esté todo dado vuelta. Ella dijo "mmm". Yo no sabía si preguntarle si estaba bien o quedarme callado. Por las dudas la tomé de la mano. Mientras nuestros labios tendían un puente entre el uno y el otro.
Fue gracioso. No abríamos los labios. Ella después de no se cuánto los abrió un poquito. Entonces cuando nos dejamos de dar un beso nos quedamos mirando. Ella se rió. Yo me reí, aunque no sabía bien de qué: estaba confundido.
Yo no le solté la mano. Nos quedamos sonriendo un rato, yo le pregunté si le gustaban los árboles. ¡Le pregunté si le gustaban los árboles! ¡Qué pregunta pelotuda! Cuando volvimos con los demás, el padre de ella estaba buscándola. Que dónde estaba Clarice, que ya le había preparado su otra hamburguesa.
"¿Querés que te de un beso?" Ahora digo, ¿qué pasó con lo directa que era Clarice? Debo decir que fue valiente: se aventuró a algo que ninguno de los dos conocía, tomó la decisión por los dos. Clarice no me preguntó si quería un beso. En realidad afirmó "te voy a dar un beso, Allen".
¿Y yo con siete años que iba a decir? "No, que no sé cómo es eso". "Perdón, no se hace". No me dio tiempo (por suerte), a opinar. Eramos eso: unos inexpertos. Creo que después perdemos algo de la magia o nos volvemos mucho más diestros. Un beso de inexpertos es un beso sin precedentes, un ensayo total, eso que queremos hacer pero no nos sale, no tanto porque supongamos que sea difícil sino porque nos damos cuenta de que nunca lo hicimos.
Ella me miró y se fue. Yo me quedé pensando en quiénes eramos Clarice y yo. ¿Eramos novios? ¿La gente se vuelve pareja cuando se besa? Digo yo, algún tipo de acuerdo común tiene que haber para aceptar eso, es un beso.
En el recreo del lunes ella me sonreía. A mi, que era algo así como el don nadie del aula. Ella me decía que no podía invitarme a ver tele a la casa. De todas formas, yo casi no miraba tele. Ir a tomar helado me pareció cursi. Pero una vez dijimos de ir al cine, de escaparnos del cole. Me acuerdo que fuimos al Unicenter, a ver una de una tal Julia Roberts. Malísima, pero la pasé bárbaro.
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Etiquetas: allen
Over here
- Hey, are you in bed?
- Nuh,
- Do you want to go out?
- Well, it's kinda late. And I work tomorrow...
- Just a little while. I had a though day and I really need to relax, let my head go... and I totally think that you should go out too.
- Why's that?
- Because if you do not go out you stay at your place and drink.
- I did not drink a single drop tonight. And anyways, there's nothing wrong with that. It's ok to have something to drink whe you are not with somebody.
- Yes there is something wrong.
- And why?
- Because if you stay at your place drinking, then I am alone.
- That... So, if I drink you get lonely?
- I mean, we can be alone together and drink... It would be fun, be can go out and be alone. Oh, well, that's not so clever. I think you should come to my place?
- You are foward...
- You already know that...
- Yes, but I tought that the other day was just you on a really horny day.
- Probably. But, this time we can just talk. I mean, we can get to know each other better. Because I hate it when you behave like a dumbass. But when we talk I fell I can really get you thinking, and that you are smart, and I enjoy you being smart.
- I hardly know you, but I think I'm going to.
- Well, I'd like to see you. Why is it so hard for you to say that? I know you want to see me.
- How do you know that?
- Because I noticed that when you like me you start asking a lot of questions about me and what I am traying to say, as if you were trying to crack some sort of code. And I like it a little bit, so now come over here, ok?
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Etiquetas: anonimos
La rupture
It breaks.
I mean, you have to break it. Unless you want all things to be the same. In that case, I may have the feeling that you are just afraid of chance. Well, everyone feels that some days.
Sometimes to feel free, to experience that ephemeral feeling that happiness can be, you must go against your own thoughts, your own ideas, your own habits, perhaps even feelings.
I mean, just ask yourself why you would not do a certain thing. Parrhesia, speak frankly. Check your feelings and see why you don't want to do that. Because sometimes you want to do things, but you just don't have the nerve.
Burn with life.
The Bentham Method certainly lacked of stability, but with it a few things were discovered: that love is not a "one way" thing, that music can be more joyful and complex, that the human body is a world we make up every day. That good things can happen when you just let go.
Just let go.
That man, Jimmy, felt that creation should happen every day, all the time, as we breathe. And he was deeply troubled with the perception that sometimes nothing happened. He also was troubled with the process of life, the process of things.
To him, the way you reached a solution was more important than the solution itself. No, wait, let me rephrase that: the way you reach a solution and the solution are the same thing. That was what he believed.
Now, a "system" (if you may call it that way) that has the distinctive characteristic of attempting against itself is quite a contradiction, it cannot endure much. Is a profound knowledge that change must occur. Not only that, it is the perception that one self, as a person is the motor of change.
In other words: really, this way of thinking ends up with the major crisis of self termination.
What I am trying to tell you here is what I really think: that one must embrace the idea that change occurs beyond one's will. And sometimes things may seem a little too dull, way boring, stationary, muted. But that is just a phase. Just a phase.
When I witness something unexpected or come across some "interesting" event I think "life may happen any time". But that because I am a cinic, because I know that life has it rutinary moments and it's amazing moments.
Life. Sometimes, it breaks if you don't force it.
Bye Jimmy.
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Etiquetas: essay
Ver morir a JB
Mi tren arribó a las cinco y trece. Amo los Renfe, funcionan tan bien, tan perfectos. No como los malditos trenes franceses o alemanes.
Pensé en reubicarme para perderla, pero me di cuenta de que no quería.
Entonces ella salió y vi su silueta dibujarse con la luz del sol que se ponía. Me pareció hermosa. Me saludó a la distancia, unos cuatro metros. Quería mantener mi actitud de rudo, pero no pude. Una leve sonrisa se me escapaba, pues me encantaba verla y tenerla en frente y escucharla de vuelta.
Jackie lucía una sonrisa tenue, casi de lástima diría. Tenía pinta de estar estresada, de no haber descansado bien. Como si hubiera estado todo el día afuera, caminando.
- No entiendo igual por qué no me avisaste. Si querías, me hubieras enviado un mensaje de texto ayer, u hoy a la mañana.
- Sí, lo sé. Perdón, es que no sé. No quise, o no sabía si venir, medio que lo decidí a último momento.
Entendí perfectamente. No quería generar tanta expectativa. Aunque si bien conmigo tuvo éxito, ella no lucía como que le haya hecho tan bien.
Mis manos temblaban un poco. Mis ojos la observaban todo el tiempo, mi ritmo cardíaco estaba levemente acelerado a cien pulsaciones por minuto. Lo sé porque me lo tomé en ese momento.
- ¿Cómo estás?
- He tenido mejores días.
Ella trataba de que el sol lo le quite la vista, miraba un poco para abajo, respiraba profundamente porque probablemente intentara relajarse. Respiración abdominal. Inhala en cuatro tiempos. Retiene el aire cuatro tiempos. Exhala en cuatro tiempos. Repite.
¿Qué vemos en la figura? Ella ve al mercenario venido a menos. Yo veo a la princesa desarreglada. Ella ve una mancha que no se espeja, porque es todo una: un animal. Si es salvaje, significa miedo. Yo veo un paisaje que sí se espeja, como si fuera la superficie de una laguna, con árboles. La apertura del espacio.
- ¿Porque nos íbamos a ver?
- Cómo saberlo, la verdad. Definitivamente no esperaba esto.
Pasó una pareja que discutía sobre si ir a Málaga el fin de semana o no. Se detuvieron unos cuántos metros atrás, porque parecía que el tema venía tenso.
Es muy importante la fecha en la que nace uno. El signo, la época del año, todos tus futuros cumpleaños. Tus años, todas tus declaraciones juradas, tu estándar de vida, el carnet de conductor, beber legalmente. Me pregunté cuán importante sería la fecha en al que muere uno.
- ¿Dijiste que querías hablarme?
- Sí. Podemos ir a algún lado si preferís.
- No.
Era como si estuvieramos midiendo las armas de cada uno. ¿Ella sabía? ¿Yo sabía? A veces tengo la impresión de que cualquier persona que viera nuestras situaciones de afuera sabría qué hacer mucho mejor que nosotros.
Como me di cuenta que ella no pensaba acercarse, caminé yo en pos de reducir esos cuatro metros.
- Ya no sé qué hacer con vos - le dije -. ¿Viste cuando alguien te marca en la vida? Bueno, eso. Hasta nuestras peores conversaciones me hacen sentir de otra forma, como más ligero. Quién dice, hasta contento.
- Lo sé. Es un tema.
- A veces pensé que ya ni te acordabas de mi.
- ¿Cómo me voy a olvidar de vos? Sos la relación más importante que he tenido en los últimos siete años.
Entonces me acerqué más a ella y la abracé.
- Entonces deberíamos volver a hablarnos, a...
- No, Jimmy. No podemos. Ya esto fue.
Se alejó.
- Esperaste demasiado tiempo, me parece.
- Quiero que volvamos y que resolvamos todo. Creo que podemos.
- No Jimmy. Porque no me amás y yo no te amo. Y no importa, ya no podemos cambiar eso. Tenemos que olvidarnos el uno del otro. Vos estarás con otra, yo conoceré también a alguien. Pero mientras nos rebolotemos el uno al otro, aunque sea fantasmagóricamente, no podremos avanzar.
Silencio.
A lo lejos, la pareja que discutía sobre si ir a Málaga o no, sin saberlo, verían morir a Bentham.
El día que muere uno deja de ser importante el día que te morís. Porque en los días de tu vida, los previos a tu muerte, te podés preguntar sobre el tema. Pensás cómo serás de viejo, quizás te acuerdes del último día de la vida de alguien, pensarás si será así el tuyo. El día de tu muerte es, durante toda tu vida, esa tragedia que minimizás sin darte cuenta: "el día que me muera". Pero cuando te morís, el día de tu muerte pasa a ser la pura nada para vos.
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Recording process
When you start a recording process, this means that you will hear the same song over and over again. It also means that you will play as horrible as you ever played.
A few tips:
When recording, don't drink
And try to go to your recording session after a good night sleep
If the first take fails, keep going. It's training.
Always check your tuning before the session
If you want to try new arrangements, first do a take as you always do. Then, use the followings to experiment.
If your sessions are extremely limited, rehearse the songs before going to the studio.
Always start your eq at flat.
Go to your session relaxed, and knowing that a few takes will surely go wrong
Don't ever ever ever do just one take. Doesn't matter if you think the first you did went perfect.
Now, the songs:
01. War boy
(Music: Bayton/Singier/Mr. X. Lyrics: Proust)
02. Violence goes
(Music: Bayton/Singier. Lyrics: Proust)
03. Keep out
(Music: Bayton. Lyrics: Proust)
04. And there is nothing like taking your bullets in the morning, baby
(Music & Lyrics: Bayton)
05. I'm lost when she's out of bed
(Music & Lyrics: Bayton)
06. Leviatan
(Music: Bayton. Lyrics: Proust)
07. The easy life
(Music & Lyrics: Bayton)
08. Wake up and revive her
(Music & Lyrics: Bayton)
09. Ponty
(Music & Lyrics: Bayton)
10. Fire in my soul
(Music: Singier. Lyrics: Proust)
11. Tv show head
(Music & Lyrics: Bayton)
12. Rebels
(Music: Singier/Bayton. Lyrics: Proust)
Personel.
Solange Proust. Sang lead vocals. Attitude.
Matin Singier: Played electric and acoustic guitars. Efx. Production and recording. Magic.
Jonathan Bayton: Played bass lines, some electric guitar and ukelele. Complaints.
Mr. X: Beated the dumkit, percussion. Happiness.
All songs arranged by Singier/Bayton/Mr. X/Proust.
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Etiquetas: estupidos
el anti post
Buscando entre archivos encontré un cuento sin finalizar. No importa de qué se trataba, lo que importa es un recurso que usé: en el cuento había muchas notas al pie, las que no agregaban data, sino que eran pequeños cuentos y relatos adentro del cuento.
Por ejemplo, un doctor recibe una carta. Pero como debe irse apurado, no la abre. Eso totalmente anecdótico. En ese caso, la nota al pie nos cuenta que la carta se la escribe un hijo de él al que ni conoce y lo está buscando.
Un pequeño cuento adentro de otro cuento.
Cuestión, más allá de todo, que tengo ocho borradores sin terminar, ya sea porque no me gustan o porque pierdo interés en lo que estoy escribiendo.
Así que no sé, vamos a hablar de otra cosa. Voy a hacer comentarios idiotas, aquí voy.
Les cuento algo: quiero deshacerme de JB, pero no puedo. En serio lo sigo. Mi idea era borrarlo al pasar a la nueva temporada, para comenzar a utilizar a Jonathan Bayton como personaje central. Como habrán visto, fracasé.
Hay algo que siempre recuerdo de este blog. El primer post se llama "Final". Es decir, inicio esto con algo que indica un cierre.
No sé si se dieron cuenta, pero cuando utilizo números para indicar los interlocutores, se trata más de pensamientos que de diálogo. Y cuando aparece el número 3, ese indica que ambos personajes coinciden en lo que están pensando.
Me encantaría poder retomar la modalidad del inicio, en la cual listaba los personajes que iba a utilizar en el post. Era como un inventario, suele utilizarse en las obras de teatro.
También comenté en reiteradas ocasiones que si bien las cosas que aquí relato son todas mentira, los personajes toman elementos o facetas de personas que conozco. O sea que no invento nada, sino que lo robo.
En pocas ocasiones, pero algunas al fin, gente que ha leído este blog le ha tomado cierto cariño a algunos personajes. También ocurre que cuando alguien sabe que tiene un personaje, o descubre que de alguna manera está presente en X personaje de acá, lo siguen.
Hablando de personajes, por favor si alguno me indica se lo agradeceré: ¿por qué los personajes femeninos son más populares que los masculinos? Es decir, las etiquetas más cliqueadas acá son las de Jackie, o Day, o Solange, o July , etcétera. Eso me despista un poco.
También me ha ocurrido que me comentan que no les gusta lo que le pasó al personaje X. Por ejemplo, recuerdo que me habían dicho "Che, pobre Veronique".
Este blog era más popular en la temporada 1 y la 2. Luego no sé, me fui al tacho... Por algo será. Esto es el anti post.
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Etiquetas: essay
Hit girl
Well, she arrived at my place around nine, and I was trying to get dinner done. I was supposed to help her with some studies about Merleau-Ponty, cause some friends told her that I was good at that stuff. The thing is that she came in, we talked and shortly after she was pushing me to bed.
Literaly, she took me to my own bedroom and threw me into the bed. As I was laying there, she jumped on top of me.
- Well, here we are.
- Certainly. So, was all this Merleau-Ponty stuff just an excuse?
- Yes and no. I mean, I should study. But If I have to choose, I'll have you instead.
She smiled and gave me a kiss. Then started licking my neck, while she was holding my hands so I couldn't move. Crazy girl.
So, as I could, I freed my hands and started touching her back, letting her know that I was going to soon remove her shirt.
By soon I meand that ten minutes later, let say, she was half naked.
And i had to be in control, so I turned things around: she had to lay on the bed because I was going to take my time. It was mandatory that I spent some real time on her neck and her chest. And her arms, and her legs, and her ears.
She was acting kinda crazy, she dfinitely liked it. She complained that I still had my shirt on. It took her thirty seconds to throw it at the side of the bed.
- And please, let me check you buty - she said.
It was weird to hear that request, but well. That meant that I was totally naked and she was smiling.
- Let me bit it.
- Oh, really.
It hurted a little. But she was trying to be nice and gentle. Or something like that.
She then said that she really liked my back, and she had already spoted me two weeks ago, at a concert we all went together.
- And what do you want now? - I asked, while I was pulling of ther pants.
- Well. It would be great if you lick my nipples.
I certeainly agreed. She had quite good breasts, so I took a tour around them. And then went back to her neck, and then her ear, and then...
- Oh, I have to fuck your brains out.
So she turned me over and put herself on top of me again.
- Have you got any protection, boy?
Had to fetch my pants, my wallet, to get some. This girl really liked to be in control. It was as if she just wanted to let herself go, and didn't care that much if I agreed or not with what she was doing. She actually moved quite wildly, and sometimes it hurted. If you know what I mean.
That's was certainly not good for my sex drive.
But we managed to go on for twenty minutes or so. Hit girl just graved my arms and scrarched her nails on my chest. Moved hard, said some things. I don't know if she really meant those words.
The bed was a mess. The whole room was a mess. And I still had to cook dinner, we ate at midnite.
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Etiquetas: anonimos
La guerilla
I
IV
I was searching through my files, looking for nothing, when I found this pice of lyric:
I really don't know what to do with it, but I should definitely use those two lines.
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Sobre los personajes
Me tomo este post para hablar de los personajes:
- Michelle Foucault: estudiante de psicología, que antes estudió Administración de Empresas pero abandonó la carrera cuando a ella la abandonó su ex novio. Un tanto tímida, pero segura de si misma. A veces se le patinan las cosas.
- Jonathan Bayton: joven, enérgico e inexperto. Es un tipo rápido, menos intelectual que los personajes centrales de las temporadas anteriores. Más impulsivo, pero no por eso menos resuelto. Es quizás el más consistente en cuanto a carácter.
- Jacqueline Rousseau: intelectual maestra de lengua y literatura. Trementamente simpática y agradable, es conquistadora serial de corazones. También es bastante vueltera con sus relaciones y un tanto insegura cuando alguien se le planta.
- Juan Pablo Sartre: una bomba de tiempo. Es el elemento desestabilizador, carece de ética pero es un excelente amigo. Mujeriego, es una versión actualizada de Orlando de la temporada 1 y de Gilles Deleuze de la temporada 2.
- Jim Bentham: calculador, racionalista y moralista criminal. Casi insoportable. Personaje casi omniciente, pues sabe la mayoría de las cosas que van a pasar y posee explicaciones para todo y todos. A excepción de Jackie Rousseau, quien es su point de capitón.
- Solange: Amante ocasional de Jonathan Bayton, con quien tiene una relación de casi admiración mutua, aunque con bastantes miedos involucrados. Esta chica es alta y morocha, muy sensual. Aparenta estar segura de todo pero en verdad todo la preocupa.
- Emma: novia por descarte de Jonathan. Bastante mayor que él, se trata de una mujer que está llegando a la crisis de los cuarenta, que es sensible y extremadamente amable. Ella cree que merece ciertas cosas en la vida, y lucha por conseguirlas.
Never write a love letter when you're drunk (II)
I
Corazón corazón:
No importa cuánto cierre las ventanas, cuánto baje las persianas, siempre terminás haciendo oleajes en mi living. Ese cosquilleo que siento cuando nos vemos. Nunca te lo dije, pero cuando te veo venir se me incineran las ganas de estar solo.
Ah, eso, hay algo que no te dije: me pasan cosas con vos. Dos tipos de cosas: unas son cuando creo que sos perfecta y te adoro, cuando me encanta cualquier cosa que hagas. El segundo tipo de cosa que me pasa con vos es cuando me doy cuenta que no sos perfecta porque me hacés alguna canallada y te odio.
Si fuera por mi, si me dejaras, sólo sentiría el primer tipo de cosas, el que te mencioné primero.
Sólo quisiera que te tomaras el tiempo...
II
Te juro que no sé o no recuerdo o no me importa qué tiene el vaso, pero es genial. ¿Escuchaste lo que están pasando? Ace of Base. A mi se me mezclan las cosas, creo que poner Ace of Base ahora es criminalmente hermoso, humillantemente tierno, heroicamente reventado.
Me siento muy linda hoy. Eso. No me importa la mina del Departamento de Deportes, con sus tetas enormes y sus piernas moldeadas. No me importa porque yo soy mucho más inteligente e interesante.
Al menos, eso quiero que creas.
¿Van a poner todo el disco de Ace of Base? Pregunto, porque es la primera fiesta en diez años que debe pasar esa música. Igual me encanta.
Lo vi a Héctor, le dije hola y le di un beso en el hombro. Me serví un daikiri de frutillas. Lo mismo que toma la perra del Departamento de Deportes. Decir que sé que no te le vas a acercar, entonces estoy tranquila y bailo con tu amigo Héctor.
Soy muy mala bailando. Y vos sos... Somos dos tronquitos, aunque de repente te inspirás. No sé cómo terminamos uno al lado del otro y me tomaste de las manos y te seguí los pasos. ¿Cuántas cervezas tomaste? No te creo que solo dos. Tampoco te creo cuando me esquivás con la mirada, cuando pretendés que no te importo.
Me voy dos segundos o una hora. La pasé bien, pero voy a ver si Héctor me da bola. Solo para saber, viste. Y para dejarte bien en claro que yo no te pertenezco.
Me sirvo otro daikiri, pero de durazno. Porque la estúpida de Deportes le está agitando las tetas a los de recepción, que acaban de llegar más puestos que el Pity Álvarez. Yo no ando mostrándome así, prefiero ser más sugestiva. Así logro que me mires desde la otra punta de la habitación.
¿Se piensan que es fácil ser mujer y venir a una fiesta? Para nada, me tomo mi cuidado, me preparo. Pienso mucho cómo va a ser, con quién quiero hablar, con quién quiero estar. Además de la expectativa, pues una nunca sabe a qué persona puede conocer.
Estamos escuchando a los wachiturros de repente. No me importa tanto. Si me preguntaran qué quiero escuchar, no sabría qué decir. Es como si a esta altura no pudiera soportar el compromiso de tomar una decisión. Vos, devolveme la mirada. Vos, sí: necesito que las cosas simplemente me pasen, ¿ok?
Voy nuevamente a tu lado, te tomo por la cintura, te sonrío y apoyo mi cabeza en tu hombro. Te dige que me caes bien, que quiero que nos llevemos súper pero para eso necesito que me trates mejor. Eso. ¿Por qué a la de Deportes le respondés sus mensajes y a mi no? Si es una reventada, si no te gusta. Yo sé que no te gusta, es burda. Yo no soy burda.
Intelligence is sexy. ¿Soy sexy para vos? Perdón, perdón, es que tomé mucho daikiri. Lo que te quiero preguntar es si podemos no darnos un beso hoy, pero si seguir hablando porque me gustaría conocerte. No, no me tires la boca, no. Sólo quiero que hablemos.
Y te juro por mi vida que aunque te hacés el anti me caes bien, hasta me gustás. Se me lengua la traba.
Sos un tipo reservado. En verdad, hablás de algunas cosas de vos, pero de otras no. ¿Es verdad que salías con la hermana de Héctor? ¿Y cómo lo tomó él cuando se enteró? Ella es linda. ¿Pensás que es más linda que yo?
Bueno, como están pasando un tema de The Killers que me gusta me voy a bailar con otro y te dejo abandonado. Así, aunque pongas cara de perrito mojado te dejo. No te odio, sólo necesito que sepas que soy independiente de vos, que puedo ser feliz sin vos.
Y eso es lo último que sabrás de mi. Luego voy a estar ocupada, colapsando.
III
... para verme, o para que estemos juntos. Porque ahora, así como estamos, tengo le sensación de que un día de estos, por el motivo que sea - conociste a otro, te fuiste, lo que sea - no nos vamos a ver más. Eso a veces me angustia.
Sí, es ridículo, lo sé, no somos nada serio. ¿Cómo voy a ponerme así? Perdoná, no es una escena esto. Yo te escribo así porque a veces no me sale decir las cosas. Sos una persona muy linda. Re inteligente. Re tierna. Pero lo que quiero decirte es...
IV
Si hay algo que no entendí fue esa vez que te me acercaste y me dijiste que te encantaría ser mi amiga pero que había algo de mi que te llamaba la atención. Me dijiste "la verdad, no sé qué hacer con vos". ¿Qué hacer conmigo? Bueno, te doy una idea: ¿salimos?
Que no.
¿Entonces? Decidís que durante dos semanas no me vas a dirigir la palabra. Genia, brillante lo tuyo, muchacha.
Un día venís, te sentás, me escuchás tocar la guitarra. Me decís que suena lindo, te sentás al lado mío. Mirás, sonreís, tenés todo controlado. Me pedís que toque otra, me pedís que toque esa canción que te gustó.
Yo, si tuviera algo de voluntad, te mando a freir churros.
Y entonces me tomás de la mano, nos recostamos un poco, me mirás desde abajo. Me querés, o algo te pasa. No me preguntás cuáles libros me gustan, no me preguntás qué música suelo escuchar, no me preguntás que películas veo. Ya lo sabés todo, hablamos con un nivel de simbiosis llamativo.
Después me di cuenta que no es la simbiosis. ¿Sabés cuál es el problema de ser un tipo extremadamente racional? Que las casualidades no existen y que las ilusiones te duran poco. Me las sé todas, me la doy de mente brillante.
Hasta que llegás vos y volvés en mi contra todos mis trucos.
Cuando te digo trucos pensás que te engaño. Corazón, no tengo como engañarte si no estoy con vos, ¿entendés? Tampoco me interesa engañarte. Tu miedo es más un justificativo que una realidad.
Ah, pero no te preocupes, quedate con mis ganas, quedate con mis ilusiones, quedate con mis instantáneas de vos. Total, no creo que vaya a necesitar todo eso.
V
... que no puedo estar así con vos. Estamos fuera de sintonía, porque siempre que te busco no estás, o estás en cualquier lado haciendo cualquier otra cosa que te resulte más interesante.
Trato de no hacer un escándalo de nada. Me pediste que fuera una persona serena, que te dejara tu espacio, que sos libre. ¿Pero pensaste dos segundos en lo que te dije?
Hola, la paso bien con vos, me gusta cuando hablamos, me divierto.
Ni bola, me contestás cualquier cosa. Sos insensible. Tu soberbia te sienta mal. Sabés qué, andate a la mierda.
Te mando un beso.
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Los implícitos
Hay cosas que se saben pero no se dicen. Porque decirlas es ponerlas de manifiesto, lo que entonces conlleva enfrentarlas. Lo explícito es lo ineludible. Las palabras, muchas veces, sirven para enmascarar lo que nuestros gestos corporales indican.
Entonces, un miércoles cualquiera de junio volvió una amiga, a quién no presentaré hasta luego porque no quiero poner nombres acá, porque con nombres la gente se imagina cosas, vieron.
Ella se mudó cerca de casa, por Anton Martín. Un departamento bonito, con balcón francés. Solíamos comer pizza los días de mucho calor, mientras tomábamos cerveza y hablábamos de todo, de Rajoy, de la crisis, de Pink Floyd, de su carrera, de la mía.
Incluso en ocasiones hablábamos de nuestros roces de pareja, de cómo ella sólo se cruzaba con tipos rayados y yo me cruzaba con treintañeras indecisas.
1) Lo que pasa, corazón, es que vos sos especialista en poner insegura a la otra persona. Tu seguridad es algo remarcable en vos, pero de repente te agarran esos rayes de pánico que al otro le provocan dudas.
2) Creo, son fisuras que tenemos todos. La contradicción somos nosotros, hasta el tipo más seguro del mundo tiene algún momento en que se siente reducido a un niñito indefenso.
1) Lo tuyo son esos dos extremos, que curiosamente, terminan conformando un gris.
2) A mi me gusta pensar en colores, que tengo muchas gamas de colorado, verde, azul, violeta, incluso amarillo. Los grises son matices aburridos, no sé por qué la gente habla de grises cuando la vida tiene colores.
1) Colores. ¿Te conté de cuando salí con el daltónico? Ese no era el problema del tipo. Resultó que era voyeur.
2) ¿Cómo voyeur?
1) Sí, o sea, no me quería ni tocar. Sólo le gustaba ver que me tocara yo. Lo saqué cagando, para hacer eso una no necesita a nadie, y menos que sólo mire.
Me reí.
2) Y, digamos que es un poco limitado el asunto. ¿Pero no quería al menos meter mano él?
1) No. Si era por él, se sentaba al lado mientras yo hacía mis cosas.
No sé por qué, me acordé de una chica con la que yo salia, a la que no le gustaba que se tocaran nuestros pies y por eso cuando estábamos juntos siempre tenía medias. Siempre, en todo momento. Pero esa es otra historia.
2) ¿Te acordás cuando terminamos en esa fiesta llevándole el sonido al que organizaba, pseudo borrachos, cruzando hasta Atocha?
Lo recuerdo. Era la época dónde salíamos seguido, ibamos a bailes que se organizaban en diversos clubes y barcitos semi clandestinos. La gente era amena y no eran caros, podías beberte una caña por un euro tranquilamente.
En esos lugares conocías a personas que al menos esa noche, eran las más interesantes del mundo. Según el estado de la conversación, podías terminar hablando de Dalí o encamado en una habitación de una casa que no era la tuya.
Hace poco volvimos a uno de esas fiestas, en un lugar cerca de la rambla.
1) Esta noche es raro, acá no bailan mucho.
Había dos o tres que pasaban diapositivas, mucha gente en la barra y otra mucha charlando, en grupos. Pasaban música de los ochenta, sonaba The Cure. Compramos dos cervezas en la barra.
1) Quizás en este tiempo cambiaron los códigos y ahora esto es así. O quizás a las doce de la noche aún nada de esto arrancó.
2) Antes veníamos a las diez y media y ya estaba todo explotando. Los jóvenes no saben divertirse hoy en día.
Me reí. Fuimos a comprar otra cerveza y bailamos un poco. Hacía bastante calor esa noche. Tomábamos como si fuera agua.
2) Tengo un paso que aprendí el otro día, mirá.
1) Sí, dale, pero ¿seguro que es pasando las manos por detrás? Ah, sí. ya sé cuál es. Ojo con la cerveza no la vuelques. Ay!
2) No te preocupes, además hay que comprar otra, eso ya está caliente. Mirá, lo dejamos acá. Ahora, fijate cómo este tema da para que atravesemos todo el lugar así, mirándo fijo, y tomados de la mano.
1) Me hacés reir con tus caras.
2) Entonces habrimos las manos, ¿viste la chica esa, que está en una toga? Es la justicia. Le quiero decir que no estoy de acuerdo con ella.
1) Jajajaja, está loca la mina, hace calor y está vestida así. Seguro va a terminar toda ebria. Bailemos hasta la barra de vuelta por favor, se me secó la garganta.
2) Estoy en ese momento de la noche donde no distingo entre el bien y el mal, pero cuando lo logre, elegiré el mal.
1) Eso lo decía un personaje de un blog que leía, un tal Felipe Esthershack.
2) Sí, el mismo.
1) Odio cuando, entrada la noche, ya te dan de beber en vasos de plástico. ¿Ves? Algunas cosas nunca cambian. Ahora la gente empieza a moverse.
2) Los inspiramos, nos vieron cruzar todo el lugar haciendo el baile ese del egipcio.
1) El baile egipcio, mientras agitamos las caderas, mientras tomamos otro poco de cerveza y yo desearía estar en un lugar más fresco como Suecia. Y todos esta noche queremos la revolución.
2) Todos. El problema es que como hacemos siempre lo mismo estamos condenados a repetir lo que nos pasa.
1) Esto se baila así, con las manos en la cintura, vos agarrame y vamos a hacer de cuenta que sabemos mobernos, y...
3) ... cuando te acerques entonces nos miramos de cerca, sin comprender demasiado, pero nos sale un beso de alcohol y calor. Ninguno de los dos se detiene, es un accidente, pero ningún accidente está completo si no nos exponemos un poco, ya sea lastimándonos, muriéndonos o quedando atontados en un beso en medio de todos. Decir cualquier cosa ahora está mal, porque incluso cuando nos retiramos un poco, nos miramos y sin decir nada nos volvemos a besar. La cerveza se cayó, vamos a tener que comprar otra, pero no nos importa.
2) Bueno, no sabía que podíamos hacer eso.
1) No sabía. Somos amigos, ¿de dónde salió esto? ¿Quién sos ahora? Somos los mismos, somos exactamente los mismos. Las cosas cambian, pero no tanto, ¿verdad?
2) La interacción de las mismas personas, en contextos diferentes, da un resultado diferente. Eso es lo que Jimmy Bentham intenta explicar con su estúpida teoría de las ecuaciones emotivas.
1) ¿Me querías besar desde hace mucho? ¿Improvisamos? No sé qué pensar cuando hacés estas cosas.
2) Ahora soy yo el que hace las cosas. Claro, porque yo hago lo que yo quiero, sobre todo con vos que sos tan dócil.
1) Te cuesta. No podés decir todo sin que el otro lo diga primero, querés tener la última palabra. Cuando te ponés así te odio.
2) Hace dos minutos me estabas besando y ahora resulta que me odias. Somos amigos y ahora resulta que yo hago las cosas... pensá lo que decís. Además, nunca pensaste en qué pasaría con nosotros si....
1) No me lo digas, no me lo digas por favor.
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Etiquetas: anonimos
La B
Todo comenzó un sábado a la noche, con un llamado de Juan Pablo:
- Te odio. Tenés razón - dijo, mientras jugaba con los hielos de su Sex on the beach.
Juan Pablo iba para cualquier lado: abrazaba a Denise pero le charlaba a María. Y yo, que estaba peleando el descenso, a veces me perdía en todo eso. Enfilamos para el boliche entonces. Entramos rápido, y lo primero que hicimos fue ir al baño. Allí:
- Pero boludo, estás callado ahora - me decía Juan Pablo-. Venías bien, vos dale para adelante.
- Dale. Voy a ver si le invito un álbum de figuritas o a comer una cajita feliz al McDonald's - contesté-. Y boludo fijate para donde apuntás que vas a mear todo.
- No seas estúpido. Están buenas, ¿si la piba te decía que tenía veinticinto le dás? Además nadie te dice que te pongas de novio, sino que si te parece linda y ves que tiene onda, lo disfrutes.
- Vengo escuchando mucho eso últimamente.
- ¿Qué? - dijo Juan Pablo, mientras se cerraba la bragueta.
- Eso. Que me tengo que relajar y disfrutar de las cosas.
Cuando volvimos las chicas estaban en la barra. En ese momento le pregunté a María que quería.
- Pedí dos destornilladores.
- A perfecto, creo que voy a pedir lo mismo.
- Uno es para vos. Dijiste que te gustaban.
La miré extrañado. Pero claro, toda la situación era extraña. Yo con una quinceañera que encima me paga las bebidas. Pensé que estaba en un universo paralelo.
- Pero dejame invitarte a mi.
- Pero no, que ustedes pagaron lo del bar. Así que tocás la guitarra, ¿tenés banda?
Así fue como la cosa con María se puso más foward. Mientras Juan Pablo intentaba acercarse a Denise, que de vez en cuando le corría la cara y se reía, pero no se iba, yo no sabía si esta otra chica me iba a tirar los labios para que la besara o para que le diera el chupete.
Acá, Jonathan Bayton peleando el descenso. Si Emma me hubiera visto me mataba. Si Michelle me hubiera visto, hubiera perdido la poca credibilidad que me queda con ella. No era algo que tuviera importancia, pero... A LA B.
Pelear el descenso era eso: tener a una chica casi diez años menor que yo en frente, charlando sugestivamente, cada vez más cerca. Y yo que no quería, pero un poco quería, pero otro poco no me interesaba.
Porque en verdad yo no quería eso. Eso era lo que tenía, María era la persona que me prestaba atención. No Emma, no Michelle. No Jackie, no Solange.
La B no era porque la chica fuera fea, ni porque fuera menor, ni porque fuera tonta, ni porque me cayera mal. El feo era yo, el pendejo era yo, el tonto era yo y el que me caía pésimo en ese momento era yo. Irme a la B no era cuestión de darle un beso a María o no.
Ya estaba en la B.
María me hablaba cada vez más cerca. Yo, en algún momento, la había tomado por la cintura. Decidí que era el mejor momento de hablarle de Michelle, de contarle todo lo que pensaba. Decidí hablarle de Emma también. Decidí que si me iba a ir a la B, que fuera público.
Pasaron dos cosas: le bajé el tono al encuentro con María, pero de una forma amable. Y además obtuve opiniones al respecto. Me dijo que Michelle me quería, que la confundía yo, y que en una de esas en alguna circunstancia podríamos haber llegado a estar juntos.
Me dijo que deje de jugar con Emma.
Mientras, Juan Pablo lograba robarle algún beso a Denise yo hacía mi terapia con María. Me era necesario escuchar una opinión femenina, alguien que me dijera que yo no hacía todo mal, que sencillamente ocurría esto y aquello.
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Cosas que se dicen por ahí
A list of phrases I came up with, at different times, while I was drunk:
"La razón nos da los elementos para la creación, pero a condición de que los usemos contra ella misma".
"La ficción no es más que realidad. Sólo que está muy maquillada".
"It´s unbelievable how, even though I am sad I can still make people laugh. And it´s also unbelievable how every once in a while they try to cheer me up but they just fail".
"El miedo a perder a alguien es quizás la forma más común de perder a alguien".
"El problema no es que yo sea pesimista. El problema es que usualmente tengo razón".
"Drinking makes facebooking easier".
"There´s a slight difference between love and what you can get from me".
"La verdad no existe. Lo que existe es lo verosímil".
"Never write a love letter when you are drunk".
II
Y ahora una lista de mis citas favoritas:
"El tiempo es creación o no es nada" (Cornelius Castoriadis)
"La imaginación es inteligencia con una erección" (Victor Hugo)
"¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?" (Popular knowledge)
"Las estadísticas son como los bikinis: muestran mucho pero ocultan lo más importante" (no sé a quién atribuirla, pero es de Economía)
"Por estar en el mundo estamos condenados al sentido; y no podemos hacer nada, no podemos decir nada que no tome un nombre en la historia" (Maurice Merleau-Ponty)
"No me pregunten quién soy, ni me pidan que siga siendo el mismo" (Michelle Foucault)
"¿Cuál es el delito de robar un banco comparado con el crimen de fundar uno?" (Bertolt Brecht)
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Etiquetas: estupidos
la hacker
I
Creo que algo llamativo me ocurrió durante el último año: diversas personas, en diversas situaciones inconexas, me preguntaron si daba clases. Yo no sé por qué lo relaciono a que efectivamente supe dar clases, como si eso saliera a la luz en mi cara o en mis gestos.
La verdad es que, pensándolo bien, no hay ningún indicio de que yo me haya dedicado a dar clases. Además cuando me lo preguntaron fue sobre diversas disciplinas.
Lo que quiero decir es que a lo largo de este año me preguntaron si me dedico a enseñar, y no entiendo por qué.
II
Jonathan Bayton entró y se encontró a Emma en camisón, tomando brandi. Estaba algo borracha, le sonrió. Él le dio un beso en la frente y fue a la habitación a cambiarse. Ella de vez en cuando decía cosas, como si estuviera frente a ella.
Mientras Jonathan se ponía una remera y unos pantalones, escuchaba:
- Hoy compuse tres sinfonías, viste, en hojas pentagramadas. Terminaba una y la rompía. Eso, te escribí tres sinfonías para vos y las rompí.
Entonces Emma rió. Jonathan no entendía demasiado. ¿Por qué ella habría comprado hojas pentagramadas, había escrito música dedicada a él y sin que llegara siguiera a verlas, las haría trizas?
Jon salió de la habitación.
- ¿Que hiciste qué?
- Que rompí tu música.
- Y ¿cómo era?
- Había una melodía muy dulce, luego otra muy triste y la tercera era bastante... cargada - contestó Emma.
A ella le gustaba tener la atención de él. Se sentía atendida. Un par de hojas pentagramadas, eso hacía falta.
- ¿Por qué hiciste eso? Ni llegué a escucharlas.
Una pequeña venganza: darle algo al otro pero sacárselo antes de que siquiera pueda probarlo. E informarle de los daños acontecidos.
- Y no sé Jonny - contestó ella -. Me hubiera encantado que las escucharas pero...
A medida que hablaba Emma tomaba y comenzaba a quebrarse. No quería llorar de repente, quería hacerlo gradualmente, como si su llanto tuviera que tener cierta cadencia dramática.
Entonces preguntó:
- ¿Quién es Michelle?
III
Días después lo pensé y me di cuenta: no fue tanto la idea de que Jonathan estuviera con Michelle lo que me dolió, sino más que confiaba en ella y no en mi. A ella le decía lo que le pasaba, le hablaba en formas que a mi jamás me habló.
Conmigo Jonathan era un témpano de hielo, en comparación con lo que le escribía a Michelle.
Todo ocurrió cuando en la computadora de Jonny pude acceder accidentalmente a su cuenta de correo electrónico. Encontré varias conversaciones entre ellos, él le escribía como a nadie más. Le escribía canciones, le mandaba versos, le hablaba. Ella le respondía, a veces le decía que le gustaba lo que él le mandaba, otras que no tanto.
Ella le mandaba fotos: de insectos sacados con una lente gran angular, de trenes, de gente en la calle, de paredes con escaleras. Y Jonny siempre le decía que eran hermosas.
Michelle le preguntaba cómo estaba. Se lo preguntaba más de una vez, porque como ella misma escribió, quería chequear varias veces para asegurarse de que Jonathan le dijera las cosas. Ahí me di cuenta de que Jonathan estaba enamorado de ella, y que ella jugaba con él.
"Quiero saber cómo estás, pero decime hasta donde tenga que saber, no más de eso", le decía. Como si ella tuviera que mantenerlo a raya. Y él, como puede ser, le contestaba que estaba bien, que no pasaba nada. En una ocasión le escribió que le gustaría concerla más.
Ella no contestó eso.
Soy mujer y me di cuenta perfectamente de lo que estaba haciendo Michelle con Jonathan. Me enojé mucho con ella, muchísimo. Y él me dio lástima.
Luego me olvidé de esa reventada, y pasé a estar enojado con Jonathan. Pero como les dije, no porque estuviera hablando con otra, sino porque confiaba más. Se notaba una soltura en cómo Jonathan le escribía, una sinceridad, un placer. Eso, Jonathan era casi completamente honesto con ella y lo disfrutaba.
Y a mi me quedaban las tardes de sexo y las charlas efímeras sobre Rimbaud y Picasso.
IV
Me contó cosas que ni yo recordaba, conversaciones que tuve con Michelle y que ya ni registraba. Lo que me dio bronca, además de la usurpación, fue que me borró todo. Perdí fotos de Michelle y cosas que yo le había escrito. Perdí conversaciones que duraron semanas.
Emma es toda una mujer, pero ese día no sé que pasó. Quebró. Nunca había tenido un planteo, nunca había tenido un reclamo.
Por accidente o destino, o por acto fallido mío, logró meterse en mi vida, llegar a Michelle, verla, palparla, conocerla como yo la conocía. Cuando te miran a vos, cuando te urgan en los sentimientos, te sentís invadido. Pero cuando urgan en los sentimientos que otra persona te contó sólo a vos, te sentís saqueado.
Digo, porque que la otra persona te haya mostrado eso es algo que lo lograste vos, es algo que tenés vos y antes no tenías, que lo conservás para vos. Y nadie te lo puede sacar. Pero cuando alguien toma lo que otro te dio a vos, es peor.
Me enojé con Emma, le dije de todo. Ella se reía, me decía idiota. No me puteaba, pero me decía que Michelle no me quería, y que ella tampoco. Cuando logré mandarla a su casa en taxi me quedé sentado en el living, mirando la botella de brandi por la mitad. En ese momento, al decir verdad, la veía medio vacía.
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Restart your heart
I
Restart you heart here:
II
Estoy tratando de estructurar un cuento en el que Jimmy Bentham, Jonatham Bayton y Michelle Foucault terminan involucrados. Incluye algunos episodios aquí ya descritos, pero la verdad que cuesta poner todo esto en una secuencia más clara.
La secuencia en la que trabajo aún así, reconfigura la relación entre los tres. En ella Jim es un soberbio infumable, Bayton un tipo mucho más inseguro y Michelle no es lesbiana.
Pero al ir escribiéndolos nuevamente me di cuenta que casi los quiero, como si existieran.
El hecho de que esté tratando de escribir un cuento es mi excusa de no estar actualizando este blog que uds. están leyendo ahora.
III
La novia bailaba el vals con una sonrisa de oreja a oreja y los abuelos del novio no podían parar de aplaudir. Yo bailé con la novia al principio casi, luego del tío o quien fuera, para luego dedicarme a setear un micrófono del Rickenbacker que había sido modificado por un imbécil.
Terminaba el Vals, algunas canciones y tocábamos.. Y yo me encontraba con un destornillador ajustando el Toaster.
- ¿Y? - me decía Fernando, el hermano del novio -. Pudiste hacerlo andar.
- Andar anda. El tema es que no quiero que sature, y para eso tengo que alejarlo, no como lo ubicó este imbécil.
Es difícil tratar de ajustar un tornillo con un destornillador que no es, hay que tener cuidado de no dañar nada. Mi cara debía ser la de un cirujano en una intervención coronaria.
- ¿Ahora te ponés a arreglar el bajo? - me dijo ella.
La miré dos segundos, ah sos vos. Sí, mirá, sacame fotos de todo esto que estoy sufriendo mientras estos se cagan de risa.
La fotógrafa se reía. Habíamos comenzado a hablar por la tarde, durante la prueba de sonido. Era bastante contrera, decía con facilidad cosas como "te estás equivocando en la afinación", ese tipo de asuntos que para mi son sensibles.
Y en ese momento me sacó una foto y me dijo:
- No sos gran bailarín de Vals, pero con esto para mi ya sos un luthier.
- Ja. No, los luthieres son gente seria y grande.
- Parecés un tipo serio...
- Las apariencias engañan.
- Y bueno, si, estás un poco viejito.
- Ah bueno. Eso no era para que lo reafirmes, sino para que por cordialidad al menos me dijeras algo como "pero no parecés tan mayor", o no sé, esas cosas que saben decir ustedes las mujeres que son sensibles.
- ¿Yo? ¿Sensible? Soy Loiuse, olvidate. Pienso más como hombre que como mujer.
Yo venía de una semana maratónica de discusiones con Emma: si iba a dormir, si nos veíamos, si los champignones tenían malas energías, si mi cara a la mañana no era del todo alegre, si ella quería que salieramos con las amigas; en fin, como era de esperarse se había puesto un poco demandante.
Y Louse era tan jovencita... lo genial de ella era que no coincidiamos en nada, pero tampoco hacía falta. Nos quedamos hablando casi toda la noche, ni bailamos. Registré que cuando tocamos la tuve en frente a mi, que casi todo el tiempo toqué con los ojos cerrados - no sé por qué, creo que fue el hecho de tener que cantar -.
- Mirá, acá saliste lindo - me dijo -.
- Ah, mirá vos, por fin un cumplido, muchas gracias.
- De nada.
Me fue mucho más fácil abrazarla luego de eso. Restart your heart, here.
IV
Llegué a Tarragona en busca del Coliseo al lado del mar. En la época de la Antigua Roma, Cataluña había sido territorio del imperio y en esta ciudad que les cuento existía un circo, justo al lado del Mediterraneo.
Sencillamente es brillante la idea de poner un Coliseo al lado del mar. Cruzando la calle, a unos doscientos metros, se encontraban el resto de las instalaciones de este circo: una serie de ruinas y cabernas, con torres desde las que se puede ver el resto de la ciudad.
No sé por qué, pero decidí informar a Rousseau sobre mi locación, no tanto para que viniera a verme sino para que viniera a ver lo que quedaba de todo esto. Sobre todo para ella, amante de las mitologías, esto debía resultar hermoso.
Sorpresivamente me contestó a los días - ya había abandonado Tarragona y me encontraba en Barcelona, camino a Girona, para volver unos días a Marseille-, me dijo que ya conocía el lugar, que había estado últimos días de febrero.
O sea que no me había cruzado con Jackie de casualidad, pues mi visita ocurrió el dos de marzo.
"Viste la muñeca del año 1200? No puedo creer que fuera articulada, los nenes jugaban con eso".
También era sorprendente que ella supiera que yo me iba a interesar por esa muñeca, una figura de una mujer en miniatura, hecha de marfil, que podía ser movida y puesta en diversas posiciones. De la misma manera que yo sé que fue a la biblioteca de Tarraco (Tarragona en catalán) y ella sabe que fui a la disquería esa que estaba a otros doscientos metros del circo.
Porque las cosas inconexas, aunque no lo crean, aunque no parezca, se relacionan. Y como de alguna forma, por un evento accidental, algo que no tenía demasiado sentido, como puede ser una visita a un Coliseo al lado del mar resulta en el reinicio del diálogo con esa persona que aún querés.
Restart your heart here.
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May happen any day
Allen Jana corre. Corre como jamás lo hizo en su vida, sus músculos tienen la fuerza que nunca tuvieron. Él esquiva la gente que va por la vereda, alza la vista buscándola, intenta dar con ella. Sigue corriendo.
La gente por la avenida lo observa molesto. Alguno lo insulta cuando casi se lo lleva puesto. Pasaron minutos de las siete de la tarde y él corre como si no hubiera mañana.
Minutos antes, en una conversación telefónica ella le decía que se iba, que se volvía para lo de sus padres. Se iba de Buenos Aires. No se lo había dicho, según ella, para no hacer las cosas más difíciles. Entonces él intentó encontrarla a la salida del trabajo de ella. Pero no llegó, ella recién se había ido.
Así que corre.
Toda la semana la situación entre ellos dos había sido tensa, casi no se hablaron. Él estaba ofendido con ella porque le había hecho un escándalo sobre una ex - o algo así - de él. Casi un clásico "we were on a break". Ella estaba bastante deprimida, y había intentado aclarar la situación pero Allen se lo hacía difícil. Inaccesible, sordo, testarudo.
Toda la semana así, por una estupidez.
La estupidez había ocurrido hacía dos meses, en un momento donde se habían peleado los dos fieramente, cuando él le dijo que pensaba irse de vacaciones por su cuenta con Orlando. Ella no lo tomó tan bien, y la discusión derivó en -también- otra semana de no hablarse. Puntualmente ella le dijo "no me hablés nunca más".
Como quien lo toma literal, Allen salió con una chica llamada Jennifer y aunque el mundo crea que pasaron ciertas cosas, aunque la historia oficial diga que los hechos fueron intensos, no pasó nada. Pero muchas veces la verdad es más indefendible que la ficción.
Eso fue lo que originó esa, la última pelea de la que les hablo. Cuando ella se enteró del asunto, debido a un desliz de Felipe, chau. Crisis, welcome again.
Y corre. Corre y los músculos de sus piernas mañana van a arderle. Hoy ya no sienten nada. Y cree verla, su cabellera castaña, entre una multitud. Corre más entonces.
Cuando cruza la calle a velocidad de gacela paf, un auto lo atropella. Vuela unos tres metros, el auto frena repentinamente, Allen queda tendido sobre el asfalto de Avenida Santa Fe. Queda boca arriba, con los labios ensangrentados y el pantalón roto a la altura de la rodilla. Su remera está desgarrada y con sangre.
Allen escucha gritos, varias personas se acercan, él las ve sobre el fondo de un cielo celeste. Se siente raro porque no le duele nada, no se da cuenta. Una mujer pide que alguien llame a una ambulancia. Otro hombre se agacha junto a él, le habla, pero Allen no reacciona.
Entre el tumulto que se va formando al rededor de él, aparece una cara barbuda. Un tipo sereno, lo mira seriamente. Se pone también a su lado, se agacha y le levanta la cabeza, lo mira.
Allen lo observa, le pregunta qué pasa. Escupe sangre.
Él hombre mantiene su mirada clavada en los ojos de Allen. Parece casi enojado con el curso de los hechos, con ese auto parado a tres metros que tuvo que frenar repentinamente porque alguien se interpuso en su camino.
- Allen, soy Jimmy - le dice -. Allen, ¿me escuchás?
Allen le dice que sí. Intenta mover la cabeza con dificultad. Debe tener huesos rotos, debe tener hemorragias, probablemente vaya a perder el conocimiento en unos minutos, o segundos, u horas, o días.
- Allen. El terror de perder a alguien es quizás una de las formas más comunes de perder a alguien - dice el Jim, y momentos después deja que Allen repose su cabeza nuevamente en el asfalto. Se levanta, y se retira.
Allen intenta seguirlo con la vista. Lo llama, perdiendo sangre por la boca que le cae a uno de los tipos que tiene al lado.
- Jimmy, ¿qué pasó? ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? ¿Dónde está ella?
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La lucidez
I
Oh, yeah, clever boy, you coming back home wasted, as I have to watch what's left of you bump into the living room. You are clearly drunk, you can barely talk, but you insist "everything's fine, sunshine".
I wonder where were you. I wonder how you managed to get back home. I know that you drank tequila, obviously large amounts of beer. I am sure that at some point of the night, the dj played Wonderwall and you started jumping around like a moron...
You know it hurts a little bit to call you a moron... don't you?
You walk, trying to reach the room. You can't walk straight. I look at you and I am angry. I wish I wasn't, but I am. And it's funny, I'm not mad about you being drumk. I am mad because you are drunk and, this specific time, you were supposed to come to my place.
You did. You are a man of your word.
But I didn't expect this. I expected my boyfriend to come home in good shape.
You walk towards the room, you say something like "lesht gotobed, honay". And I don't know. You are drunk, I can't kick you out. You are going to be asleep in thirty seconds. And I hope my mood swings, and I can go to sleep too. But tomorrow we are having a nice conversation, be sure of that.
Sometimes you behave like a brat, Jimmy.
II
Puede ser que lleves una vida saludable, que comas verduras, que no te guste comer demasiado embutidos ni congelados. Puede ser también que no comas tanta carne roja, que seas más de comer pescado y pollo. Tus niveles de colesterol pueden ser más que óptimos, tu metabolismo puede ser un relojito.
Puede ocurrir que desayunar frutas todos los días sea uno de tus placeres, que odies las frituras y que te encante fibras y cereales y esas cosas.
Puede ser que incluso tengas una especie de hábito por lo light y el L. Casei Defensis, que tengas una dieta rica en hierro y vitaminas, no eches de menos los azúcares.
Puede ser que hagas ejercicio casi a diario, que lleves un ritmo de vida descansado y sin stress. En una de esas sos de esas personas que lleva bien la rutina, que ha logrado acomodar los cánones de su vida al cronograma del hombre, un ser de hábito.
Y por más que hagas todo eso, sea por genética o por algún accidente histórico del que no te percataste, un día podés tener cáncer.
III
Pasaron cinco años:
Allen Jana había llegado como un meteorito a la casa de Esthershack, en plan de permanecer la noche en una fiesta en el SUM de su edificio. Cuando se encontraron en el jardín, ambos estaban en una entonación media. Esthershack charlaba con Charlie, uno de sus amigos de vaya a saber dónde.
- Hola, Hola.
Esthershack y Jana observaron la situación, un salón repleto y ellos esperando a Orlando, Bob y Oliver. Adicionalmente, había que convencer a la host de la fiesta de que permitiera el ingreso de todos gratis, ya que a último momento se le había antojado cobrar entrada.
- Bueno, ok, pero traigan bebidas - dijo la anfitriona, que en seguida miró por encima del hombro de Felipe para dar con una recién llegada amiga suya. Y justo cuando iban a ocurrir las presentaciones:
- Hola, ¿Allen? - dijo July.
El intercambio de miradas fue letal, era evidente el pedazo de historia que había resurgido en ese preciso instante. Se miraron con clara sorpresa, y el tiempo se detuvo durante unos segundos. Felipe miraba desde afuera, mientras se acercaba su amigo Charlie, quien también había percibido el congelamiento temporal.
- ¿Se conocen? - dijo Charlie, tomando a July por la cintura.
Las miradas continuaban siendo evidentes. Esos dos no sólo se conocían, sino que...
- Estás igual - continuó July -. Aunque con barba, pero igual.
Llegaron Orlando, Bob y Oliver, que contemplaron la escena y se dieron cuenta que efectivamente el tiempo había sido congelado.
July estaba casi igual, aunque bastante entrada en peso. Mientras Charloe explicaba que la había conocido justo cuando ella terminaba la carrera, Allen sonreía y trataba de no mirar demasiado fijo a su ex. Acto seguido, una ametralladora de preguntas de parte de Julieta, desde "¿En qué andás?" hasta "Supe que anduviste viajando" o "Veo que te seguís viendo con el salame de Orlando".
La troupe no duró mucho en la fiesta. Este hecho no tuvo nada que ver con el reencuentro July-Allen, sino conque tempranamente Felipe vomitó sobre el castillo inflable que la anfitriona había alquilado y entonces las cosas se pusieron tensas. Entonces fueron a Serrano.
IV
In & out of love.
O las incongruencias de la creación, porque uno toma elementos y constituye un sistema, algo que le permita avanzar.
El tiempo o es creación o no es nada.
Y sí la razón nos da los elementos para la creación con la condición de que los usemos contra ella misma, entonces:
no hay estabilidad posible, ya que los sistemas tienden continuamente a la ruptura, al desequilibrio, a autodestruirse. Qué dramático que suena, pero en verdad no debería ser así.
El problema del pensar paradigmático es que sabés que en algún momento, ese sistema de pensamiento va a perecer. O sea, es como si uno alcanzara la conciencia plena, el saber que en algún momento el caos retornará porque incluso las fórmulas que promueve, a la larga, tienden a la corrosión sistémica.
Y el otro día me desperté en pleno sueño, todo transpirado, agitado, con el corazón a unas 130 pulsaciones por minuto. Y dije:
"Fear of losing someone is perhaps the most common way of losing someone".
Aún no lo puedo conectar a un texto mayor. De momento, será Jimmy el que le diga eso a Bayton, porque vieron que Bentham tomó un cuasi rol omnisciente en todo esto.
En fin, lo que quería decir es que la lucidez no es un beneficio. Por a o por b, estoy empezando a creer que es mejor directamente no saber. La lucidez se reconoce como no infinita, espera su crisis y sabe que no puede hacer nada más que provocarla
Publicado por T. en 23:32 0 comentarios
Solíamos salir a cenar los viernes
(En 2006 escribí esto. No pienso corregirlo. Besos.)
Publicado por T. en 22:55 0 comentarios
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